| 7/20/2006 12:00:00 AM

Tres son compañía

Próximamente, el mundo podría ser testigo de la alianza más grande en la historia de la industria automotriz. ¿Quién está detrás de la posible unión entre GM, Renault y Nissan?

En las últimas semanas se han adelantado conversaciones para determinar si las gigantes GM, Renault y Nissan podrían operar conjuntamente. Mientras los altos ejecutivos empiezan a revelar sus intenciones, los rumores van y vienen y el mercado accionario reacciona. Esto es un gran ejemplo del poder que tiene un accionista para influenciar en decisiones globales.

Todo empezó a principios de julio, cuando Kirk Kerkorian, el accionista mayoritario de General Motors Corp., propuso esa fusión como combustible para acelerar la recuperación de la compañía. GM venía de una doliente temporada en el mercado accionario y de sufrir pérdidas operativas en Norteamérica (US$10.600 millones el año pasado). En 2005, este inversionista de 89 años adquirió cerca del 10% de GM, la primera productora de automóviles en el planeta. Pero su gran influencia en las decisiones de la compañía tiene otra razón de peso. Su asesor en jefe Jerry York ganó un puesto en la junta directiva de la compañía estadounidense a principios de este año.

El 7 de julio, después de que la junta directiva de GM aceptó considerar la idea de la alianza, GM le delegó la vocería de la decisión a su CEO, Rick Wagoner. El alto ejecutivo se dirigió de inmediato a la prensa y comentó que tenía la mente abierta para evaluar propuestas sobre cómo esa relación podría servir de beneficio mutuo para los involucrados.

Renault y Nissan ya operan conjuntamente bajo la dirección de Carlos Ghosn. Este CEO brasileño recibió el timón de Nissan en 1999, cuando atravesaba una dura crisis. En ese momento, Renault adquirió el 37% de la compañía japonesa por US$5.400 millones y, desde entonces, Ghosn se dedicó eficazmente a sacarla adelante. A principios de este año lo nombraron presidente ejecutivo de la casa francesa. Ahora, además de tener en sus manos el destino de Renault y Nissan, este hombre está en capacidad de ofrecer US$3.300 millones por la compra del 20% de GM. De realizarse esta transacción, se consolidará un grupo que produciría la cuarta parte de los automóviles y camionetas en el mundo.

Por el entusiasmo que le despierta la alianza, muchos creen que SuperCarlos —como muchos lo llaman— es quien tuvo la idea original, y no Kerkorian. Pero lo que muy pocos saben es que el presidente de la alianza francojaponesa tuvo la iniciativa a partir de una invitación que le hizo a propósito el reconocido accionista.

Detroit no recuerda con agrado a Kerkorian, quien una década atrás realizó una operación similar con Chrysler, y fue adquirida posteriormente por la alemana Daimler-Benz. La misma GM tuvo una mala experiencia en este tipo de negocios cuando intentó hacer equipo con Fiat, con resultados desastrosos. Sea cual sea la decisión, que podrá tomarse este año, este es otro caso ejemplar del alcance que tiene el poder de un inversionista individual.

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