| 3/6/2009 12:00:00 AM

Un problema de exportación

En medio de su pelea con los agricultores, el gobierno argentino propone nacionalizar la comercialización de granos.

El gobierno argentino estaría pensando en nacionalizar la comercialización de granos, el rubro más importante de su economía. Según la propuesta, un solo organismo estatal se encargaría de comprar y vender granos, harinas y aceites, para así abastecer la demanda doméstica y vender los saldos al extranjero.

Con esta medida, el Estado eliminaría los intermediarios que fijan precios por oferta y demanda, y entraría a gestionar ingresos superiores a US$20.000 millones anuales, provenientes de productos de exportación, como la soya y el maíz. De hecho, la soya y sus derivados -aceites y harinas- equivalen al 22% de las exportaciones totales, con ingresos mayores a US$12.000 millones.

Esta propuesta sería un nuevo capítulo del enfrentamiento entre el gobierno y los agricultores. El año pasado, la presidenta argentina, Cristina Kirchner, propuso un impuesto para los cereales cuyo porcentaje variaba según sus precios internacionales. Conocido como 'retenciones móviles', detonó en un paro nacional agrario que desabasteció las ciudades y terminó con el rechazo del Senado.

Para varios analistas la nacionalización del comercio de granos es un simple 'rumor' elaborado por el gobierno para presionar a vender sus reservas de soya y, de paso, hacerlos perder un poco de su poder frente al Estado.

Según el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, los cerealeros almacenan más de nueve millones de toneladas de soya, equivalentes a US$3.000 millones. "El campo es lo único de toda la economía nacional que puede darse el lujo de no comercializar su producción", explicó Cristina Kirchner, en un discurso.

Esta práctica les ayuda a los agricultores a regular las exportaciones y especular con el precio del grano. Pero también impide que el Estado reciba divisas que le ayudarían a controlar el creciente precio del dólar y a recaudar más dinero por impuestos.

El gobierno le estaría apostando a que los cerealeros ofrezcan sus reservas -que las asociaciones calculan 'solo' en 4 millones de toneladas- antes de que se concrete una nacionalización, mediante una jugada que afectaría otros sectores estratégicos.

Según Lucio Di Mateo, analista económico de El Cronista Comercial, los verdaderos afectados por la propuesta serían las exportadoras que acopian y distribuyen el grano, como Cargill, Bunge, Aceitera General y Nidera. "Esta medida los afecta a ellos, pues la explotación agrícola seguirá concentrada", comenta.

Por lo pronto, las asociaciones agrícolas han dicho que, de prosperar esta iniciativa, sus efectos colocarían al país en un escenario de conflicto social.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?