Opinión

  • | 2014/10/03 06:00

    El descuadre fiscal: ¿una emergencia económica?

    La solución sería una complementación que tiene el presupuesto conocida como la ‘Ley de Financiación’, que equivale a una mini-emergencia económica.

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Aclaraciones previas: el problema fiscal y su solución tienen dos componentes diferentes, a saber, el presupuesto de 2015 y la Reforma que debería equilibrar los presupuestos futuros.

En lo positivo parecería que con la destinación a cubrir incrementos en los programas sociales podría la tributación cumplir una función como instrumento de mejorar el orden social, pero eso depende de la fuente de los recursos.

Como se han enviado ‘globos de ensayo’ proponiendo y retirando posibles medidas, lo que aquí se trata es basado en lo que ha salido en los medios.

Para el presupuesto de 2015: independientemente de los cambios y aumentos posibles, el desfase es de $12,5 billones (equivalente a 25% de lo asignado a inversión).

Solución propuesta (asumiendo las proyecciones del Gobierno): impuesto de 2,25% para patrimonios superiores a $1.000 millones ($8,8 billones); y mantener el 4 x 1.000 para operaciones bancarias ($3,7 billones). La vía sería una complementación que tiene el presupuesto conocida como la ‘Ley de Financiación’, que equivale a una mini-emergencia económica por medio de la cual se pueden imponer tributos excepcionales solo para el ejercicio que se debe aprobar. Tiene un trámite paralelo y con los mismos términos que la Ley de Presupuesto (hasta el 20 de octubre para ser aprobadas), y de no ser expedidas rige la ‘dictadura fiscal’, o sea, quedan aprobadas tal como las presentó el Ejecutivo.

Partidas para las promesas de campaña o acuerdos firmados como lo pactado con los docentes o los pensionados no fueron incluidos en el presupuesto.

Los ingresos estimados se basan en los siguientes rubros y su correspondiente desfase. Carbón: 95 millones de toneladas, según gobierno; 80 millones, según las empresas carboneras.

Petróleo: 1’000.060 barriles diarios, según gobierno; 830 mil según las empresas petroleras, y el precio por debajo del proyectado. La disminución en Ecopetrol (que suministra 21% de los ingresos de la Nación) además de afectar las regalías, reduce el ingreso por dividendos.

Venta de Isagen: $5 billones; cancelada su venta tres veces, sin fecha de nueva convocatoria, y con los postores en retirada.

El servicio de la Deuda Externa, tal como se calculó, se agrava por la caída libre del peso –que ya superó los $2.000 por dólar–; lo mismo el déficit de la balanza comercial.

Las adiciones que requieren los Ministros para cubrir sus respectivos compromisos son las siguientes: Educación, $4,5 billones; Vivienda, $1,5 billones; Defensa, $1,5 billones. Y algo similar en todos los Ministerios.

El desfase de 2015 es marginal ante lo que se espera del resto del mandato, o sea de la Reforma Tributaria (que no se ha aclarado que es diferente a la Ley de Financiación).

El déficit de ingreso de 2015 se repetiría todos los años y se adicionaría con lo prometido y no contemplado en ese presupuesto; es decir, los recursos para el Postconflicto ($20 billones) o para las diferentes promesas del Dr. Santos como Presidente y como candidato-presidente (v.gr. los $44 billones para la infraestructura 4G o la Refinería del Llano). Estas partidas se supone se podrán apropiar con los ingresos de la eventual Reforma.

Eso implica todos los años financiación adicional al desfase arriba visto. Se volvería permanente todo lo ‘excepcional y transitorio’, pero teniendo en cuenta la ‘regla fiscal’ que no permite tomar créditos adicionales obligaría a buscar nuevas fuentes. La propuesta parece ser subir el IVA 1% cada uno de los siguientes dos años (hasta 18%) y completar la presentación del ‘Plan Fiscal de Mediano Plazo’ con la venta de activos (Isagen y lo que falte con porcentajes de Ecopetrol).

Las únicas menciones a temas adicionales sería una (otra) amnistía para atraer los capitales colombianos en el extranjero; el eventual gravamen a los dividendos; y la amenaza de la ley penal para la evasión.

Comentario: respecto a los pobres, el IVA y el 4 x 1.000 son regresivos en la medida que afectan a todos independientemente de la riqueza o el ingreso que tengan, es decir, pesa más para los que menos tienen; el segundo además es antitécnico y contrario a la bancarización, la cual supone ser buscada como objetivo por ser un avance tanto en lo social como en lo económico.

Respecto a la ‘clase media’, el impuesto al patrimonio que es demagógico hacia los pobres (‘gravar a los ricos’) se convierte en aduana para la movilidad socioeconómica, pues equivale a un castigo a quien llega a ese dintel (v. gr. quien compró una vivienda por $600 millones hace cuatro años hoy pasa a ser gravado y tributaría como ‘rico’ sin haber aumentado sus bienes).

Con relación a los verdaderos ricos, si se repite para cuatro años, sería de 9%, lo cual es en la práctica una expropiación parcial pero sin indemnización. Sería interesante estudiar su validez como filosofía pero no es la razón de crearlo y es contrario al propósito de estimular la inversión en que se basa el modelo actual.
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