Todo por la diversión

| 11/10/2000 12:00:00 AM

Todo por la diversión

Un billón de pesos han gastado los colombianos este año en la recreación y el deporte.

La industria del entretenimiento está de moda. Un sector que en Colombia está aún por explotar y en el que varios grupos empresariales ya han hecho apuestas importantes. Las cifras son dicientes: se estima que los colombianos gastan cada año cerca de US$500 millones en recreación y deporte sin que exista una oferta suficientemente desarrollada de experiencias de entretenimiento.

De hecho, encuestas realizadas recientemente indican que el 26% de la población colombiana ha manifestado una preferencia por utilizar su tiempo libre los fines de semana en los parques. Pero la oferta de este tipo de atracciones está aún por construir. Otro factor que los empresarios han visto como oportunidad es que cerca del 60% del tiempo dedicado al esparcimiento se vive en el hogar o cerca de él y es claro que la mayoría de las viviendas no prevé áreas para las actividades sociales y de recreación.



Todos estos factores son una clara muestra del potencial que existe en esta nueva industria en Colombia. Además, se trata de un proceso lógico cuando los centros urbanos crecen y sus habitantes buscan cada vez más espacios que los alejen de las presiones de la vida citadina.



Con esta perspectiva, en los últimos dos años, se han hecho inversiones por cerca de $110.000 millones en proyectos como Mundo Aventura, Camelot, el Parque Mágico Salitre y Maloka.



Los parques han desarrollado propuestas novedosas en Colombia semejantes al modelo de negocios de organizaciones internacionales como Disney Corp., la empresa líder en parques de diversiones en el mundo. No es solo construir un parque y percibir ingresos por las entradas. Los empresarios del entretenimiento venden una experiencia y ligada a ella aparecen otros negocios como extensión de marca en productos relacionados con el parque y se generan fuentes adicionales de ingresos con restaurantes y tiendas de diversa índole dentro de los parques. Mundo Aventura es un ejemplo de esta estrategia con su club Babalú, que cuenta con 12.900 socios, niños que atraídos por el personaje compran la experiencia del parque.



El modelo de negocios



La necesidad de obtener múltiples fuentes de ingresos obedece a que el negocio tiene una característica especial: grandes inversiones y costos fijos muy altos y, por ello, es necesario crear economías de escala y atraer un volumen importante de visitantes con capacidad de compra. La inversión de Camelot, por ejemplo, con 15 atracciones fue de US$9,3 millones y en Mundo Aventura, con 29 atracciones, se invirtieron US$23 millones. En el primer caso, el plan de negocios apunta a recuperar el dinero en un período de 4 ó 7 años y para el segundo se requerirán 10 años. El Parque Mágico Salitre, la más reciente gran apuesta del sector Salitre, comprometió recursos por $25.000 millones. Las estimaciones indican que en el primer año el parque tendrá ventas por $2.000 millones.



"Han sido dos años de positivo balance que contribuyen a construir la ciudad que todos soñamos: unos 4,5 millones de personas de todos los puntos de Bogotá han encontrado en Mundo Aventura un espacio de recreación que les ofrece todas las comodidades para el uso de su tiempo libre, se han generado 2.300 empleos y se ha convertido esta zona en un polo de desarrollo. Con este proyecto estamos haciendo en Bogotá una ciudad más competitiva y atractiva para la inversión extranjera. Gracias a la sinergia entre la empresa privada y la administración distrital, este proyecto es una realidad y un símbolo de nuestra ciudad", dice María Fernanda Campo, presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá, que hizo el aporte de Mundo Aventura a la ciudad.



¿De qué depende el éxito de un parque? Inciden varios factores como clima, tamaño, número de atracciones, precios, actividades especiales, publicidad y ubicación, entre otros. En una fecha especial fácilmente asisten más de 10.000 personas, que consumen un promedio de $20.000 cada una.



Mundo Aventura entre enero y septiembre del 2000 ha tenido ventas superiores a los $9.000 millones y desde su inauguración $21.000 millones, el Acuaparque de la Caña en Cali $180 millones mensuales y el recaudo de los últimos cinco años del Parque Norte en Medellín supera los $5.500 millones. Colombia cuenta con iniciativas como Maloka, el centro interactivo más importante de Sur América, cuyo objetivo es generar conciencia sobre la ciencia y tecnología en la vida cotidiana. La recién inaugurada Montaña Rusa Millennium del Mágico Salitre también es una de las más grandes de nuestro continente, tiene un recorrido de 500 metros y una caída libre de 19 metros.



El futuro



En un futuro cercano, los colombianos tendrán cada vez más parques como el parque embalse San Rafael, con una extensión de 1.000 hectáreas, de las cuales 300 están ocupadas por la represa que forma parte del sistema Chingaza de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá. Esta nueva opción de diversión tendrá teleférico panorámico con portabicicletas, juegos de agua, para niños y ciclorrutas, entre otras atracciones.



Aunque el esfuerzo que se está haciendo por todo el territorio nacional por llenar el vacío en la demanda de entretenimiento es inmenso, Colombia aún está atrasado frente a otros países. Este es el caso de los alemanes, italianos, japoneses y suizos que diseñan las mejores montañas rusas del mundo y, por supuesto, Estados Unidos, donde 300 millones de personas visitaron sus 450 parques en 1999, cuando obtuvieron ingresos de US$9.000 millones.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.