| 2/6/2004 12:00:00 AM

La amenaza del dragón

La amenaza del dragón
Hace unos días, una empresa de confecciones estadounidense abrió un concurso entre proveedores de Centroamérica, Colombia y los países asiáticos para comprar un millonario pedido de pantalones. ¿Quién se quedó con el negocio? China. "Sus precios por unidad fueron de US$2 menores que los de la competencia. Si esto es con cuotas, ¿cómo será sin ellas?", se pregunta un empresario colombiano que participó en la subasta.

La eliminación de las cuotas de textiles y confecciones a los países asiáticos por parte de la OMC a partir del año entrante -con lo que podrán entrar a Estados Unidos, pagando aranceles, pero con la cantidad de unidades que requieran-, será una fuerte amenaza para las maquiladoras y proveedoras de 'paquete completo' del resto del mundo.

Las ventas de China podrían pasar de US$60.000 millones en 2004 a US$120.000 millones en el corto plazo. Según Business Week, unos 30 millones de empleos podrían desaparecer desde Centroamérica y el Caribe hasta India y los precios descenderían en 30%.

Con ese panorama, ¿qué le queda por hacer a Colombia? Tendría dos grandes posibilidades: hacer prendas de moda (con diseño) y participar en el mercado de 'reorden', es decir, los pedidos que vienen de China y Asia que resulten exitosos van a requerir nuevas unidades y traerlas desde el otro lado del mundo será muy complejo. La idea es aprovechar la cercanía para responder a estas reórdenes.

Con la eliminación de cuotas a los chinos, el mundo se movería hacia la consolidación de bloques: Europa, Asia y América. La posibilidad de sacar adelante el TLC le permitiría a Colombia hacer 'acumulación'. Es decir, podrá incorporar en sus productos finales insumos y materias primas de otros países que tienen TLC con Estados Unidos sin que se generen problemas de origen.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.