| 5/27/2015 10:00:00 PM

Razones de la disminución en la demanda de energía

La demanda de energía, uno de los indicadores líderes de la economía, está desacelerándose. ¿Qué está pasando?

El proceso de desaceleración económica ha comenzado a pasarle la factura a la demanda de energía. Si bien aún se registran crecimientos, su dinamismo es menor al presentado el año pasado e incluso al de los primeros meses de 2015.

El coletazo del difícil momento que atraviesa la industria petrolera y minera, así como el modesto desempeño de la industria manufacturera, llevaron a que en el abril el crecimiento del consumo de energía fuera de 2,1%, mientras en abril de 2014 se situó en 2,3%.

El mercado no regulado (industrial) registró una ligera alza de 0,4%, mientras el desempeño del sector regulado (residencial) fue de 3,4% frente al mismo mes de 2014. En el acumulado enero- abril el dato pasó de un incremento de 4% el año pasado a 3% en el mismo lapso de este periodo.

Luis Alejandro Camargo, gerente de XM, explica que en el mencionado periodo las lluvias estuvieron en los niveles de años anteriores, lo que trae como consecuencia que los consumos por aire acondicionado, bombeo de aguas y de riegos se redujeran.

En el mercado no regulado la actividad de minas y canteras es clave y en abril tuvo un gran impacto la huelga que por dos semanas protagonizaron los trabajadores de la mina de níquel Cerro Matoso.

El crecimiento de la actividad minera y de canteras fue de 6,3%, que, aunque superior al comportamiento general, es uno de los más bajos de los últimos meses para este sector. En enero, por ejemplo, la variación fue de 16%, comparado con el primer mes del año pasado y en marzo se situó en 22%.

Un informe de XM indica que esto se vio reflejado en los bajos consumos de compañías como Ecopetrol en sus estaciones de Vasconia, Ocoa y Coveñas, al igual que Petrobras.

En cuanto a la industria manufacturera, la menor demanda se reflejó en actividades como las siderúrgicas, cementeras, acerías y cristalerías.

Sin embargo, la actividad en la que más cayó la demanda de energía fue en la construcción, cuya variación negativa estuvo por encima de 14%.

Con un consumo promedio de 195 gigavatios hora/día, el mayor crecimiento de demanda de energía se da en la zona Caribe. El desarrollo registrado en ciudades como Barranquilla y Cartagena, aunado al crecimiento de la industria en esa región, la consolidan como jalonadora de la demanda.

Lo que viene

Pero, ¿cuáles son las proyecciones para el resto del año? El panorama no es claro y más bien pareciera tornarse incierto. La posibilidad de que el Fenómeno de El Niño se extienda al segundo semestre no permite predecir lo que pueda pasar en los próximos meses.

Alejandro Castañeda, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), precisa que los niveles de los embalses están en 41,55%, adecuado para esta época del año; lo que se espera es que de aquí hasta noviembre –que es el ciclo en el cual se llenan los embalses– se recuperen hasta llegar a niveles promedio de 60% a 65%. Sin embargo, este experto señala que en contra de esta proyección puede jugar el Fenómeno del Niño.

Hoy los embalses más golpeados son los ubicados en el Oriente; es decir, Chivor y Guavio, que están cercanos a 25%, mientras el Peñol –que es el más grande del país y está ubicado en Antioquia– está en 53%.

Por su parte, Camargo dice que si El Niño se consolida y la reducción de lluvias se acentúa, el país deberá incrementar la generación térmica y, en caso de ser necesario, recurrir a las demás opciones de generación. Sin embargo, asegura que el país cuenta con suficientes recursos y un sistema de generación robusto.

No descarta que en caso de presentarse esta situación se registren incrementos en los precios de la bolsa, debido a que en la medida en que haya sequía el costo de producción se incrementa.

“Los usuarios finales no tienen que preocuparse por que se les traslade inmediatamente un incremento tarifario pues existen contratos de largo plazo por parte de las compañías, que les permiten blindarse”, manifiesta.

Poca confianza

Pero el comportamiento de la demanda de energía no solo dependerá de lo que suceda con el clima. El aspecto económico jugará un papel clave en el mismo y las expectativas de los industriales no parecen ser muy halagadoras, a juzgar por el indicador de confianza en abril.

Los resultados de la Encuesta de Opinión Empresarial de la Andi muestran que el Índice de Confianza de los Industriales (ICI) en el cuarto mes de 2015 cayó a -0,06%, una reducción de 4,6 puntos respecto a marzo.

El dato resulta preocupante si se tiene en cuenta que el ICI está conformado por tres componentes: el volumen actual de pedidos, el nivel de existencias y las expectativas de producción para los próximos tres meses, los cuales evidencian un deterioro.

Otro aspecto a tener en cuenta es la recuperación de los precios del petróleo que, si bien han registrado un leve repunte, no se prevé que modifiquen su tendencia de forma significativa. Dos aspectos pueden jugar a favor: que la producción siga estable, incluso por encima del millón de barriles, y la entrada en operación de la Refinería de Cartagena, prevista para finales del presente año.

Así las cosas, son varios los aspectos que entrarán a jugar en el mercado de la energía, un indicador definitivo de lo que sucede con la economía del país.
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