| 2/15/2008 12:00:00 AM

Tentación de oro

El precio del oro superó un nivel histórico de US$900 por onza. Llegar a los US$1.000 puede ser una apuesta alta, pero la coyuntura indica que no es una expectativa tan lejana.


El oro continúa en una racha imparable. El 3 de enero del presente año, el precio de la onza de oro superó la barrera de US$850, alcanzando los US$860, un récord histórico sin precedentes. Pero la emoción siguió en aumento, puesto que  el precio siguió escalando y a finales de enero llegó a US$901 la onza, un fenómeno nunca antes visto.

El nuevo tope ha generado que muchos analistas cambien sus pronósticos sobre el precio. Este es el caso de Goldman Sachs que inicialmente había establecido que el precio este año estaría oscilando en la franja de los US $800 por onza y lo cambió recientemente a un promedio de US$915. No obstante, el grupo asegura que en el corto plazo el precio del metal puede llegar a ser US$1.000 por onza. Este cambio sería posible en la medida que el mercado crediticio continúe así de débil, los precios del petróleo sigan al alza y la inflación mantenga su senda creciente. Por otro lado, las expectativas que se generan cuando hay un alza tan radical en el precio pueden ayudar a que este se incremente aún más. “Un récord histórico siempre llamativo. Cuando esto ocurre atrae la atención de los medios, de este modo los inversionistas toman nota y empiezan a preguntar”, explican Mary Anne Aden y Pamela Aden, analistas del mercado aurífero. Este interés conlleva a que aumente el número de compradores, disparando así el precio y promoviendo que el metal alcance los US$1000 por onza, afirman.

Alcanzar este precio es por ahora sólo una especulación. Sin embargo, el camino para mantener el precio sobre los US$900 está allanado ya que hay muchas variables que están contribuyendo a este incremento. Uno de estos factores es que, durante las últimas semanas, los precios de los alimentos, commodities y el petróleo han aumentado significativamente. Este es el caso de la soya y el trigo, cuyos precios se duplicaron en 2007, alimentando los temores del incremento de la inflación, efecto que lleva a que aumente el precio del oro. La razón para este tipo de comportamiento es que históricamente el oro ha sido una cobertura para los momentos de altas inflaciones. En las épocas de inestabilidad política y económica la inversión en oro es apetecida, ya que a pesar de ser un metal, su liquidez es muy alta. Actualmente, la caída del dólar, la amenaza de recesión en Estados Unidos, los problemas políticos con el Medio Oriente y el aumento en los costos del combustible en este frío invierno, han incrementado el atractivo del oro como una inversión segura. Por otra parte, las expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos continúe reduciendo sus tasas de interés con el fin de evitar a toda costa una recesión y reactivar la economía, afectará el dólar. Y el dólar y el oro siempre oscilan de forma opuesta, por lo cual el oro tendrá el potencial de seguir al alza.

¿Qué está disparando el precio?
“El precio continuará creciendo puesto que se ha convertido en un activo seguro, dada la incertidumbre y tensión política y económica”, asevera Thomas Stenvoll, analista de UBS. Por otra parte, expertos en los temas auríferos consideran que hay otros importantes factores para tener en cuenta en el comportamiento del precio. China anunció a principios del año que superó a Suráfrica en producción, interrumpiendo el reinado de más de 100 años de este país como el mayor productor del mundo. Con una producción total de 276 toneladas de oro, China asombró al mundo con el volumen, pero todavía hay que esperar esperar su consolidación como productor. Por otro lado, China ahora es el segundo país consumidor de oro después de India, donde la demanda por este metal está creciendo notablemente. En los últimos años se ha observado que cuando la demanda china se intensifica, estos mercados crecen radicalmente. “China acaba de iniciar las operaciones de compra y venta de futuros de oro y, con un mercado accionario más débil, se espera que los inversionistas más ricos se vuelquen hacia este mercado, disparando así su precio”, señala Mary Anne Aden.

El incremento en la demanda de commodities ha sido motivado principalmente por el crecimiento en China y en otros países emergentes tales como India. “Mientras estos países continúen creciendo y expandiendo su infraestructura, los mercados de commodities continuarán creciendo, y en mi opinión mantendrán una presión positiva sobre el oro”, explica Rebecca O’Dwyer, de la consultora Investec. La apreciación en el precio del oro hace parte de un fenómeno mayor que está afectando el mundo entero. “Lo que observamos en este mercado explica un cambio muy grande que se inició en 2000 cuando se evidenció un desplazamiento de activos financieros, como las acciones hacia activos fuertes como el oro, otros metales y los commodities. Estos desplazamientos de tendencias son raros, poco frecuentes y tienden a durar 20 años”, explica la analista Pamela Aden. Por muchos años el oro no fue una opción tan interesante para los inversionistas, a pesar que desde 2001 su crecimiento anual ha sido un constante 28%. El año pasado el metal aumentó su precio en 33%, lo que equivale a más de cinco veces las ganancias generadas por el Dow Jones. Aunque los inversionistas no estaban valorando el poder del oro como activo, esta nueva tendencia los llevará a cambiarse de las acciones y portafolio de renta fija a metales y commodities. El panorama mundial puede ser poco alentador para las apuestas seguras en los mercados; sin embargo, invita a sumergirse en las posibilidades auríferas mientras continúe subuen periodo.

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