| 8/31/1998 12:00:00 AM

Tráfico sin trancones

El servicio telefónico en Colombia entra de un salto en la era de las superautopistas. Telecom e ISA compiten con sus redes de fibra óptica.

NSi la planeación de vías en Bogotá se hubiera desarrollado en la forma como están creciendo las redes nacionales de fibra óptica, en la ciudad no habría trancones ni habría que racionar el acceso a las vías. Todo el día sería de tráfico fluido y rápido.



Por microondas se pueden atender al tiempo 100.000 llamadas. Con la troncal de Telecom este número sube a 270.000.



Afortunadamente, en fibra óptica se está levantando una infraestructura para el país que tendremos en diez años y no para el que tuvimos hace veinte. De hecho, vamos asegurados por partida doble. Telecom inauguró hace poco la red nacional troncal de fibra óptica y, a más tardar en noviembre, Interconexión Eléctrica S.A., ISA, pondrá en funcionamiento una red que en su primera etapa conecta Bogotá, Medellín y Cali y que en dos años tendrá cobertura nacional.



Las inversiones hechas en estas superautopistas rebasan los US$800 millones y permiten que el país pase de la buseta al jet en materia de telecomunicaciones. Este avance no es del todo evidente para los usuarios, pues ellos no pueden corroborar la forma en que se transportan las llamadas o los datos, pero es decisivo por sus implicaciones en cuanto a velocidad, oportunidad y seguridad de la comunicación.



Gráficamente, se podría decir que es como pasar de tener una red con el ancho de la Avenida Caracas, en Bogotá, a tener una autopista tan ancha como la distancia que hay entre la Avenida Caracas y Melgar. Por esta superautopista pueden transitar desde las llamadas nacionales, hasta las señales de los canales de televisión.



La fibra óptica va a dinamizar los servicios de valor agregado como internet, intranet, teleconferencias, telecompras, video a pedido, juegos interactivos, alquiler de canales y comunicación entre filiales, entre muchas otras posibilidades. Sin embargo, todo esto no se desarrollará de inmediato pues en primera instancia la competencia se va a concentrar en el negocio de larga distancia, que mueve cerca de un billón de pesos al año.



Por partida doble



Algunos cuestionan que dos empresas del Estado, Telecom e ISA, hayan decidido montar redes independientes de fibra óptica en lugar de cooperar en el esfuerzo. Se dice que habrá amplia capacidad redundante, financiada con recursos del Estado.



Sin entrar en este punto, lo cierto es que la situación es un hecho. Telecom montó su troncal nacional de fibra óptica para tener bajo su control un factor crítico de ventaja competitiva, cuando se le acabe el monopolio. Por su parte, la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) y los socios de Orbitel siguieron la misma lógica al aliarse con ISA para montar su propia red de fibra óptica. Pero incluso si las críticas son válidas, hay que reconocer que la duplicación tiene sus ventajas: garantiza que el país no va a volver a quedar incomunicado y acrecienta los incentivos a la competencia, lo que se va traducir en mejor servicio y tarifas más favorables para los usuarios.



La construcción de las dos redes deja a Colombia como uno de los países mejor posicionados en infraestructura de fibra óptica en el grupo Andino. La red de Bolivia sólo conecta las tres principales ciudades, con extensiones a las fronteras. Ecuador todavía no ha construido su red, mientras que Perú y Venezuela desarrollaron redes que unen las principales ciudades.



La troncal de Telecom tiene 5.900 kilómetros y le da la vuelta al país, parte de Bogotá y llega de nuevo a ella. El tendido, que interconecta desde Pasto hasta Valledupar, sigue las carreteras y las vías férreas, por la misma ruta de la red de microondas. Para dar una idea de lo que significa la nueva red, basta decir que por microondas es posible atender simultáneamente 100.000 llamadas, mientras que con la troncal de fibra óptica el número es 270.000.



Con la fibra óptica Colombia da un salto en comunicaciones. Se mejoran los servicios para el usuario.



El proyecto tuvo un costo de US$252 millones y fue realizado por Mitsui & Co., Siemens, Alcatel Cable S.A., Bell Telephone Manufacturing Company y Sirti. La primera se encargó de la instalación y puesta en funcionamiento de los equipos, mientras que las otras se ocuparon del suministro, instalación y puesta en operación del cable de fibra óptica. El gerente de servicios de larga distancia de Telecom, Mario Contreras, considera que dada la evolución en la demanda, es muy posible que antes de dos años recuperen la inversión.



