Una aventura

| 7/21/2000 12:00:00 AM

Una aventura

Un año después se hizo realidad una de las apuestas más novedosas de los últimos años: ¡una ensambladora de carros!

El negocio



Una planta de ensamblaje de vehículos utilitarios que se inicia con una inversión de US$2 millones. El punto de equilibrio de la empresa se logra con la producción de 250 carros por año.





La amenaza



El mercado de vehículos en Colombia se redujo a menos de la mitad de lo que fue a mediados de los 90. Las tres ensambladoras que existen, con el respaldo de marcas globales, han tenido serias dificultades para sobrevivir.





La fortaleza



WorldStar tiene una tecnología revolucionaria, su planta le permite fabricar con alta calidad a costos muy bajos y con altos componentes de mano de obra. La empresa se inicia con los beneficios tributarios de la Ley Páez.

Es difícil imaginar que en el estado en el que se encuentra la industria automotriz del país, pese a registrar una tímida recuperación en el presente año, haya quien le apueste a montar una ensambladora de carros. Carlos Ronderos es el líder de esa quijotada. Con el apoyo de un grupo de inversionistas estadounidenses y locales se embarcó en un negocio lleno de riesgos que, sin embargo, tiene buenas posibilidades de dejar a más de uno con la "boca abierta".



Hace más de un año, Ronderos empezó el proyecto como algo que sonaba casi imposible. Ensamblar carros en Colombia con unas inversiones bajas y competir contra las ensambladoras e importadores locales, todos ellos respaldados por grandes jugadores globales de la industria. Además, empezar un proyecto en medio de la peor crisis económica de la historia no era precisamente la mejor idea.



Las cifras del negocio automotor no son muy alentadoras. La subsistencia misma de las tres ensambladoras que hay en el país está amenazada. Según los estándares mundiales, una ensambladora necesita sacar al mercado un mínimo de 100.000 unidades anuales para que el desempeño de la planta sea rentable; en el 99 el total de las ventas por parte de las ensambladoras nacionales solo llegó a un estimado de 60.000 automóviles.



¿Por qué entonces aparece este proyecto? La verdad es que el plan de fabricación de los nuevos carros WorldStar rompe por completo con el paradigma en cuanto a producción de carros. Para comenzar, solo se requiere una inversión de US$2 millones, que es mínima si se tiene en cuenta que el mantenimiento de Colmotores representa inversiones anuales de US$10 millones. Además, las dimensiones de la ensambladora son mínimas en comparación con el esquema normal, esto se debe a la implementación de un revolucionario modelo productivo que le permite a la planta mantenerse a flote (cubrir sus costos), si logra producir y vender la sorprendente cifra de 250 vehículos por año. Otro de los puntos clave que hacen viable el negocio de WorldStar es la intensidad en el uso de mano de obra con poca infraestructura de robótica. Los carros son ensamblados manualmente, hechos de fibra de vidrio o composite, algo normal en la construcción de lanchas de carreras mas no de carros. Y ofrecen la posibilidad de ser operados con gas natural, gasolina o en forma dual. Se trata de una planta diseñada a la medida de mercados en desarrollo con bajo nivel de ingreso. Esta nueva gama de vehículos busca establecerse como una alternativa en el segmento de carros utilitarios. Sus precios oscilarán entre los $17,5 y los $19,5 millones, bastante competitivos.



Los retornos de corto plazo



Si se cumple el plan de negocios, la inversión inicial en WorldStar se recuperaría en tres años. En el primer año se espera una salida de 300 carros al mercado. Sin embargo, si la marca toma fuerza y el mercado responde, serán 1.000 unidades anuales. El modelo productivo de las plantas WorldStar, a diferencia de las ensambladoras tradicionales, permite coordinar el ritmo de producción con el comportamiento de las ventas. Pero los planes son aún más ambiciosos. La empresa espera reproducir el proyecto en los países de la Comunidad Andina. En un plazo de dos años se instalarán cinco plantas en la región con una producción de 5.000 unidades anuales. Ecuador parece ser el primer candidato para iniciar la expansión.



