| 4/27/2011 12:00:00 AM

Una Guerra publicitaria

La publicidad es el nuevo campo de batalla entre ensambladores e importadores de automóviles por el TLC con Corea .

Hasta hace unas semanas, el enfrentamiento entre importadores y ensambladores de carros por el Tratado de Libre Comercio con Corea tenía su campo de batalla en los foros y las reuniones gremiales. Pero, ahora, esa pelea cambió de terreno y se libra en un nuevo campo: el de la publicidad.

Con avisos publicitarios en los diferentes periódicos del país titulados "El TLC con Corea NO trabaja para mí", la Asociación Colombiana de Fabricantes de Autopartes (Acolfa) y la Cámara de la Industria Automotriz de la Andi advierten sobre la amenaza que, en su concepto, se cierne en torno a esta industria que hoy busca ser plataforma exportadora y espera que marcas como Mercedes y Volkswagen, entre otras, se sumen a la producción de vehículos en la que ya están GM Colmotores, Sofasa Renault y Mazda.

La preocupación no es de poca monta. Según cifras de Econometría, para 2010 el número de vehículos importados se acercó a las 150.000 unidades, de las 253.000 que se vendieron durante ese año. Corea es el principal proveedor, con marcas como Hyundai y Kia.

Los importadores no se quedaron atrás. Liderados por Hyundai, salieron a los medios con una estrategia publicitaria que tiene a Pilar Castaño como imagen de campaña, con avisos titulados "El TLC con Corea SÍ trabaja para Colombia"

¿Qué hay detrás de esta batalla? El potencial del mercado colombiano. Según la Andi, mientras en 2000 nuestro país tenía 5,5 vehículos por cada 100 habitantes, en 2010 fue de 7,8. Además, mientras Colombia alcanzó en 2010 el mayor nivel de ventas (con más de 253.000 unidades vendidas), otros de la región, como Argentina, estuvo cercana a las 600.000.

La defensa del No
Para los ensambladores y autopartistas, lo que viene es una nueva etapa en el desarrollo del negocio. Por ejemplo, GM y Renault están viendo en los mercados emergentes, especialmente en América Latina, uno de los principales ejes de expansión, no solo para atender los mercados locales sino de exportación.

Estas dos empresas alistan inversiones que en el caso de GM Colmotores superan los US$200 millones y Sofasa Renault está en una fase inicial de 20 millones de euros para desarrollar su plataforma industrial y pasar de ser ensambladores a productores y exportar vehículos. El proyecto Renault Duster permitirá desde Colombia la exportación de 10.000 vehículos a México, mientras en los planes de GM Colmotores está invertir en sus plantas y bajar la estructura de costos "para ser más competitivos con países que han sido bastante esquivos a ser conquistados, como Brasil, México, Argentina, Centroamérica y El Caribe. Con estas inversiones, podríamos vender US$350 millones anuales", explica Santiago Chamorro, presidente de GM Colmotores.

Sin embargo, para ensambladores y autopartistas esta nueva etapa estaría en riesgo si se concreta el TLC con Corea para este sector. "De firmarse el TLC con Corea, estos proyectos y sus inversiones tienden a ser inviables", advierte un vocero de Sofasa.

Según cálculos de Chamorro, de GM, estarían en riesgo 22.000 empleos industriales, más otros 13.000 comerciales, al igual que solo de tres a cinco empresas de autopartes sobreviviría.

La gran pregunta que surge es por qué la industria automotriz sí puede competir contra México o Brasil, y no puede enfrentar a Corea. "Aunque es difícil llegar a estos países, no es imposible. A donde sí es imposible exportar, ni una tuerca ni un tornillo y mucho menos un carro, es a Corea que es un mercado totalmente cerrado: 95% de los vehículos que se venden en Corea son hechos en ese país", dice Chamorro.

Además, Brasil y México decidieron no hacer un acuerdo comercial con Corea y prefirieron cuidar su estructura industrial automotriz. En sentido contrario, Chile abrió su mercado. "Nos gustaría que el Gobierno tomara como ejemplo países como Brasil, México o Argentina y no el modelo, solo comercial, de Chile", argumenta Chamorro.

La ofensiva del Sí
En la otra orilla, para Hyundai se trata de un tema de ventaja competitiva. ¿Por qué? "Acá tenemos una competencia desigual con las ensambladoras. Ellas tienen plantas en algunos de los países con los cuales Colombia ya cuenta con TLC y Corea no tiene TLC. El único país de los carros que se importan aquí que no tendría ningún TLC es Corea", dice Gustavo Alberto Lenis, nuevo presidente de Hyundai en Colombia.

Para él, el consumidor colombiano se merece un buen producto y "las ensambladoras tienen protecciones absurdas. Como cuentan con un arancel gigantesco, no tienen piso para bajar los precios. Si no estuviéramos sobregravados entraríamos en la competencia de precio sin ningún problema. Si ellos anuncian exportaciones a México, ¿cuál es el problema de competir contra nosotros si es que allá van a competir con todas las marcas internacionales?", agrega Lenis.

Frente a la composición del mercado coreano y su calificación de 'cerrado' por parte de los ensambladores, Lenis afirma que, es posible que más del 90% de los carros que ruedan en el mercado coreano sean de ese país, "pero -advierte- eso no significa que no se pueda competir en Corea, eso significa que los coreanos tienen unos muy buenos carros y buenos precios".

Y esgrime nuevos argumentos. En primer lugar, relacionado con la composición de partes hechas en Colombia. "El componente nacional en las ensambladoras ha venido decreciendo. En la medida en que haya una apreciación del peso y depreciación del dólar, la fórmula se ajusta sola", dice Lenis. Chamorro, de GM Colmotores, se defiende de esta acusación. "Tenemos que entregar reportes al Gobierno con auditorías y demás. Eso es puesto en tela de juicio en la campaña que salió de otra marca importadora", explica.

En segundo lugar, para Lenis las ensambladoras llevan décadas en el país. "¿Cómo es posible que cuando se vienen los acuerdos comerciales y de libre comercio no se hayan robotizado sus plantas? Llevan más de 20 años haciendo utilidades en Colombia y con un mercado protegido. ¿Dónde están las utilidades?" se pregunta.

Así las cosas, la batalla entre ensambladoras e importadoras apenas comienza. La discusión publicitaria es el más reciente campo de batalla de este duro enfrentamiento, pero sin duda no será el último. ¿Quién ganará el pulso?

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?