Por su parte, ISA decidió entrar al negocio de las telecomunicaciones para aprovechar las sinergias que ofrece la infraestructura de las redes eléctricas con una red de fibra óptica. La idea surgió hace unos seis años, pero sólo con la apertura de las comunicaciones se dio vía libre al proyecto. La figura utilizada en el negocio con ETB y las empresas privadas se llama "asociación por capacidad" y permite que cada compañía explote sus canales de fibra, previo pago de un peaje a ISA, explicó el director de la compañía, Javier Gutiérrez.



En el proyecto participan Empresas Públicas de Medellín (EPM), Bavaria, la Organización Sarmiento Angulo (éstas tres son socias de Orbitel), Empresas Públicas de Cali, la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB), Edatel, Emtelco, Sanford e Impsat.



Cada socio explotará sus canales, mientras que ISA aprovechará la licencia que le otorgó el Ministerio de Comunicaciones para prestar el servicio de portador de telecomunicaciones y alquilar sus redes a empresas de telefonía o de transmisión de datos.



La primera fase del proyecto, que concluye en noviembre, contempla la construcción de una red de 680 kilómetros entre Bogotá, Medellín y Cali, con capacidad para 48 canales. El costo de la red como tal asciende a US$15 millones. Si bien esta cifra puede resultar irrisoria frente a la que gastó Telecom, lo cierto es que no incluye el montaje de equipos y terminales, ya que éste corre por cuenta de cada una de las empresas participantes. Además, mientras ISA pudo aprovechar su infraestructura ya existente de torres de energía, Telecom tuvo que asumir los costos de hacerla subterránea.



La segunda fase de la red consiste en un tramo adicional para conformar un anillo entre estas tres ciudades (ver mapa). Posteriormente la fibra se extenderá a Barranquilla y a otras poblaciones, según las necesidades de los socios. Desde ya, cualquier ampliación o cambio que se haga en la infraestructura eléctrica será aprovechado para hacer un tendido simultáneo de fibra óptica.



Larga distancia óptica



La importancia de estas redes comenzará a apreciarse pronto, cuando se inicie la competencia entre empresas de larga distancia. Orbitel y ETB, los dos operadores autorizados hasta el momento para prestar el servicio de larga distancia para competir con Telecom, van a utilizar la red de ISA. Además, estas dos compañías adquirieron las líneas de fibra óptica que Eccel tenía en la zona cafetera, una operación que costó alrededor de $2.000 millones.



De acuerdo con el presidente de Orbitel, Alejandro Ceballos, la compañía espera empezar a prestar los servicios de voz y larga distancia antes de terminar el año, con un área de cubrimiento de 12 ciudades. En una segunda etapa incursionaría en los servicios de valor agregado, como transmisión veloz de datos, acceso a grandes clientes, internet y demás.



Red troncal actual



La inversión total de Orbitel en el negocio de telecomunicaciones asciende a US$400 millones, una suma que invertirá en cuatro años. Las inversiones de las demás compañías que se asociaron con ISA se pueden acercar a esta suma, aunque no superarla, ya que Orbitel tiene el mayor número de canales de la red.



Red troncal para el 2000



Por su parte, ETB es pionera en el uso la fibra óptica en Colombia. En 1989 conectó las centrales telefónicas en Bogotá y a partir de 1996 empezó a colocar fibra desde las centrales hasta los suscriptores. Esto permitió reducir de 3 kilómetros a 500 metros la conexión promedio en cable de cobre que hay entre la central de fibra óptica y el cliente final. El sistema que ensambla ETB al tener la red de fibra óptica en Bogotá y la conexión a otras ciudades por medio del sistema de ISA es su principal fortaleza para competir en larga distancia.



ETB y Orbitel le montaron la competencia en larga distancia a Telecom con la red de fibra óptica de ISA.



¿Cuál será el resultado de estas inversiones? El más beneficiado, sin que quepa la menor duda, será el usuario. Las empresas tendrán que esforzarse al máximo para asegurar la rentabilidad de sus inversiones. Los clientes ganarán en velocidad de comunicación, en seguridad del servicio, en oferta de productos y, con toda seguridad, también en precios. Ojalá hicieran así las calles de las ciudades.
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