| 12/12/2003 12:00:00 AM

Solo para coleccionistas

Por dónde empezar una colección de arte, una actividad apasionante, financiable y totalmente rentable.

Hace diez años, en su primera exposición grande, los cuadros de Luis Luna se ofrecían por $3 millones en promedio. Hoy las mismas obras se venderían por $45 millones cada una. ¿Se hubiera podido predecir esa monumental valorización? Gloria Zea, directora del Museo de Arte Moderno de Bogotá, lo hizo. En ese momento les recomendó a sus amigos que compraran las pinturas de Luna. "Se lo dije a mi banquero", afirma y también recuerda que el ejecutivo financiero no se decidió a hacerlo.

Esta historia tiene varias moralejas. Una, que las inversiones en arte pueden ser muy rentables. Otra, que casi siempre se necesita el ojo entrenado de un marchand d'art, o de un consultor especializado, más que de un agudo asesor financiero para descubrir dónde están las oportunidades de valorización. Un aumento de precios de 35% por año durante diez años como el del caso que refiere Gloria Zea, que haría babear a cualquier corredor de bolsa, no es frecuente, Pero tampoco es imposible.



Coleccionar arte

En Colombia hay una nueva ola de coleccionistas de 40 años con criterios bien formados, dice Beatriz Esguerra, de ArteConsultores. Identifica además muchos jóvenes en sus veinte que quieren comenzar a coleccionar.

Comprar un cuadro y hacer una colección son cosas distintas. Con ambos se hace inversión, pero en lo segundo hay pasión, la misma que hay en cualquier otra afición. Quienes coleccionan piezas de arte encuentran de vez en cuando huecos, como espacios vacíos en un álbum de láminas de niños, y ahí pierden la lógica de negocios para tratar de completar la página. Sin embargo, para la mayoría de los inversionistas, coleccionar no es un tema de frenesí desordenado, sino una tarea organizada, placentera y muy rentable.

Dinero recogió algunos consejos de expertos para las personas que quieran empezar o avanzar en la conformación de una colección. La primera recomendación es que entienda y atienda sus gustos. "Hay que comprar con el corazón, porque uno se levanta todos los días y ve la obra que compró. Hay que vivir con ella", asegura la asesora Beatriz Esguerra.

Escoja lo que quiere: arte contemporáneo o tradicional, pintura o escultura. Después de todo, es más que una inversión, "es el gusto, la satisfacción de disfrutarla", dice Luis Fernando Pradilla, de la Galería El Museo. En general, sostiene Pradilla, las personas compran trabajos de artistas de su propia generación y las listas de obras de los grandes coleccionistas muestran que ellos, como los demás mortales, tienen una preferencia natural por artistas de su país natal o de la región donde viven.

Después, apártese tanto como pueda del problema decorativo. No llame a su arquitecto para ir a la galería. Para un coleccionista, el espacio tampoco cuenta: ellos no tienen los cuadros que pueden colgar, sino los que deben tener.

El arte es una afición apasionante. Atrévase a empezar.
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