| 4/1/1995 12:00:00 AM

Y todavía compite

A pesar de la revaluación del peso, las exportaciones colombianas son competitivas. La tasa de cambio real no es el único determinante de la competitividad.

Las empresas colombianas, así como las de muchos otros países latinoamericanos, han tenido que competir durante los últimos años con importaciones que se han abaratado frente a la producción para uso interno, y precios internacionales de muchos productos de exportación cuyos valores reales en las monedas locales han disminuido. La mayor dureza de la competencia externa se refleja en el comportamiento reciente de la tasa de cambio real, definida como la tasa de cambio deflactada por precios internos e inflada por precios externos. Esta disminuyó cerca de 25% entre 1990 y 1994. Comportamientos parecidos se advierten en países latinoamericanos tan diversos como Argentina y Ecuador.

Un indicador ideal de competitividad de la producción interna mediría la relación entre los precios de los productos o servicios transables internacionalmente y los precios de los productos o servicios no transables. Estos productos o servicios no transables pueden intervenir en la producción, y determinan por lo tanto la capacidad de competir con importaciones o en los mercados de exportaciones. Un servicio no transable esencial para determinar la competitividad es el trabajo. La idea de las maquiladoras, por ejemplo, es buscar aquellos lugares donde los costos laborales son más competitivos para fabricar productos transables internacionalmente. Otro servicio o producto no transable es la intervención económica del Estado, tanto a través de regulaciones como de monopolios. La idea de disminuir las regulaciones, y de privatizar y exponer a la competencia los servicios y empresas del Estado también busca mejorar la competitividad de la producción.

La medida disponible de la tasa de cambio real en Colombia (ver gráfica) muestra un crecimiento sostenido hasta 1990 y una caída desde entonces. Esta medida indicaría entonces, que la tasa de cambio fue favorable al desarrollo del comercio internacional hasta 1990 y desfavorable desde entonces. Pero las medidas de tasa de cambio no miden en forma completa la competitividad. Dada la importancia de los costos laborales, los análisis de competitividad siempre incluyen comparaciones internacionales de costos laborales. En el caso colombiano, por ejemplo, la relación entre el índice de salarios del sector manufacturero y el índice de precios al productor (cuya canasta incluye principalmente bienes transables), muestra un aumento más o menos persistente de largo plazo.

No es mucho lo que un gobierno puede hacer para mejorar la competitividad a través de la devaluación nominal. De una parte la devaluación por sí sola no modifica la tasa de cambio real. Esta última depende de factores fundamentales como la demanda interna total, las entradas de capitales, la demanda por importaciones, o los aumentos de productividad. En los últimos años, las economías latinoamericanas recibieron un caudal inusitado de capital. Además, muchas de estas economías incluyendo la colombiana adoptaron políticas eco-que mejoraron el clima de la inversión y consumo. La mayor caudal de capital y Ia mayor de-manda interna contribuyeron a aumentar el valor real del peso.

Por supuesto, muchos gobiernos optan por sostener una tasa de cambio real alta comprando reservas internacionales. Se, ha visto, no obstante que esta política típicamente eleva la inflación puesto que las compras de reservas son implementadas por Ios bancos centrales. Probablemente Io mejor que puede hacer un gobierno para mejorar la competitividad es disminuir el gasto público v mejorar el marco regulatorio. Esta política no solamente eleva la tasa de cambio real, al disminuir la demanda total v la presión sobre los precios internos, sino que, bien implementada puede mejorar la eficiencia del gasto publico

;Se ha deteriorado la competitividad de Colombia con la caída de la tasa de cambio real y la elevación relativa de los salarios Conviene examinar esta preunta en el contexto del sector manufacturero. Frecuentemente se argumenta que la competitividad de este sector se perjudica cuando hay una abundancia de divisas que disminuye la tasa de cambio real. Esta abundancia se puede originar en bonanzas de precios de productos básicos de exportación (la llamada "enfermedad holandesa) o en un auge en la entrada de capitales que perjudique globalmente al sector exportador.

Una medida de competitividad del sector manufacturero está dada por el índice de ventaja comparativa revelada. Este índice mide la relación entre la participación de las exportaciones manufactureras en ColombÍa y Ia participación de las exportaciones manufactureras a nivel mundial. Es pues un coeficiente de concentración de las exportaciones colombianas en el mercado mundial. Este índice se puede que para cualquier producto especifico. En la gráfica se presenta el cálculo para el sector manufacturero y para el sector de textiles v confecciones.

El resultado sorprende. El grado de penetración en mercados internacionales del sector manufacture ha sido mucho mas alto en la década de los noventa que durante las dos décadas anteriores En el sector de textiles confecciones también se advierte un crecimiento sostenido en la competitividad. Es más. al comparar con otros países (ordenados en la gráfica según nivel de desarrollo), Colombia no está mal. Ciertamente. Colombia no alcanza el desempeño de los tigres asiáticos. Pero en la comparación mas modesta con países latinoamericanos grandes y pequeños, ricos v pobres. los índices de competitividad no son malos.

Que puede explicar la mayor competitividad revelada del sector manufacturero Probablemente puede atribuirse a las mejoras de la productividad. En el caso del sector manufacturero el producto por trabajador ha mostrado aumentos sostenidos desde por lo menos la década de los años setenta. Al parecer. los obstáculos y. dificultades que se enfrentan para producir en Colombia no han sido suficientes para desalentar el vigoroso desarrollo laboral y el espíritu empresarial de Ios colombianos.
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