Dinero.com Revista Dinero

El Director del Dane anunció la entrega de un nuevo indicador que permitirá medir con mayor exactitud la ejecución de obras públicas en el país..

| 4/3/2013 3:10:00 PM

Algarabía numérica

Las cifras sobre crecimiento económico reportadas por el Dane hace unos días generaron una tormenta entre analistas por la forma como se recalcularon al alza. ¿Qué hay detrás de ese ajuste?

Las cifras entregadas hace unos días por el Dane sobre el crecimiento económico en 2012 generaron todo tipo de suspicacias y malicias al interior de gremios, analistas y medios de comunicación. La razón: mientras todo el mundo esperaba una mediocre cifra de crecimiento, el resultado final fue un aceptable 4%. Ni el más optimista de los optimistas se soñaba una cifra como esa. Y no se lo esperaban porque todo apuntaba a una caída garrafal de las Obras Civiles, uno de los indicadores que más pesa en el cálculo del PIB.

Pocos días antes, el 14 de marzo, el Dane había hecho una presentación privada ante Planeación Nacional, el Ministerio de Hacienda y algunos gremios privados en la que hablaba de una caída dramática de 18% en la construcción de obras civiles en el cuarto trimestre del año 2012.

Por eso cayó como una bomba la noticia de que el PIB había crecido 4% gracias a que las obras civiles cayeron tan solo 0,4% y no el fatídico 18% que todo el mundo esperaba. ¿Qué sucedió? ¿Cómo pudo cambiar ese indicador en cuestión de 7 días?

El director del Dane, Jorge Bustamante, le explicó a Dinero que esa presentación del 14 de marzo se había hecho con cifras preliminares y que para ese día no se contaba con el reporte de Ecopetrol, “cuyo peso en el indicador final de Obras Civiles en minería es de 55%”. El reporte de la estatal petrolera habría llegado al Dane el sábado 16 de marzo y sirvió para ajustar la cifra de -18% a -0,4%. Un reputado analista consultado por esta revista calculó en $1 billón el ajuste al alza que hizo el Dane en obras civiles durante el tercer trimestre de 2012 y que lo llevó de 2,1% a 2,7%.

El Dane no solo ajustó el indicador de Obras Civiles; también lo hizo en los datos de las demás ramas. Incluso –explicó Bustamente– se tocaron las cifras de los años 2010 y 2011.

Semejante ajuste en la presentación preliminar de las cifras despertó una enorme desconfianza por parte de varios analistas. Muchos incluso recordaron lo que sucede con frecuencia en otros países del vecindario, que maquillan sus cifras a conveniencia, tal es el caso de Venezuela y Argentina. Pero las suspicacias no pararon ahí. Luego de ser conocidas las cifras del Dane sobre Obras Civiles, un dirigente gremial se preguntó por qué en 2011 el dato anual pasó de 8,8% a 0,2%. La lectura inicial es que el Dane lo hizo respetando un cambio en la metodología, pero analizando un poco más el asunto, es posible especular que lo habría hecho para que en 2012 se sintiera un efecto rebote.

Estos “cambios bruscos” –como los calificó el dirigente gremial– son los que generan cierto tipo de incertidumbre, sobre todo cuando en los boletines oficiales del Dane no se explican las razones de los ajustes.

El Director del Dane se ha defendido diciendo que la entidad lo único que hace es trabajar para mejorar las cifras disponibles del país. Y para salirle al paso a las críticas anunció la futura publicación de un nuevo indicador de Obras Civiles, sin desmontar el actual, que incorpore información de los proyectos ejecutados y no solo de los pagos girados a los constructores. Esto con el fin de conocer de forma más exacta cómo se comporta el sector, pues se basará en lo que reporten las firmas interventoras de cada obra.

Pero el hecho de fondo no se puede ocultar: el Dane se equivocó en la manera de comunicar la nueva forma de calcular las cifras. La entidad tenía que haber hecho pedagogía previa antes de ajustar los números, y no lo hizo. Una gran omisión que mina no solo la credibilidad en el órgano rector de las estadísticas en el país, sino que afecta la capacidad de previsión por parte de todos los actores económicos y la planeación del sector privado.

El Dane puede tener la mejor metodología y las mejores intenciones a la hora de suministrar la información económica que requiere el país, pero también debe saber comunicar los ajustes, cifras preliminares y nuevas metodologías. En este frente hay que ser muy precisos. Colombia se ha caracterizado por la seriedad en sus cifras y cálculos estadísticos. Esta vez no puede ser la excepción.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

>

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×