| 6/23/2016 12:00:00 AM

Ultracem: 'Tu papá' en las cementeras

Una empresa de Barranquilla está aprovechando al máximo el boom de la construcción en la ciudad. Su crecimiento en ventas durante los últimos 3 años es impresionante. Esta es su historia.

El boom de la construcción de proyectos inmobiliarios, la llegada de compañías en los últimos años, las inversiones públicas de las tres últimas administraciones de la ciudad y las obras públicas que financia el gobierno nacional convirtieron a Barranquilla en un apetecido campo de batalla para los proveedores de concreto y cemento.

A diferencia de otras ciudades del país, el negocio dio espacio –incluso– para que germinara y prosperara una compañía desde cero. Se trata de Ultracem, una empresa que inició operaciones en el segundo semestre de 2013, gracias al emprendimiento, experiencia y empuje del empresario Juan Manuel Ruiseco Vieira. Hay que mencionar que la familia Ruiseco cumple ya tres generaciones vinculadas con este negocio.

Ultracem realizó una inversión inicial que superó los US$70 millones en una planta de producción ubicada en el municipio de Galapa, Atlántico. Como toda compañía con marca nueva, la primera misión corporativa fue vencer brotes de escepticismo que surgieron de una parte de los clientes. Y, a juicio de las cifras que reporta esta empresa a las entidades de control, lo ha logrado a la fecha. En los meses de operación que logró en 2013 las ventas de la compañía alcanzaron los $22.459 millones, ya en plena operación en 2014 este mismo indicador llegó a los $210.000 millones y el año pasado la cifra ascendió a los $328.000 millones. El crecimiento es innegable.

¿Cómo lo hizo?

“Ultracem realiza los procesos de producción con equipos nuevos, una calidad al nivel de los mejores y unos precios competitivos en un mercado muy complicado. Desde un comienzo me ha ido muy bien con ellos”, explica Luis Eduardo Barrios, presidente de Aconstruir S.A., una de las firmas de ingeniería más importantes de Barranquilla.

Barrios también se refirió al call center especializado de la empresa. “Si uno como cliente tiene algún problema o duda con una entrega, se puede comunicar no solo con una recepcionista, es posible acceder a técnicos o responsables de cada área. Eso es algo muy importante, pues se evita dar vueltas o perder tiempo importante”, comentó el empresario.

Para otro de los clientes de la empresa, un factor clave de este éxito es la alta tecnología. En la etapa de diseño de la planta, la familia Ruiseco era consciente de que el proceso de producción de concreto y cemento requiere de altas cantidades de energía. En la medida en que lograran bajar costos en este frente, iban a ser más competitivos. Es por eso que decidieron importar equipos de última tecnología y diseño alemán, una decisión que les permitió, reducir en 35% el recibo de la luz.

También fueron pioneros al construir el primer domo para el almacenamiento de materias primas. Esta estructura, que se ve a kilómetros, le ha permitido a Ultracem mantener altos estándares de calidad de sus materias primas y de sus productos finales.

El otro ‘planeta’ que se alineó fue el mercado de la construcción. Para nadie es un secreto que Barranquilla es epicentro de multimillonarias inversiones provenientes tanto del sector privado como del Gobierno. Según cifras de la Alcaldía de Barranquilla, en los últimos años han llegado a esta ciudad cerca de mil compañías nuevas, algunas de ellas gigantes multinacionales con poderosas chequeras para la construcción de plantas, bodegas o infraestructura. A esto hay que sumar las obras públicas, tanto de la ciudad como de la Nación. La canalización de arroyos, la construcción de bibliotecas, viviendas, escuelas y hospitales son negocios que están moviendo este negocio del concreto como nunca antes.

La Nación también comprometió recursos. Una licitación del Invías le entregó a un consorcio liderado por la española Sacyr la construcción del nuevo puente Pumarejo sobre el río Magdalena. Una obra que representa recursos por $625.000 millones y una vez terminada (mediados de 2018) será el nuevo ícono de la ciudad. “Es la mayor obra de infraestructura en Colombia que está en ejecución. Y nos fuimos con Ultracem como proveedor de todo el concreto, debido a temas de calidad y precio, entre otras”, dijo a Dinero José Miguel Novillo, gerente de este proyecto.

Las expectativas de crecimiento de la empresa son muy grandes. No solo por el vertiginoso crecimiento comercial e industrial en la ciudad, sino por el potencial para llegar a toda la región Caribe, incluso al interior. Se habla –extraoficialmente– que la empresa invertiría otros US$50 millones para seguir conquistando mercado.

Según cifras del Dane relacionadas con el consumo de cemento gris, los despachos de este material en el departamento del Atlántico aumentaron 22,4% entre abril de 2015 y el mismo mes de este año. Se trata del segundo departamento en crecimiento en el país, después de Córdoba, que registra un aumento de 41%. Por su parte, un informe de Asogravas indica que la demanda de este tipo de materiales seguirá en franco aumento en los próximos años. “La demanda de materiales de construcción en Barranquilla fue de 3,86 millones de toneladas en 2015 y se espera que en el año 2025 sea de 5,38 millones”, indica el informe del gremio.

Las obras de infraestructura no solo deben dejar vías, puertos y aeropuertos de última generación. El crecimiento del tejido empresarial en este sector debe ser otra consecuencia del actual boom del cemento y concreto. Ultracem, que declinó una conversación con este medio sobre el crecimiento de la empresa, es un ejemplo de emprendimiento regional.

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