| 3/19/2014 6:00:00 PM

La otra mermelada

Las ventas de mermelada van en aumento. Este mercado ya vale al año más de $156.000 millones y por él se pelean grandes empresas de alimentos.

La mermelada se puso de moda en el país. Y no solo por la frase acuñada por el exministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, de “repartir la mermelada en toda la tostada” para referirse a la importancia de distribuir equitativamente en las regiones los dineros provenientes de las regalías. También porque este mercado está disparado entre los consumidores colombianos.

Aunque durante la reciente coyuntura política a la frase del exministro Echeverry se le dio un uso más prosaico al asociar la “mermelada” con la utilización de dineros públicos para “aceitar la maquinaria” de cara a las elecciones, lo cierto es que se trata de una industria en la que compiten algunas de las más grandes del país.

Desde el punto de vista de mercado, la mermelada es una industria que mueve millonarias ventas y en la que compiten grandes organizaciones empresariales, que se la juegan con el fin de ganar más adeptos.

Un estudio de la firma de mercados Raddar señala que en 2013 los hogares colombianos destinaron $156.000 millones para comprar mermelada de diferentes marcas. Las ventas en Latinoamérica, por su parte, se ubicaron en US$1.280 millones, según estudios de Euromonitor Internacional.

Grandes jugadores como Colombina, con La Constancia, y Unilever, que comercializa la marca Fruco, lideran el negocio con una participación de 19,3% y 16,7%, respectivamente, porcentajes que les permiten acumular cerca de 40% del mercado. Euromonitor ubica en el tercer lugar a Levapan, con San Jorge, seguida de Nestlé con California y la quinta marca más vendida es Comapán, de la empresa que lleva su nombre.

Pero ¿cómo es este mercado? Aunque las cifras que destinan los colombianos a la compra del producto van en alza, pues en 2005 solo alcanzaban $59.800 millones y para 2013 casi se triplica, lo cierto es que el consumo per cápita sigue siendo muy bajo, con apenas US$1,4, por debajo del promedio de Latinoamérica, de US$2,1. Así que si la industria sigue creciendo, podría prácticamente duplicarse para alcanzar el nivel de otros mercados.

Por regiones, los habitantes de Pasto son los que sacan la cara en el consumo y se ubican en el primer lugar, según Raddar. En la capital de Nariño el consumo per cápita de mermelada es de $807, seguida de Montería con $715.

Si se mira la participación de este producto en el bolsillo de los consumidores –lo que se conoce como pocket share–, Pasto también lidera, seguida de Medellín, Bogotá y Montería. Esto significa que la mermelada se encuentra bien repartida, pues los consumos están distribuidos a lo largo del país.

Durante los últimos años las compañías que desarrollan este negocio han intensificado sus estrategias de ventas y han comenzado a pelear por las marcas propias de cadenas comerciales como Alkosto, Colsubsidio y Éxito, entre otras.

Con los niveles actuales de consumo, es de esperar que las compañías aumenten el tamaño del mercado. Y como se diría en términos de política y elecciones, todo parece indicar que cada vez son más los untados.
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