| 3/14/2008 12:00:00 AM

Vivienda en picada

La crisis del mercado de la vivienda estadounidense tiene a ese país al borde de una recesión.

La crisis del mercado de la vivienda en Estados Unidos es cada vez más grave. Durante enero, las ventas de viviendas construidas llegaron al nivel más bajo registrado, por sexto mes consecutivo. El precio promedio de una vivienda vendida cayó a US$201.100, 4,6% menos que durante el mismo periodo del año anterior. Aún más preocupante es el hecho de que el inventario de viviendas no vendidas se tomaría un tiempo de 10,3 meses en ser comprada. Es decir, este es el tiempo que tomaría vender 4,19 millones de casas en el mercado de la vivienda, si continúa el ritmo de ventas registrado en enero. En octubre del año pasado se llegó al nivel más alto de los últimos 20 años, llegando a 10,5 meses para vender las propiedades y, en diciembre, el tiempo fue de 9,7 meses. La situación es precaria, puesto que cuando se estaba en el auge de la vivienda en 2005, el tiempo que tomaría vender estas propiedades era de 4,5 meses. "Con ventas débiles y con inventarios en niveles tan altos, los precios tenderán a bajar aún más. Eventualmente, los vendedores tendrán que dejar su estado de negación y aceptar que si quieren salir de estas propiedades tendrán que reducir los precios todavía más", explica Joel Naroff, economista en jefe de Naroff Economic Advisors.

Los analistas consideran que uno de los mayores problemas es el incremento en la cantidad de ejecución de hipotecas, lo que está causando que se aumente la oferta de viviendas no vendidas en un mercado ya saturado. En 2007, las ventas de viviendas existentes se redujeron 12,7%, la mayor caída en 25 años. Es más dramático aún con respecto al boom de 2005, cuando se evidenció el pico en términos de ventas y precios a niveles récord. En los dos últimos años, el sector de la vivienda ha exhibido un fuerte decrecimiento que se ha agravado por la contracción del crédito, puesto que las instituciones financieras han aumentado sus restricciones crediticias a raíz de las pérdidas millonarias en hipotecas que se han dejado de pagar. "Con la expectativa de que los precios continuarán bajando y los bancos estarán renuentes a prestar, son menos los posibles compradores que consideran que ahora es el momento de comprar", advierte Michael Gregory, economista de BMO Capital Markets.

Durante enero, las ventas fueron débiles en casi todo el país, excepto en la región del medio oeste, donde estas se incrementaron en 3,4%. Las ventas disminuyeron 3,6% en el noreste, 2,1% en la costa oeste y 0,5% en el sur. Muchos analistas consideran que se está llegando al punto más bajo de la crisis, y es posible que al final del año empiece a repuntar nuevamente el mercado. Seguidamente, se esperaría una activación de la demanda en los próximos meses, después de la aprobación, a comienzos del mes de enero, de US$168.000 millones en estímulos económicos. Estas ayudas económicas están enfocadas en respaldar a las personas que ya asumieron algún tipo de deuda y con el fin de incrementar las ventas en Estados costosos como California. Sin embargo, hay otros economistas que no ven viable una mejoría significativa en el sector de la vivienda sino hasta finales de este año o principios de 2009. "Creemos que las ventas y los precios continuarán cayendo, el desastre del sector de la vivienda todavía no tiene fin", señala Ian Shepherdson, economista en jefe para High Frecuency Results.

La caída severa del sector de la vivienda ha afectado el crecimiento total de Estados Unidos y ha alimentado la preocupacion de que la economía de este país podría estar entrando en una recesión. La incertidumbre en los mercados financieros continúa causando estragos en la confianza de los compradores potenciales. Este panorama sombrío necesita un poco más de tiempo para aclararse.
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