| 2/1/2008 12:00:00 AM

La coyuntura

El escenario internacional para este sector está cada día más complicado.

La coyuntura
Este año no será fácil para las empresas colombianas de la industria textil y de confección en el contexto internacional. Por un lado, en lo macro, será el final del proceso del desmonte de restricciones que tenían las exportaciones de los países asiáticos a Estados Unidos y la Unión Europea, y que venía cumpliéndose desde 2004. Según un informe del Banco Mundial, países como Colombia, Perú y República Dominicana tendrán un efecto negativo en sus exportaciones hacia esos mercados.

Por otro lado, hay grandes nubarrones con los principales destinos comerciales, Estados Unidos y Venezuela, con impactos directos e indirectos. Según datos de Proexport, hacia Estados Unidos las exportaciones de confecciones cayeron a 23,7% a septiembre del año pasado, ubicándose en US$247 millones y si hay un proceso de desaceleración de su economía el sector podría seguir reduciendo su participación, sumado al desmonte de las restricciones de los productos chinos. El caso venezolano es más dramático pues más de US$570 millones están en riesgo, si el gobierno del vecino país decide romper comercialmente con Colombia o empieza a fijar cuotas para las exportaciones, como sucedió con vehículos. De hecho, ya empresarios colombianos han empezado a observar problemas en la renovación del certificado de cumplimiento de normas técnicas para exportar a ese país y las demoras en Cadivi han llegado incluso hasta 120 días.

Una de las salidas es buscar nuevos destinos. Sin embargo, más allá del tema de la revaluación y los costos de los productos colombianos, hay dos amenazas latentes: el impacto que puede tener una eventual recesión de Estados Unidos frente a esos nuevos mercados de destino colombianos. Uno de los ejemplos es México que se ha venido convirtiendo en una alternativa para los exportadores colombianos. "Si a la economía de Estados Unidos le da gripa, a la de México le da pulmonía y el consumo se cae", advierte un empresario. Y, de otro lado, la fuerza de los productos asiáticos. Más del 30% de las exportaciones de China son de la industria textil. Si Estados Unidos entra en recesión, esta producción buscará otros destinos y habrá una invasión de productos. La estrategia es mantener una fuerte agresividad en el servicio, entrega, calidad y transferencia de tecnología.
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