| 7/25/2013 6:00:00 AM

¡A calentar motores!

El exministro Germán Vargas volvió a la escena pública haciendo lo que muchos anticiparon: criticar al gobierno Santos. El primer dardo lo lanza en un tema que ya conoce: el presupuesto para acueductos. ¿Ruptura a la vista?

No hay cuña que más apriete que la del mismo palo. Esa máxima se le está empezando a volver realidad al gobierno del presidente Santos. ¿La razón? Los dardos que lanzó el exministro de Vivienda Germán Vargas Lleras, se refirieron al presupuesto para los acueductos y lo que se está negociado en la mesa de paz de La Habana.

Las declaraciones las dio en el marco del congreso de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (Acodal), que concluyó el 19 de julio pasado en Santa Marta. Vargas Lleras fue homenajeado por los ingenieros ambientales, por su impulso al sector a través de nuevos y millonarios proyectos de acueductos por todo el país.

Según lo registró la agencia de noticias Colprensa, allí Vargas Lleras señaló lo siguiente: “Advierto que se ha asignado en el anteproyecto de presupuesto (de 2014) un monto de $100.000 millones para atender todo el programa de lanzamientos de acueductos rurales y urbanos y plantas de tratamientos y alcantarillados. Eso no es admisible. Toda la asignación presupuestal para la vigencia de 2014 debe replantearse integralmente”. Acto seguido señaló: “También es inadmisible que el tema del agua potable a nivel rural termine siendo el resultado de un acuerdo de las negociaciones en La Habana”.

Vargas Lleras señaló a Sergio Jaramillo, pues en repetidas oportunidades el negociador de paz en La Habana le solicitó al entonces Minvivienda la lista de todos los proyectos de acueductos y alcantarillados rurales. El exministro remató señalando que “si se llegare a hacer una inversión de $6 billones, no puede ser el resultado de una exigencia en la mesa de negociación. Eso quién lo entendería”.

Estas declaraciones encendieron la polémica. El negociador por el Gobierno en La Habana y presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), Luis Carlos Villegas, ripostó en radio que “esta es como la primera vez que sale el doctor Germán Vargas Lleras a decir una cosa sobre el proceso y no propiamente para apoyar. A mí eso me sorprendió, estoy perplejo”.

El vicepresidente Angelino Garzón no se quedó atrás y aseguró que “cuando uno ha sido alto funcionario de un gobierno, nadie se explica que salga a hablar mal de ese gobierno”.

Claramente no se trata de simples críticas de un observador imparcial, pues muchos ven a Vargas Lleras –quien se supone será el jefe de debate de la reelección de Santos–, como el único candidato que le puede ‘poner el cascabel al gato’, haciéndole competencia al presidente Santos en sus aspiraciones reeleccionistas.

Implicaciones

La reaparición de Vargas Lleras en la escena pública criticando al Gobierno fue leída por muchos como una manera de desmarcarse del actual gobierno, al que no le están saliendo muy bien las cosas, y empezar a allanar el camino a una eventual carrera presidencial del exministro.

Esta primera salida pública de Vargas Lleras termina poniendo en evidencia varias cosas. Primero, pone el dedo en la llaga acerca de qué es lo que se está negociando con las Farc en La Habana pues, que ya se discutan temas tan específicos como los presupuestos de los acueductos, les empieza a dar la razón a quienes están preocupados por la caja de sorpresas en que podrían terminar los diálogos. Claramente, lo que allá se está discutiendo no es filosofía pura, sino rubros de gasto específicos. En este sentido, al Gobierno le ha faltado pedagogía pues es claro que negociar con la guerrilla termina representando costos.

De otra parte, las críticas de Vargas Lleras apuntan a dejar en la opinión pública la sensación de que él es el único Ministro eficiente que ha pasado por el Gabinete de Santos. Esta primera movida no deja bien parada a la actual administración, porque deja en claro las pocas realizaciones del Gobierno. De hecho, se supone que uno de los logros del gobierno Santos –construir viviendas y acueductos– está hipotecado justamente a nombre de Vargas Lleras. Aunque va a ser el presidente Santos quien entregue las 100.000 viviendas gratis y a inaugurar los acueductos, la sombra de su exministro siempre estará presente (ver Dinero 421 del 17 de mayo).

El otro aspecto que pone de presente el pronunciamiento de Vargas Lleras es que al paso que va, el gobierno Santos solo tendrá para mostrar alguna realización concreta si logra firmar un acuerdo de Paz. Esto es algo que los analistas todavía ven muy lejano y sigue siendo una apuesta muy riesgosa.

Asunto presupuestal

La andanada de Vargas Lleras deja en evidencia otro aspecto relevante que va a ser crítico en los próximos meses y está relacionado con las finanzas públicas. Se trata de la discusión presupuestal. En plena campaña política, aprobar la ley de gastos e ingresos de 2014 va a ser toda una batalla campal. Sobre el tapete hay $192 billones que están en el anteproyecto de Presupuesto, ya radicado ante el Congreso.

La propuesta de Vargas es multiplicar por 10 el presupuesto para acueductos. Esa va a ser la posición de casi todos los políticos, que querrán una mayor tajada de los recursos públicos para los proyectos que les puedan representar réditos electorales – ya están sobre el tapete los temas de infraestructura vial y los salarios de los alcaldes (ver página 32). Para un Legislativo que tiene como única preocupación las elecciones de marzo próximo, acceder a una porción de esos recursos que se ejecutarán en 2014 será la meta principal.

Que el exministro de Vivienda vuelva por sus fueros, abre otro capítulo en la interesante novela de la realidad colombiana. Los próximos meses serán definitivos y es muy probable que de aquí a diciembre el panorama cambie radicalmente. Esta historia apenas comienza.
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