| 8/27/1999 12:00:00 AM

Las nuevas generaciones

Las nuevas generaciones
V-Factory



Ellos son 3 estudiantes de 24 años de la Escuela de Ingeniería de Antioquia. Felipe López, Mauricio Restrepo y Hernán Jaramillo, quienes dictaban clases particulares y asesorías en materias relacionadas con el área de matemáticas, le comentaron a Darío Montoya, el director de la Incubadora de Antioquia, que tenían la idea de seguir haciendo lo mismo pero que querían organizarse y montar el sistema en internet. Con cerca de $50 millones, producto de la venta del carro de Felipe, un préstamo familiar de Hernán y los ahorros de trabajos anteriores de Mauricio, montaron V-Factory.



Hoy, su producto bandera es la página get-a-plus.com, la cual -sin haber sido lanzada oficialmente- ha recibido cerca de 1.500 visitantes. Estos paisas le apuntan a los estudiantes, que pueden hacer consultas por internet en el área de matemáticas y recibir respuesta en menos de 6 horas. Su meta va más allá de los jóvenes colombianos: la página puede ser consultada también en inglés.





Mauricio Restrepo, Felipe López

y Hernán Jaramillo.



Solutech



Juan Fernando Villegas, Andrés Navarro y Juan Fernando Uribe empezaron hace 5 años a montar su empresa al darse cuenta de que había una oportunidad para capacitar organizaciones por métodos interactivos de multimedia. En 1998 se vincularon a la Incubadora de Antioquia y desde entonces se ha disparado su crecimiento; en Solutech ya trabajan 17 personas. Hoy se mueven en el medio del online-learning como pez en el agua, tanto que Asymetrix, una compañía estadounidense cuyo mayor accionista es el reconocido Paul Allen, los escogió como los únicos distribuidores de sus productos para América Latina y el Caribe. Solutech está comenzando a recorrer el camino de las exportaciones y hoy espera la respuesta de una importante universidad de Estados Unidos para montar un campus virtual.





Andrés Navarro.



Ingcodi



Livia Rangel, Xiomara Hernández y Alba Lucía Caballero, tres ingenieras industriales de 27 años lograron, cada una con un aporte de $300.000, materializar con la ayuda de Bucaramanga Emprendedora, su idea de una compañía de consultoría en temas como estandarización de procesos, gestión de calidad y sistemas de mejoramiento continuo. Otro de sus desarrollos es EVO, un software de educación continua para ser implementado dentro de las empresas. Entre sus clientes están el Instituto Colombiano de Petróleos, el Acueducto de Bucaramanga y Cajasan.
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