| 10/17/2014 5:00:00 AM

Con aroma de bonanza

Con la cosecha creciendo, los precios altos y la tasa de cambio devaluada, los cafeteros están sintiendo que la crisis quedó atrás. ¿Se puede cantar victoria?

Los astros se están alineando a favor de los cafeteros colombianos. El precio internacional del grano se ha mantenido en los más altos niveles de cotización de los últimos dos años –alrededor de los US$2 la libra–; la tasa de cambio se ha devaluado hasta los $2.050 y la producción viene creciendo 22%, una de las tasas más dinámicas de la historia reciente; y el país volvió a producir más de 12 millones de sacos, cosecha que no se veía desde hace 6 años.

Este escenario hace prever que en 2014 los cafeteros van a vender más café y a mejores precios, una combinación ideal para cualquier productor.

El asunto es tan positivo que ya el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, informó que de la ayuda cafetera, conocida como Programa de Protección del Ingreso Cafetero (PIC), van a sobrar $700.000 millones, recursos que no será necesario utilizar debido a las buenas cotizaciones del grano.

Los resultados ya se notan. El año pasado el PIB cafetero creció 22% frente a 2012 y las exportaciones aumentaron 37,9%. Y en el primer semestre de 2014, cuando el impacto de la devaluación no se había sentido, el PIB cafetero creció 7,3%. Ahora, con la ayuda del dólar, es muy probable que esa cifra sea superior, pues la devaluación empezó en julio pasado.

Los últimos años habían sido desastrosos para el café colombiano. La revaluación, las bajas cotizaciones y la caída en la cosecha llevaron a una crisis de ingresos para los caficultores, lo que significó, primero, un paro cafetero y, luego, el establecimiento del PIC, que el año pasado le representó al Gobierno erogaciones por $1 billón.

El gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, ha explicado en todos los escenarios que la política de renovación de cafetales ha empezado a mostrar sus frutos, lo que va a dejar como resultado una mayor productividad del sector. Hoy por hoy, el precio de compra de la carga de café está por encima de $865.000 en todo el país, prácticamente el doble de la cotización del año pasado y el precio más alto de los últimos dos años.

Sin embargo, todavía no se puede cantar victoria. Los buenos precios internacionales han sido posibles en buena medida por los problemas que tiene Brasil con su cosecha debido a la sequía. No obstante, en algún momento la oferta mundial del grano se va a volver a nivelar y el precio podría regresar a cotizaciones por debajo de los US$2 la libra.

De otra parte, sigue vigente la amenaza del Fenómeno del Niño, que podría golpear la cosecha colombiana de 2014/2015.

Más allá de estos temas puntuales, la coyuntura actual parece positiva para los cafeteros colombianos que durante casi un lustro padecieron sus problemas por la caída en la cosecha y los malos precios. Todo se dio para que el cierre del año cafetero 2013-2014 resultara favorable. ¿Qué tan sostenible es la tendencia para el año cafetero que arrancó el primero de octubre? Este resultado seguirá dependiendo de las políticas que se implementen y de que la productividad cafetera continúe creciendo.

El primero de noviembre empieza a sesionar un nuevo Congreso Cafetero –cuyos delegados fueron elegidos el 6 y 7 de septiembre pasado–, que será el encargado de definir el destino del gremio para los próximos cuatro años. De las políticas que se adopten en este tiempo dependerá que lo que hoy se ve como el inicio de una nueva etapa para uno de los sectores más tradicionales de la economía nacional, se consolide y convierta en verdadera era de prosperidad.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?