Opinión

  • | 2018/01/18 00:01

    La noticia más falsa

    Las Noticias Falsas son muy baratas y, se argumenta, muy antidemocráticas. Hay razones para dudar la importancia de su potencial efecto electoral.

COMPARTIR

El debate sobre las llamadas “noticias falsas” (NF) se pone cada día más interesante como resultado de una idea en dos partes. La primera, que el costo de generar NF es muy bajo y está cayendo en virtud de las tecnologías cibernéticas. La segunda, que las NF han influido decididamente en algunos resultados electorales recientes.

Apenas se conoció el resultado de la elección del Presidente Trump, por ejemplo, varios prestigiosos comentaristas y medios plantearon que una explicación es justamente, la proliferación de NF en las redes sociales, especialmente Facebook, con marcado sesgo a favor. Argumentos similares son esgrimidos para explicar el sorpresivo resultado del referendo convocado por el Primer Ministro Cameron, en junio de 2016, para determinar si la ciudadanía británica quería que su país permaneciera dentro de la Unión Europea. La hipótesis tiene su variante local, en este caso para explicar el resultado del Plebiscito de octubre, convocado por el Presidente Santos, para saber si la ciudadanía apoyaba o no el acuerdo de paz que acababa de salir del horno.

La primera pata de esta idea es contundente. Es muy cierto que la actividad de generar y transmitir NF es barata. El costo marginal de difundir un mensaje lleno de NF es muy cercano a cero y órdenes de magnitud inferior a lo que era el caso cuando nació la figura, en su fase moderna, en 1835, cuando el New York Sun informa a sus lectores que una prestigiosa publicación científica, el Edinburgh Journal of Science, acababa de publicar un sesudo estudio de Sir John Herschel, el famoso astrónomo, matemático e inventor inglés, en el cual habría revelado la existencia de vida, incluyendo unicornios y humanoides con alas, en la superficie de la luna.

La segunda pata de la idea es mucho menos apta para la remembranza simpaticona y su discusión requiere bastante trabajo, cosa que aleja a muchas almas propensas más a la francachela y el chismorreo que al tedio de las sumas y las restas. Por fortuna, las redes sociales, que son el océano donde navegan y se propagan las NF a razón de millones por segundo, producen en el proceso la información requerida para evaluar la hipótesis de que ellas son influyentes a nivel electoral.

A primera vista, el solo hecho de que haya tanta y tan absurda NF circulando por ahí, es prueba suficiente de su capacidad de alterar el buen juicio del votante medio. Yendo un poco más allá de ese primer brochazo, sin embargo, a uno le surgen dudas. La más relevante es muy sencilla: ¿si será cierto que el votante medio es más toche y más maleable ahora que antes? La hipótesis alternativa es, por lo menos, bastante razonable: yo no consumo cantidades exponencialmente crecientes de NF para informar mi voto. Lo hago para complacer mi sesgo de confirmación, mis ganas de respaldar la manera en que percibo el mundo. Las NF me ayudan a ponerle, rapidito, carne y hueso a todo lo que encuentro inaceptable, de una parte, y a todo lo que me parece inamovible, de otra. Facilitan el tránsito de mis fundamentos morales en las palabras del Profesor J. Haidt, a una X en la casilla correspondiente: Sí o No; Trump o Clinton. Claro, mucho mejor que todos lo hiciéramos con base en el espíritu científico y el pensamiento deductivo, pero mucho me temo que, al cabo, la diferencia en resultados sería casi nula.

Un trabajo reciente, que estudia la idea de que las NF gestadas en las redes sociales influyeron en el triunfo de Trump en 2016, sugiere que la hipótesis alternativa tiene buen fundamento empírico. Aunque los autores advierten que no toman partido ni para uno ni para otro lado, si muestran que lo más razonable es plantear que las NF podrían haber tenido algún efecto, pero que su tamaño es muy inferior al margen de victoria observado en la realidad.

Apéndice. Una NF colombiana está retratada en el siguiente titular: “Salario Mínimo se Incrementa 5.9% y se ubica en $781,242”. Es una NF porque el salario mínimo relevante en Colombia, el que le importa a la gente, es cero en la actualidad. Si, dije cero. Y es el que reportan recibir unas 100.000 personas ocupadas. De hecho, casi la mitad de las personas ocupadas reportan ingresos inferiores al  denominado salario mínimo.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 535

PORTADA

El efecto Odebrecht en las 4G: ¿Los cierres están en peligro?

Una diferencia entre el Gobierno y un grupo de bancos por los recursos de la Ruta del Sol II ha encendido las alarmas en el sector de infraestructura. ¿Los cierres financieros están en peligro?