| 12/15/2016 12:00:00 AM

Populismo con la maternidad

Eduardo Lora.

La extensión de la licencia de maternidad perjudica a las mujeres y refuerza el machismo.

por Eduardo Lora

La licencia de maternidad ha sido extendida de 14 a 18 semanas por decisión unánime del Congreso. ¿Que oposición podría tener una medida que intenta beneficiar a las mujeres y mejorar el cuidado infantil? (Vea Pensar en los Niños, edición 484).

Desafortunadamente, las buenas intenciones de nuestros legisladores a menudo tienen consecuencias imprevistas. En 2011 la licencia de maternidad se extendió de 12 a 14 semanas, con los mismos argumentos que ahora. Y, ¿qué ocurrió? Pues que aumentó la discriminación laboral contra las mujeres en las edades de mayor fertilidad porque para muchas empresas es difícil conseguir y entrenar reemplazos de personal de forma temporal, sin incurrir en complicaciones administrativas, riesgos laborales y costos extras. Como resultado, las mujeres en el grupo de alta fertilidad están ahora participando menos en el mercado laboral, se están ocupando más en el sector informal y las que son empleadas están ganando menos. Estas son las conclusiones de un cuidadoso estudio de Natalia Ramírez, Ana María Tribín y Carmiña Vargas que analizó las consecuencias de la Ley 1468 de 2011.

Así, aunque el pequeño grupo de mujeres que tienen buenos empleos resultó beneficiado, la mayoría silenciosa de las mujeres menos afortunadas salió perjudicada. Actualmente hay tal discriminación laboral contra las mujeres jóvenes con bajos niveles de educación que se considera normal como condición para ser contratadas que presenten un certificado médico donde conste que no están embarazadas. Las colombianas jóvenes que tienen poca educación están condenadas a la informalidad o a empleos inestables. Y la mayoría no cuentan con ingreso ni protección alguna para la maternidad. (Vea Mezquindades de los Ricos, edición 458).

Lea también: ¿Cuál es su estrategia frente a la nueva China?

Aparte de estos lamentables efectos laborales, las licencias de maternidad refuerzan el machismo, en contra de lo que argumentaba Tatiana Cabello, ponente de la Ley que acaba de aprobarse. Basta ver el tono sexista como presentó la noticia la revista Semana: la ley ayudará a “garantizar mayor presencia de la madre con su recién nacido”, y a que se tome consciencia “de lo que significa ser mamá y … del tiempo que les debemos dedicar a nuestros niños”. Para rematar, hablan de “descanso después del parto”, como si el cuidado de un recién nacido fuera una vacación.

En un libro del Banco de la República sobre desempleo femenino, próximo a publicarse, Ramírez, Tribín y Vargas proponen un conjunto de medidas legislativas y de política pública dirigidas a socializar los costos de la maternidad de forma más efectiva y a modificar las percepciones culturales de la maternidad y la crianza.

Según las autoras es necesario un pacto social que promueva un sentido de responsabilidad por el cuidado infantil en todos los miembros de la sociedad. Esto implica cambios culturales, legales e institucionales para que ambos padres compartan las responsabilidades de cuidado de los hijos, y también requiere expandir la red pública de apoyo al cuidado infantil. Su propuesta central, sin duda polémica, consiste en extender a los hombres licencias de paternidad en condiciones semejantes a las que se otorgan hoy a las mujeres, así como incentivos para que los padres efectivamente tomen las licencias. Una opción es que solo haya licencias extendidas si ambos padres las toman; otra opción es que haya bonificaciones para los padres en licencia de paternidad. Hay ejemplos exitosos de este tipo en Alemania, Polonia y Suecia. Dichas medidas pueden ayudar a cambiar las actitudes sociales sobre el cuidado infantil, como lo sugiere la evidencia internacional. (Vea Muy Pocas Guarderías, edición 470).

Extender la licencia de paternidad es una propuesta atrevida, cuyas posibilidades de éxito dependen de que logre balancearse el rol del hombre y la mujer en el hogar. Eso requiere campañas educativas y una amplia discusión pública sobre la igualdad de género, en lugar del populismo con la maternidad de que ha hecho gala nuestro venerable Congreso.

Lea también: Después del Sí

Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.