| 2/16/2017 12:00:00 AM

Cien años de industrialización

Los últimos datos anuales de la industria son útiles para las discusiones de política pública y de inteligencia de negocios, así como para comprender los costos ocultos de la corrupción.

Daniel Niño Tarazona

por Daniel Niño Tarazona

Hace cien años empezó a tomar fuerza por fin la industrialización del país de la mano del auge cafetero. La centuria se cumple en medio de una alta complejidad política y una rabia social generada por la corrupción en la contratación pública de obras civiles. Es necesario añadir a la lista de daños sociales e institucionales los económicos, por cuanto la corrupción destruye y socava la prosperidad de todos.

El malestar con el poder político obedece a una frustración acumulada ante una infraestructura rezagada durante más de un siglo. La ciudadanía está saturada con que la corrupción frene el desarrollo de infraestructura, perpetuando con ello el histórico centralismo y prolongando un timorato y desbalanceado desarrollo económico nacional.

También le sugerimos leer: Desconectados, peor que estar out

La última información de la industria colombiana sirve de perfecto ejemplo a lo anterior.

Bogotá, con 3.214 establecimientos industriales de los 9.015 de todo el país, representa 35,7% del sector y 28,6% del empleo en el mismo. Al comparar la productividad industrial de Bogotá con el modesto rasero, la productividad industrial media de toda Colombia, la sorpresa es mayúscula. En promedio, un trabajador de la industria colombiano produjo un valor agregado en 2015 de $120.5 millones, mientras en Bogotá esa productividad fue de apenas $73.8 millones por trabajador. Es decir, 39% inferior al promedio del país.

La baja productividad de Bogotá se explica porque solo 8,5% de los establecimientos industriales pertenece a un sector industrial más productivo que el promedio colombiano, mientras 85% de la industria bogotana, que equivaldría a sumar la industria de Medellín y Bucaramanga, es 56% menos productiva que la media de la industria nacional.

También le puede interesar: Las divergencias económicas de la industria colombiana

Hay otras sorpresas al referenciar la información disponible de otros departamentos. La productividad de un trabajador de la industria en Boyacá sería casi 4 veces la de un trabajador del sector en Bogotá. La capital del país está por detrás no solo de los departamentos de la Costa Caribe sino incluso de un departamento aislado y golpeado por la prolongada recesión de Venezuela, como es el de Norte de Santander.

Razón parece tener la Cámara de Comercio de Bogotá señalando que la especialización inteligente de la capital no pasa por apostarle a la industria.

Pero mientras la incomunicación entre la capital y el resto del país no se supere con autopistas modernas, y la poca ejecución por corrupción aporte a ello, muchas actividades industriales improductivas gozan del más jugoso mercado interno, que está en la capital; sin incentivos para invertir en competitividad o esforzarse en exportar. Esto afecta el crecimiento económico, el balance externo y las posibilidades, cien años después, de un mayor desarrollo industrial de toda la Nación.

Lea también: ¿Fue que no nacimos pa‘ semilla?

Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.