| 6/22/2007 12:00:00 AM

Las preocupaciones

Las preocupaciones
Aunque los beneficios del modelo están a la vista, hay inquietudes que se destacan.
 
Alrededor del nuevo régimen de zonas francas y del interés que ha despertado, han surgido algunas inquietudes, básicamente en cuanto al papel de las pequeñas y medianas empresas para aprovechar los beneficios tributarios que otorgan; frente a la competencia en el mercado y la reducción de los ingresos que por impuestos recibe el Estado.

Las pequeñas y medianas empresas. Para las pyme, crear una zona franca especial es complejo pues tienen que realizar grandes inversiones o generar centenares de puestos de trabajo. De otro lado, si se quisieran relocalizar en las zonas francas permanentes, las exigencias también son muy grandes, como invertir una suma similar al patrimonio con el que ingresó y en otros casos duplicar la planta de personal y la nómina.
“Creemos que el gobierno está restringiendo demasiado el instrumento para las empresas nacionales que quieran establecerse al interior de las zonas francas. Hay que considerar que hoy el 75% de las empresas establecidas en zonas francas son pyme y requieren un apoyo importante”, dice Juan Pablo Rivera, presidente de Zona Franca de Bogotá. Para José Antonio Rivas, director de Inversión Extranjera del Ministerio de Comercio, es cierto que los requisitos en zonas francas especiales son altos. “Pero el modelo también se aplica en las zonas francas permanentes, donde las pyme nuevas tienen un papel importante”, dice. Por su parte, Juan Pablo Ortiz, director de Aduanas de la DIAN, explicó en el Congreso Nacional de Zonas Francas de la Andi, que entre los beneficios de las zonas francas está la compra de bienes semiproducidos en Colombia con exención de IVA y “la articulación de procesos con pequeñas y medianas empresas para solicitar la declaratoria de zona franca especial”. Uno de los ejemplos es un grupo de 20 empresas, muchas de ellas pyme, que van a montar una zona franca de cosméticos al norte de Bogotá, según confirmó la Andi.

La competencia. ¿Qué sucede cuando las empresas adquieren estos beneficios, pero no así sus competidores en el país? El instrumento busca atraer inversiones nuevas; por eso, para algunos analistas “las empresas que se sometan a este nuevo modelo tienen que desembolsar altos recursos y, como en cualquier nueva inversión, correr el riesgo”, dice un analista.

El impacto fiscal. Con la medida, las empresas que ingresen bajarán el pago de sus impuestos como el de renta y habrá para ellas exenciones en el IVA. “Independientemente de que el recaudo por empresa sea menor, habrá más empresas y en términos globales mayores niveles de contribución. Pero también, si no hay medidas atractivas, se corre el riesgo de que esas inversiones se vayan para otros países”, dice Rivas.
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