| 7/10/2009 12:00:00 AM

Una prolongada intervención

Una prolongada intervención

En abril de 2000, la Superintendencia de Servicios Públicos (Superservicios) intervino y tomó posesión de Emcali, entre otras razones, porque la empresa se encontraba al borde de la cesación de pagos, de un racionamiento de energía y con la imposibilidad de financiar sus gastos operacionales y administrativos. Se logró evitar su liquidación en 2003, y se reestructuró financieramente mediante un Convenio General de Acreedores.

Este convenio significó para Emcali unos ahorros totales del orden de $3,2 billones. Como resultado del Convenio, la empresa accedió al control y operación de la Térmica y dio por terminado el contrato de compra de energía entre Termoemcali y Emcali, con ahorros por $2,4 billones. La Nación asumió el pago de la deuda con la Banca Multilateral y japonesa, asociada al proyecto de la Planta de Tratamiento del Río Cauca por cerca de $1 billón que serán reembolsados por la empresa a partir de 2015. Se logró alguna reducción de costos convencionales y una disminución del pasivo pensional previsto a futuro, con ahorros de aproximadamente $310.000 millones; la deuda con otros acreedores nacionales y extranjeros fue reestructurada con ahorros del orden de los $448.000 millones y el municipio de Cali aceptó pagar su deuda con Emcali por $245.171 millones.

Como parte del Convenio, Emcali constituyó un Fondo de Capitalización Social con la participación de los usuarios de los servicios públicos, el cual cuenta a la fecha con $80.000 millones de aportes, bajo la modalidad de ahorro a interés. Estos recursos se han destinado a inversión social, la cual empezó con la construcción, en el distrito de Aguablanca, de un canal de aguas lluvias con plazoleta, paseos y ciclorruta por $24.000 millones.

No obstante, esta reestructuración no ha sido suficiente para mejorar la prestación de los servicios a su cargo, y todavía se requieren modificaciones de fondo, consignadas en un Plan Estratégico, actualmente en curso.

Este Plan debe hacer viable el negocio de energía, actualmente deficitario, y debe permitir inversiones en agua potable y saneamiento, garantizar el abastecimiento a largo plazo de la ciudad y darle viabilidad al de telecomunicaciones.

"Las alternativas y curso de acción están actualmente en discusión con el Concejo Municipal de Cali, la Asamblea del Valle, la Bancada Parlamentaria del Valle y los gremios empresariales y sindicales y la ciudadanía", comenta la superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Evamaría Uribe Tobón.

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