Opinión

  • | 2015/08/05 19:00

    La Alcaldía de Ernesto

    Lo que más hace pensar mal de Clara es su alianza con Ernesto Samper en su campaña. Los amigos cercanos de Samper se han enquistado en la Alcaldía.

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El sector público colombiano es una cocina. Todo se sabe. Si no son los mismos funcionarios que rodean a la cabeza: Secretaria Privada, Jefe Jurídica, Subdirector, Secretaria General y otros, las secretarias, chóferes y escoltas suelen ser muy buenas fuentes.

Así sucede en todos los despachos públicos. Hay intrigas y envidias que siempre destapan el chanchullo, ante el cual uno puede hacerse el bobo o actuar en consecuencia y presentar denuncia ante la Fiscalía. En pocas palabras, no hay manera de que la cabeza de una institución no se entere de los chanchullos, si realmente quiere escuchar.

Clara López se ha distinguido por las repuestas baladíes cuando le preguntan por su paso por la administración de Samuel Moreno: “yo no me di cuenta de eso porque me la pasaba en los barrios”. “Andaba en negociaciones con el Fondo de Vigilancia”, que entre otras ha resultado también podrido por la corrupción.

“No entiendo por qué ahora Juan Ricardo Ortega, que fue el Secretario de Hacienda durante toda esta etapa, viene a hacerme señalamientos de esa naturaleza, si él era el que manejaba la plata y yo manejaba la seguridad”, dijo en Caracol Radio la Doctora Clara, que sabe tanto de administración pública que confunde el recaudo de impuestos, que corresponde a la Secretaría de Hacienda, con la ordenación del gasto, que se define en el Despacho del Alcalde con el Secretario General.

Existen acusaciones por parte de Julio Gómez de que el marido de Clara, Carlos Romero, recibió una coima de $50 millones por un negocio que no resultó y en palabras de Gómez “se quedó con la plata, y no la devolvió como cosa rara en él”. En lo que sí parece Carlos Romero muy generoso es en las rumbas con conjunto vallenato cada 15 días. Por otro lado, se sabe que el encargado de suministrar las prepagos se llama Ernesto Samper. Otra vez el elefante.

Todas excusas pendejas que muestran el miedo a que la vinculen, por acción u omisión, al desastre del cartel de la contratación. No ha dado una respuesta racional porque no existe. Si Clara López no denunció lo que estaba pasando, es cómplice. Si no se dio cuenta del robo del siglo es que es boba y le metieron el dedo en la boca.

¿Por qué colocó a Héctor Zambrano como Secretario de Hacienda, cuando desde hace un año se le conocían los chanchullos en los hospitales de Meissen, Usme, Tintal y la nueva torre del Simón Bolívar? Se robaron 70% de la obra, más lo que habrán sacado a punta de drogas sobrefacturadas tres veces, o tres resonancias magnéticas que se le hicieron a un cadáver para poder cobrar el procedimiento.

Pero, lo que más hace pensar mal de Clara es su alianza con Ernesto Samper en su campaña. Los amigos cercanos de Samper se han enquistado en la Alcaldía. Su camarilla, Luis Bernardo Flórez, Mónica De Greiff, Yuri Chillán y Luis Guillermo Plata son las lanzas de la avanzada.

No es necesario presentar a Samper en este escenario. Encarna lo peor de la política colombiana. Un gobierno de Clara sería una fachada de Samper. Toda su gente zumbando alrededor del elefante. Será más o menos presidente de la Junta Directiva de la Alcaldía, que enfoca la política, y la presidente ejecutiva Clara, como el nombre lo dice, ejecuta.

La izquierda, tanto a nivel internacional como nacional ha sido un fracaso estrepitoso. Hoy en día solo persisten bajo ese régimen Corea del Norte y Cuba. Todos los países de la Cortina de Hierro sucumbieron a la democracia, incluyendo a Rusia.

A nivel local basta saber lo que pasó con Lucho Garzón,
que se montó en la ola de sus antecesores pero no hizo nada. Ni un kilómetro de Transmilenio.

Samuel Moreno y Gustavo Petro, ambos destruyeron la ciudad a su manera.

Clara tendrá el apoyo de 3’700.000 personas que reciben subsidios directos, gracias a Petro. Uno que otro gato de estratos medios. Los ricos que votarán por Clara serán sus primos López, Alfonso Gómez Méndez y Miguel Samper. El otro será Juan Manuel Santos, que ya no gobierna a favor de los ricos, sino de las Farc y en eso se identifica con Clara. Cree que Clara es la precisa para buscar consensos de paz en Bogotá.

Adiós Clara.
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