| 4/30/2015 5:00:00 AM

Slim el petrolero

El multimillonario Carlos Slim se la juega ahora en el negocio de hidrocarburos y empieza a consolidar sus inversiones en este sector.

En momentos en que el negocio petrolero está en crisis y que muy pocos inversionistas se arriesgan a poner allí sus recursos, el multimillonario Carlos Slim, segundo hombre más rico del mundo, según Forbes, acaba de hacer una jugada maestra que le permitirá aprovechar la reforma energética puesta en marcha en México.

Reconocido no solo por su fortuna de US$77.100 millones, sino porque buena parte de esta la ha amasado con negocios en el sector de telecomunicaciones, ahora Slim decidió mover sus fichas hacia la industria petrolera, que no le es desconocida.

Slim acaba de fusionar sus empresas de infraestructura y perforación: Carso Infraestructura, Carso Construcción y Perforación y Condumex Perforaciones, en la compañía Carso Oil & Gas, creada recientemente para capitalizar las oportunidades que se avecinan con la apertura de la industria petrolera en México, lo que podría convertirlo en uno de los principales jugadores privados del sector.

Su nueva estrategia le permitirá participar de las licitaciones de campos petrolíferos que se prevén en el nuevo escenario energético de ese país e, inclusive, competir o trabajar de la mano con Pemex, la petrolera estatal.

Este es un negocio en el que el magnate mexicano ha incursionado sin hacer mucho ruido, pero con el que ya hace presencia en Colombia, Estados Unidos, Argentina y, por supuesto, México.

Al negocio petrolero colombiano ingresó en febrero de 2011 con la compra de 70% de la petrolera Tabasco Oil Company, que tiene una concesión para explorar y explotar yacimientos en los Llanos Orientales.

Contrario a lo que les sucedió a muchas compañías del sector en el país, la empresa de Slim registró resultados positivos en 2014, de acuerdo con el reporte hecho a la Superintendencia de Sociedades. Los datos indican que sus ingresos operacionales alcanzaron $7.065 millones al cierre de diciembre del año pasado, mientras sus utilidades netas se situaron en $7.535 millones.

Un año después de incursionar en el mercado colombiano, en junio de 2012 la empresa de Slim decidió invertir en Argentina y allí compró 8,4% de las acciones de YPF por más de US$300 millones, una movida que se convirtió en una de las más importantes del multimillonario en ese sector.

Aunque hoy ya no mantiene ese porcentaje en la petrolera argentina, porque a finales del año pasado decidió vender 10 millones de acciones, aún mantiene presencia en ese mercado, pues posee una participación de 5,6%.

En Estados Unidos es accionista de una empresa especializada en la perforación de pozos, que tiene contratos en varios países de América Latina, entre ellos Argentina y México y que opera bajo el nombre Allis-Chalmers.

Pero no todo ha sido color de rosa para Slim en su faceta petrolera. También tuvo una experiencia poco “rentable” en este negocio con la compra –en 2009– de 60% de la firma Bronco Drilling México, la cual tuvo que vender dos años después por sus pobres resultados.

Hoy las condiciones del mercado mexicano le permiten a Slim jugársela en una actividad que, a pesar de la caída en los precios, se perfila como una de las jalonadoras del crecimiento de la economía.
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