| 5/28/2004 12:00:00 AM

Ventas a EE.UU.: la coyuntura

Si bien las exportaciones crecieron en el primer bimestre del año, las no tradicionales cayeron 8% hacia Estados Unidos por el comportamiento de las flores y el cemento. ¿Qué pasó?

Las dificultades de principio de año en el puerto de Barranquilla por el encallamiento de un buque que retrasó las operaciones de comercio internacional, y el estancamiento a febrero en la generación de empleos en Estados Unidos fueron, tal vez, las principales causas para que las exportaciones colombianas de productos no tradicionales registraran una caída en los dos primeros meses de este año, hacia ese país, el principal destino de nuestras exportaciones.

Las confecciones, flores, materiales de construcción y oro son los principales productos no tradicionales de exportación a Estados Unidos, tanto que el año pasado crecieron 30,6% y alcanzaron US$2.400 millones. Esto corresponde a más del 55% de las ventas de este tipo de productos a ese país.

Sin embargo, según un estudio de Proexport Colombia, en el primer bimestre del año, el dinamismo de las confecciones y el oro no logró compensar el efecto de la disminución en las ventas de flores y cementos que fueron responsables de la caída del 8% de los despachos de productos no tradicionales a Estados Unidos. Estos dos últimos sectores representaron el 23% de las exportaciones no tradicionales en este período, cuando el año pasado llegaron a casi 30%.

A pesar de esta disminución, las exportaciones totales crecieron el 11%, al llegar a US$2.165 millones en los dos primeros meses del año, mientras Venezuela y Ecuador jalonaron el aumento de las ventas con crecimientos de 102% y 18%, respectivamente. La entrada en vigor del Convenio de Pagos Recíprocos de ALADI dinamizó el mercado venezolano que durante el año pasado tuvo una de sus peores épocas, por las medidas restrictivas -de control de cambios y de precios- del presidente Hugo Chávez.

Aunque se trata de un período muy corto y susceptible de cambios por circunstancias coyunturales, el país debe estar muy atento al comportamiento de nuestras ventas hacia Estados Unidos, en especial cuando se acaban de iniciar las negociaciones para el Tratado de Libre Comercio.



Las cifras y las explicaciones

El crecimiento de 11% en las exportaciones de Colombia al mundo se basa en el aumento de 14,9% de las exportaciones de productos tradicionales y 7,3% de las no tradicionales.

En el caso de Estados Unidos, las exportaciones colombianas totales a ese mercado pasaron de US$830 millones en el primer bimestre de 2003 a US$861,4 millones en 2004. Sin embargo, las exportaciones no tradicionales cayeron 7,9%, al llegar a US$320,6 millones en el período de análisis. Esta caída se debe a menores exportaciones de flores y de cemento Portland, cuyas ventas disminuyeron en US$17 millones y US$6 millones, respectivamente.

¿Qué pasó en el mercado de flores cuando febrero representa una de sus mejores épocas del año por la celebración de la fiesta de San Valentín?

Para las flores, a las explicaciones atribuidas a el por el comportamiento de la tasa de cambio al inicio del año, se suma un efecto de desaceleración en Estados Unidos. Para Augusto Solano, presidente de Asocolflores, si bien la economía estadounidense registró una reactivación, solo hasta marzo los empleos tuvieron un aumento significativo, al crearse 308.000 nuevos puestos de trabajo. Es decir, el ambiente no era tan favorable en febrero, la época de San Valentín, una de las mejores temporadas para las flores colombianas. "Este producto es suntuario y para una persona sin empleo no es la prioridad", afirma.

Otra explicación es la estadística, particularmente en la demora de los reintegros. Algunos analistas afirman que muchos empresarios retrasan sus reintegros esperando un comportamiento favorable del dólar. "Pero no puede ser eterno, pues solo tienen un plazo de tres meses", agrega uno de ellos.

Por otra parte, la competencia hace que algunos canales busquen quebrar el margen de los productores, en especial en el segmento de supermercados que comercializan cerca del 55% de las flores que se venden en Estados Unidos en bouquets.

Pero, también, se registraron cambios puntuales en el consumo. Según Camilo Martínez, de Inte-ligencia de Mercados de Proexport, la fiesta de San Valentín se celebró un sábado, por lo cual los consumidores prefirieron otras opciones, como salir a comer.

En el caso del cemento -que en el primer bimestre de 2003 representó el 5,7% en las ventas de los no tradicionales a Estados Unidos, pero que para 2004, bajó a 3,5%-, la explicación está en las dificultades logísticas y de distribución del producto. "Durante varias semanas, un buque estuvo encallado en Bocas de Ceniza en Barranquilla, lo que retrasó los despachos. Pero los resultados no obedecieron a disminución en el consumo. Por el contrario, nuestro presupuesto de ventas se mantiene en 2,2 millones de toneladas, que pueden alcanzar US$100 millones", dice José Alberto Vélez, presidente de Cemento Argos.

Según un vocero de Cementos del Caribe, el volumen "en términos generales a Estados Unidos lo hemos aumentado en 3% al cierre de abril", dice.

A pesar de los resultados de los primeros meses de las exportaciones del sector, producto de factores externos, se espera un buen comportamiento del segmento construcción en la economía estadounidense, a consecuencia de la reactivación económica. Pero, además, se prevé que los constructores empiecen a comprar insumos, de manera preventiva, para evitar una eventual alza en las tasas de interés.



La ventaja del ATPDEA

Según el documento de Proexport, para el primer bimestre de 2004 el nivel de aprovechamiento colombiano de los beneficios arancelarios otorgados por Estados Unidos (ATPDEA) fue de 57%, frente a 38% del mismo período en 2003.

En uno de los sectores más sensibles como el de confecciones, solo el 70% de las ventas a Estados Unidos se hace bajo este modelo, mientras que Perú, Ecuador y Bolivia aprovechan este mecanismo en más del 93% en promedio. Esto demuestra que en Colombia la provisión de telas no es suficiente para atender las demandas de las confecciones con destino a Estados Unidos, pues para acogerse a los beneficios del ATPDEA se pueden utilizar telas producidas en Colombia, la región o Estados Unidos. Es decir, los empresarios colombianos de este sector, para no perder su mercado, están trayendo materias primas de otros mercados e ingresando sus productos con aranceles.

Esto es muy importante para consolidar negocios, similares al que la comercializadora internacional Index cristalizó con la firma Gap para el suministro de 4.000 prendas diarias en Medellín.

A pesar de las distorsiones del mercado estadounidense, las expectativas para las exportaciones colombianas son favorables. Sin embargo, hay que aprovechar el momento y la coyuntura para el futuro de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio y no perder de vista el comportamiento de las ventas hacia este destino.
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