| 3/22/2002 12:00:00 AM

La herencia de Carulla

La herencia de Carulla
Uno de los principales atractivos que motivaron la compra de Carulla por parte de Newbridge Andean Partner, y su posterior fusión con Vivero, fue el alto reconocimiento de marca que esta cadena de supermercados tenía en el país, pero especialmente en Bogotá, y que lleva a los clientes a asociar esta marca con calidad.



Construir esta relación con el consumidor y mantener el desarrollo de la cadena fue un trabajo de 96 años, en los que la familia Carulla jugó un papel preponderante.



La historia de Carulla se remonta a 1905, cuando José Carulla Vidal, un aguerrido español, decidió venir a Colombia impulsado por Eusebio Cortés Blanco, el cónsul colombiano en Barcelona, para montar una sociedad dedicada a comercializar bienes con destino a España.



En 1933, luego de la quiebra que tuvo la sociedad original durante la recesión de 1930, nació Carulla y Compañía, de la cual José Carulla Vidal tenía el 45%, su hijo José Carulla Soler el 5% y la familia Millet de España, que fue decisiva en la recuperación de la quiebra (y recientemente en la venta a Newbridge), el 50%.



Esta nueva compañía, radicada en Bogotá, se dedicó al comercio minorista y en 1941, con el supermercado de la carrera 13 con calle 33, inició el primer autoservicio en Colombia, además de innovaciones como la venta de aves listas para llevar.



En 1960, la compañía se convirtió en sociedad anónima, y en la década de los 80 inició su expansión a Cali, Barranquilla y Cartagena. En 1994 introdujo el formato 2x3, que es el inicio de lo que hoy es Merquefácil. La expansión se financió con una emisión de acciones preferenciales sin derecho a voto por US$20 millones, y en 1999 se hizo una emisión de acciones ordinarias por US$25 millones, con lo cual Newbridge Andean Partner ingresó a la compañía.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.