| 9/18/2009 12:00:00 AM

Tarifas en espera

Luego de ser nombrado operador dominante, Comcel debe bajar las tarifas de sus llamadas hacia los competidores. Tigo y Movistar, a la expectativa.

A partir del primero de diciembre, Comcel está obligado a reducir el precio de las llamadas que se generan desde su red y que tienen como destino los teléfonos de otros operadores (Tigo, Movistar y Avantel), por disposición de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC). Los competidores miran con expectativa esta medida, y confían en que los ayudará a impulsar sus propios negocios y a aumentar su base de suscriptores.

Según Cristian Lizcano, director de la CRC, esta medida busca proteger a los consumidores de posibles prácticas monopolísticas por parte de un solo jugador y promover la competencia. En la actualidad, Comcel tiene cerca de 27 millones de suscriptores, que representan más del 60% del mercado, mientras que Movistar y Tigo apenas sobrepasan 9 millones (20%) y 4,1 millones (9,2%) de usuarios, respectivamente.

A través de esta regulación, el precio que cobra Comcel a sus usuarios por realizar llamadas hacia teléfonos de otros operadores no podrá superar el que tiene al hacerlas entre su misma red, más un cargo de conexión de $120 por cada minuto. "Por ejemplo, si en este momento la compañía cobra $600 por un minuto de conexión hacia otros operadores y, en ese mismo plan, los usuarios pagan $300 por las llamadas de Comcel a Comcel; ahora sólo podrá cobrar máximo $420 por cada minuto de llamada hacia otros operadores", comenta Lizcano.

Si bien ven con buenos ojos las medidas, los competidores están a la expectativa de la reacción que tendrá el mercado cuando comiencen a bajar las tarifas. Solo entonces contarán con elementos de juicio para conservar sus actuales planes de servicio o implantar estrategias más adecuadas al nuevo escenario.

"Los directamente beneficiados son los usuarios, que podrán hacer llamadas desde su operador hacia Tigo, Movistar o Avantel, las cuales restringían por el alto costo. Además, ya no tendrán temor de afiliarse o afiliar a sus relacionados a cualquiera de las otras redes, dado que llamar a otro operador ya no será caro", comenta Silvana Pezzano, vicepresidente de interconexión y asuntos regulatorios de Tigo.

Para Ariel Pontón, presidente de Movistar Colombia, hay que esperar que estas medidas comiencen a funcionar para analizar la respuesta del mercado, antes de generar cambios en los planes o en la estrategia de la compañía. "Esperamos que el mercado gane en competitividad, lo cual va a beneficiar mucho más a los consumidores del sector", comenta.

Los representantes de Comcel no quisieron hacer declaraciones con respecto a este caso.

Medidas transitorias

Esta determinación llega después de que la CRC ratificara su decisión de nombrar operador dominante del mercado móvil de voz saliente a Comcel. Según el regulador, la empresa está en capacidad de elevar el costo de las llamadas que sus usuarios realizan hacia suscriptores de Tigo, Avantel y Movistar, con lo cual desestimularía el uso de otras redes y daría origen a un monopolio.

Justamente, esta resolución obliga a Comcel a crear una oferta mayorista de minutos o servicios dirigidos a desarrolladores de contenidos y aplicaciones móviles. "No se trata de una reventa del servicio de telefonía móvil, sino, más bien, de una opción de servicio para impulsar la creación de contenidos y aplicaciones. Buscamos generar nuevos negocios", dice Lizcano.

A pesar de sus intenciones, algunos analistas consideran que la forma de control seleccionada por la CRC no solo se quedaría corta en su alcance, sino, incluso, abre una posibilidad para que Comcel siga ampliando su participación en el mercado: la empresa podría mantener tarifas preferenciales entre sus usuarios, pero, además, con precios más económicos para las llamadas hacia otros operadores. 

Cristian Lizcano explica que el regulador vigilará y evaluará si sus determinaciones han dado los resultados esperados durante los seis meses siguientes a su implantación, para mejorar las condiciones de competencia que deben afrontar los otros operadores. "Establecimos una regla de monitoreo que, a través de indicadores de tráfico, nos permitirá determinar cómo se acomoda el mercado", comenta.

De acuerdo con el ejecutivo, esta medida ha sido diseñada para ser transitoria. Entonces, si al término de los seis meses de evaluación se nota una mejoría en términos de competencia, podrían renovar su aplicación o buscar nuevos modelos que sean más eficientes para esa nueva realidad. "Seguimos estudiando la necesidad de otras medidas, sustitutas o complementarias, como la propuesta de Telefónica y Tigo de gestionar mediante un modelo de cargos asimétricos", comenta.

Hace algunos meses, Movistar solicitó a la CRC que contemplara la instauración de un cobro asimétrico, en el cual los operadores tienen un costo de conexión a otras redes equivalente al promedio de sus usuarios. Entonces, las empresas con menos usuarios podrían ofrecer tarifas más atractivas y compensarían las promociones de aquellas que tienen más suscriptores.

Gracias a este modelo de mercados preferentes, Colombia está a la vanguardia del tema regulatorio en América Latina. Incluso, es difícil encontrar referentes en otras partes del planeta que permitan determinar la reacción que tendrá el mercado ante estas medidas.

Por eso, según Germán González, experto en comunicaciones, además de analizar si las medidas funcionan a partir de la reacción del mercado, la CRC también tendrá el reto adicional de no desestimular la inversión de las compañías para que puedan ofrecer nuevos servicios o renovar sus redes, sin sentirse ahogados por una regulación excesiva.

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