Opinión

  • | 2014/02/19 20:00

    La irresponsabilidad del Partido Liberal

    El Partido Liberal dice querer hacer que los colombianos vivamos mejor. Pero al tiempo promueve políticas y legislación que van a lograr todo lo contrario.

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La anterior edición de la revista Dinero traía un reportaje en donde se mencionaba el hueco fiscal que el año pasado generó el regresivo e insostenible subsidio a los combustibles. La cifra no es menor: $3,2 billones. Para poner esta cifra en contexto, consideremos lo siguiente: el presupuesto de inversión de 2014 en defensa y policía es de $2,3 billones; el de vivienda es de $2,1 billones; el del agro es de $1,6 billones, y los subsidios a ese sector valen alrededor de $3 billones anuales. ¿Suficiente ilustración?

Esto no es noticia nueva, que los subsidios a los combustibles generan una enorme presión fiscal, y que además son regresivos e inequitativos, pues los mismos, en particular el de la gasolina, se destinan a aquellos colombianos más pudientes, los dueños de carro, que en su enorme mayoría están en estratos 4, 5 y 6. Los subsidios al diesel, por su parte, terminan en manos de un puñado de empresas transportadoras y de grandes usuarios, pues no es descabellado asumir que dicho subsidio no se traslada al consumidor final, sino que se queda en el camino, en las arcas de estas compañías.

Por eso genera tanta rabia y dolor oír a padres de la patria, particularmente a algunos senadores del Partido Liberal, haciendo campaña con la “Gasolina a Precio Justo“. No hay tal cosa como un precio justo. Los precios no están para hacer justicia. Son solamente señales de valores relativos entre unos bienes y otros, y están ahí no para equiparar riqueza o reducir inequidad, sino para asignar el capital de manera eficiente, NO justa o equitativa. La justicia y la equidad la imparten o promueven otras instituciones: el Gobierno, a través de la inversión y el gasto de los impuestos que pagamos todos los colombianos, y las Cortes y los jueces, a través de sus sentencias. Cargarles la justicia o la equidad a los precios es imposible.

En el caso de la economía y los precios, gústele o no al Partido Liberal, lo que unos ganan otros pierden. La Gasolina Justa, como dice el eslogan de la campaña al Senado de un pro hombre de ese Partido, la terminan pagando TODOS los colombianos. Por un lado, vía mayores impuestos y, por el otro, vía menor gasto e inversión. Así el Partido Liberal se pare en las pestañas, alguien tiene que pagar los subsidios a la gasolina y el diesel. En otras palabras, todos los colombianos terminaremos haciendo una transferencia de rentas a unos pocos. Esto es lo que es injusto, y no el precio de la gasolina o del diesel.

Y esto sin contar con las externalidades en relación con los precios de los combustibles. La gasolina y el diesel tienen efectos ambientales no menores, particularmente en lo que tiene que ver con la calidad del aire de las ciudades, donde se concentra la utilización de los mismos en el transporte. Adicionalmente, incentivar el uso de combustibles fósiles también implica un mayor gasto en mantenimiento e inversión de carreteras y vías, sin contar con el hecho de que como estos combustibles provienen de fuentes no renovables, su mayor utilización implica que cada vez va a ser más costoso producirlos, agravando aún más el problema de tener precios artificialmente bajos.

El problema central es que el precio de los combustibles da réditos exclusivamente políticos. Pues claro que a todos nos gustaría tener precios de los combustibles más baratos. Pero tener combustibles con precios artificialmente bajos es pésima política económica. Y va totalmente en contravía de la promesa del Partido Liberal, el cual promulga por estas épocas y a los cuatro vientos que quiere que los colombianos vivamos mejor.

Es realmente irresponsable lo que se está promoviendo en materia de combustibles. Y lastimoso que el gobierno nacional no sea más contundente en la defensa de la política actual de precios. Y el problema es que, al final, quienes vamos a pagar los platos rotos de esa irresponsabilidad vamos a ser todos. Y a los políticos, al final del día, les va a importar un pito. Que nos jodamos todos debería ser mas bien el grito de batalla del Partido Liberal. Porque eso es lo que van a lograr.
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