| 11/24/2006 12:00:00 AM

Un paso concreto

La cementera mexicana Cemex lanzó una oferta hostil para comprar la australiana Rinker. ¿Qué gana la multinacional latinoamericana?

Si se concreta la compra del 90% de las acciones de la australiana Rinker Group Limited por US$12.800 millones, la cementera mexicana Cemex se podría convertir en el mayor productor de agregados y mezclas y el tercer productor de cemento del mundo.

La movida tiene interés porque se trata de la primera compañía latinoamericana en llegar a los lugares de las mayores empresas del planeta y porque se trata de una oferta hostil, una acción bastante audaz e inusual, viniendo de una firma de la región.

El 27 de octubre, los mexicanos ofrecieron pagar US$13 por cada acción de Rinker, un 26,2% más de su valor en la bolsa de valores australiana. Algunos miembros de la junta directiva de la australiana dijeron que no habían tenido ninguna conversación con ejecutivos de Cemex sobre la operación, por lo que consideraban la oferta de adquisición como hostil.

Si resulta exitosa, la transacción le permitiría a Cemex aumentar su presencia en Estados Unidos y entrar en el mercado australiano. La compra podría generar sinergias que Cemex tasó en US$130 millones en los tres primeros años después de la eventual fusión. Esto se conseguiría, argumentan, por efecto de la implantación de prácticas de producción y de negocios más eficientes. Las dos empresas venderían US$23.200 millones y tendrían más de 67.000 empleados en 50 países.

Hasta ahora, la oferta no ha sido contestada por la compañía con sede en Sydney. "No hay mucho que podamos decir en esta etapa, pero quiero reiterar que la junta de Rinker considera que la oferta es hostil y altamente condicional y que subvalora significativamente a la compañía", dijo John Morschel, codirector de la firma, en una conferencia de prensa.

La negociación, además, despertó algunas reservas. La calificadora de riesgos Fitch señaló en un informe que se espera que la adquisición sea financiada completamente con deuda "y esto resultaría en un apalancamiento significativo y en el deterioro de los fundamentos de crédito para ambas compañías". La financiación está asegurada con un sindicato de bancos entre los que estarían Citibank, JP Morgan y el BBVA y la oferta de Cemex es volver a niveles bajos de deuda en dos años.

El temor de Fitch puede también estar en que la oferta de Cemex es de 9,2 veces el ebitda de Rinker, una cifra bastante mayor a las cifras promedio del sector que se sitúan en 8,1 veces. La misma Cemex pagó 8 veces ebitda por RMC, Holcim, 9,2 por Aggregates, Lafarge 8,8 por Blue Circle y Rinker Materials 7,1 por Kewit. Con todo, los accionistas y algunos analistas creen que la oferta tendrá que subir para ser exitosa.

El alza podría no llegar porque el futuro de la firma australiana está bastante enredado. Deriva 85% de sus utilidades del mercado de Estados Unidos y en particular de Florida, estado de donde obtiene el 44% de las utilidades y donde aparentemente se habría roto la tendencia creciente en el mercado de construcción.

A pesar de eso, en los cuarteles de Rinker esperan aumentos de 8% a 9% en el precio de la acción, por lo que la tarea de compra de la firma mexicana se pone más difícil. Sus argumentos se fundan, entre otras cosas, en que la rentabilidad patrimonial de la firma alcanzó el 35,3% y el retorno sobre los fondos empleados, el 37,1% en el último trimestre.

Por lo pronto, la compañía de Monterrey notificó su oferta a las autoridades de la bolsa de Australia donde cotiza Rinker, a la de México, donde cotiza Cemex y a la de Nueva York, donde cotizan ambas firmas. También se mantiene firme en su oferta y es la que, al menos por ahora, dice que enviará a los accionistas porque la considera suficientemente atractiva. El próximo paso es esperar alguna respuesta de Rinker, que podría recomendar o no, la venta a sus accionistas.
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