| 5/27/2009 12:00:00 AM

Soplan vientos de renovación

La llegada de aerolíneas de bajo costo, sumada a la reducción en el número de pasajeros durante el primer bimestre, están generando un cambio en el modelo del negocio. Hay todo tipo de propuestas para competir.

A comienzos de mayo, la empresa colombiana Aires inauguró en Medellín un servicio de transporte terrestre gratuito para movilizar a los pasajeros entre el aeropuerto de Rionegro y el Olaya Herrera. La iniciativa surgió como parte de un proyecto para marcar el diferencial frente a la competencia, generando servicios de valor agregado. Adicionalmente, la compañía revisó la estructura de costos y realizó descuentos de entre 30% y 40% en las tarifas a todos los destinos.

Los resultados de las promociones empezaron a surtir efecto. Según Alfredo Riaño, vocero de la aerolínea, "con la estrategia se logró un incremento de 60% en Semana Santa con respecto a la misma temporada del año pasado y con el servicio en Medellín se evidencia una mayor afluencia de público en los counter de la aerolínea, a pesar de que aún no se han cuantificado los resultados".

Pero Aires no es la única que está replanteando sus estrategias. Con la llegada de aerolíneas de bajo costo en momentos en que la demanda por tiquetes aéreos comienza a restringirse como consecuencia de la actual coyuntura económica, todas las aerolíneas decidieron incrementar sus inversiones en modernización de la flota aérea, en tecnología, servicio a bordo, y ampliación de rutas y frecuencias para competir.

Avianca, por ejemplo, planea incorporar 12 nuevos Airbus, que se suman a los ocho que compró el año pasado. Además, invertirá US$25 millones para brindar experiencias de viaje a través de una variada oferta de entretenimiento en las pantallas individuales de los aviones. En el último año ha incursionado con servicios desde su hub en Bogotá a Washington, Santo Domingo y San José de Costa Rica y también aumentó el número de vuelos desde Bogotá a Nueva York, Curazao y Barcelona.

AeroRepública, por su parte, traerá dos nuevos aviones Embraer - 190 y fortalecerá la plataforma tecnológica; Easyfly está reduciendo costos operativos para ofrecer tiquetes más económicos, sin sacrificar el servicio a bordo. Acaba de comprar cinco aviones JS-41 fabricados por British Aerospace, planea seguir aumentando la flota y las rutas, y lanzará el primer número de su revista.

Jet Blue empezará a expandirse por toda Colombia; el grupo Air France KLM reforzará su cooperación estratégica, acompañado con una toma de participación minoritaria, lo que permitirá ofrecer una red de rutas aún más amplia. Acaba de inaugurar la clase premium voyageur con cabina intermedia, entre la actual clase ejecutiva y la clase económica, y Satena invertirá alrededor de US$1 millón en la modernización de los sistemas de información comercial, operacional y de mantenimiento.

Los riesgos

Pero todas estas movidas que están revolucionando la industria aérea en el país pueden convertirse en un arma de doble filo para las empresas del sector. Por un lado, están incentivando el tráfico de pasajeros para reversar la caída de 2,88% que se presentó en la operación nacional durante el primer bimestre del año y, por otro, podría generar una guerra de tarifas que en el mediano plazo impactaría en los estados financieros de las aerolíneas.

Una de las preocupaciones de Roberto Junguito, presidente de AeroRepública, es que "paradójicamente en medio de la contracción de la demanda se está presentando un incremento excesivo en la oferta de rutas troncales". A esto se suma que el modelo de servicios que se impone en la industria aérea internacional está basado en la simplicidad en los procesos de viaje con precios cada vez más reducidos. Como lo interpreta el presidente de Avianca, Fabio Villegas, "en últimas, una empresa competitiva debe ser de bajo costo".

La inquietud que flota en el ambiente es ¿cómo mantener los estándares de servicio y calidad compitiendo con tarifas bajas, cuando la mayoría de los costos son en dólares y los ingresos en pesos colombianos?

El presidente de Easyfly, Alfonso Ávila, cree que la clave está en detectar las rutas que no estén servidas por ninguna otra aerolínea y en desarrollar servicios innovadores.

Easyfly ha incursionado con vuelos a Armenia, Barrancabermeja, Montería, Quibdó, Cartago, Neiva, Montería y Yopal, entre otros destinos, logrando un incremento de 82% en sus ventas entre abril de 2008 y el mismo mes de 2009 y un porcentaje de ocupación que supera el 80%, cuando el promedio de las aerolíneas está entre el 60% y 65%, afirma Ávila.

Satena opera en forma similar. Según explica el presidente de la aerolínea, general Héctor Campo Plata, "más del 70% de nuestra operación se hace en rutas sociales, especialmente hacia las regiones de Orinoquia, Amazonia y el Pacífico Colombiano. Esto hace que el impacto de la llegada de nuevas aerolíneas de bajo costo sea mínimo".

Las otras propuestas

La otra fórmula para competir con precio y servicio está en revisar los costos operativos. Julián Atehortúa, gerente para Colombia de Jet Blue, comenta que la aerolínea monitorea permanentemente los precios del petróleo para precomprar el combustible cuando sea conveniente. Igualmente, tiene la orden de apagar un motor del avión inmediatamente se aterriza y de esta forma ahorra 15% de combustible en cada aeronave durante el tiempo de carreteo en la pista.

Además de estas estrategias, Alfonso Ávila se apoya en la tecnología para hacer menos costosa la operación. "Easyfly no tiene oficinas, todo lo hace virtualmente", dice.

Los empresarios se tendrán que enfrentar a desafíos cada vez mayores. La búsqueda de mercados se convertirá en otro de los factores primordiales para competir. La clave estará en lograr el balance entre precio, calidad, servicio y rentabilidad del negocio, porque de lo contrario podrían verse en serias dificultades.

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