¿Cuáles son las debilidades y amenazas del nuevo proyecto? En realidad, muchas. El principal obstáculo para la consolidación del producto en el mercado colombiano o en cualquier otro es la falta de respaldo de una marca internacionalmente reconocida. WorldStar se enfrenta a verdaderos monstruos de la industria como Colmotores y Sofasa, ensambladoras que, además de tener a su favor una larga trayectoria, cuentan con el respaldo de marcas de renombre mundial como General Motors, Renault y Toyota. Según Jaime Ardila, presidente de Colmotores, es una muy buena iniciativa que desde su punto de vista tiene un gran problema: no cuenta con respaldo alguno de marcas reconocidas. Si bien los carros ofrecen grandes ventajas como el material superresistente de su carrocería y los ahorros en combustible por el uso de gas natural, será indispensable poner en marcha una estrategia publicitaria que lleve la nueva marca a los compradores. No obstante, WorldStar tiene un atractivo interesante difícil de encontrar en otro vehículo normal: con los ahorros que se obtienen por el uso del gas natural, se puede pagar hasta el 30% del vehículo.



El origen



Aunque WorldStar no es una marca global de renombre, su tecnología es producto de un sofisticado desarrollo de una compañía estadounidense de trayectoria en el tema: Composite Automobile Research (CAR) ubicada en San Diego California, inscrita en el mercado de valores de Estados Unidos, con una cotización de US$1,35 por acción. En el momento hay fábricas en México y Filipinas. El motor y la caja de cambios son de tecnología Fiat y son las únicas piezas que no serán fabricadas en Colombia. Otra de las ventajas de la nueva planta es que la producción lineal de los cuatro modelos es posible gracias a unos moldes que garantizan resultados idénticos a la hora de armar los carros y que el proceso no necesite de mano de obra altamente calificada. En el momento, la fábrica WorldStar, ubicada en Santander de Quilichao, ha generado 20 empleos directos que en un futuro podrán ser 70.



Un punto de fondo en este proyecto es que el Estado también es socio, vía la deducción de impuestos de la Ley Páez. Por cada $100 de inversión, los inversionistas recibieron una deducción de $40 a la hora de pagar sus impuestos. Además de este incentivo, la nueva empresa no paga impuestos de renta durante 10 años y tiene deducciones en los impuestos de industria y comercio por el hecho de emplear mano de obra de la región. Todo ello indica que, con los incentivos adecuados, hasta las ideas más arriesgadas, encuentran inversionistas dispuestos a apostar en Colombia.



Un largo camino



Desde el momento en que se reunió el capital necesario para dar comienzo a este nuevo negocio, muchos inconvenientes se han atravesado en el camino. El lanzamiento de los carros previsto para agosto del 99 tuvo que esperar hasta el 6 de julio del presente año. Uno de los factores que contribuyó al retraso es la lentitud con que se lleva a cabo la tramitación de los requerimientos legales para establecer la fábrica y sacar el producto al mercado. Los trámites se hicieron más difíciles aún por la caótica situación que atraviesa el país en algunas zonas. El cierre de la carretera Cali-Popayán no solo demoró el proceso, sino que aumentó los costos. En una oportunidad fue necesario obtener el NIT de la empresa en Popayán y la única salida fue que un mensajero se mimetizara entre los campesinos de la marcha para llegar hasta Popayán y hacer el trámite.



Otro factor que retrasó la aparición de los carros en el mercado fue la necesidad de cambiar las especificaciones del motor cuando todo el plan estaba listo. El proyecto inicial era un carro con un motor Volkswagen acondicionado para trabajar con gas propano. Pero descubrieron que había una norma entre las múltiples leyes y resoluciones que impedía el uso de este combustible en vehículos. El proyecto volvió a empezar.



Después de muchos diseños e investigaciones se terminó con un motor Fiat que opera con gas natural. Pero el gas natural genera dudas con respecto a su disponibilidad. Solo en la Costa hay un suministro fácil de este hidrocarburo.



Por ello, los impulsores de la empresa están promoviendo convenios con Gas Natural de Bogotá, para que instale surtidores en las empresas que decidan reponer sus flotillas y se desarrolló un motor que funciona con gasolina normal o con gas natural.



Este proyecto tiene todas las posibilidades de revolucionar una industria y ser una nueva alternativa empresarial en medio del turbulento panorama económico del país. Como todo emprendimiento nuevo siempre son más los riesgos que las certezas. Sin embargo, la convicción, audacia y atrevimiento de los impulsores de los carros WorldStar en Colombia podrían hacer de esta idea una locura con ganas de repetirse en otras instancias.
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