| 3/30/2011 12:00:00 AM

Siguiendo el rastro

Un exitoso abogado de 69 años de edad es el encargado de recuperar la mayor cantidad de dinero posible para las víctimas de la pirámide de Madoff.

Las 2.408 víctimas reconocidas en el caso de la mayor estafa financiera de los últimos tiempos en Estados Unidos acaban de repartirse la última semana de marzo US$2.600 millones recuperados por el fideicomiso que se creó para compensar a los afectados en 2008 por los malabares financieros de Bernard Madoff.

Aunque esta cifra está lejos de los US$20.000 millones que se declararon perdidos en esta pirámide y no involucra a todos los afectados por este descalabro financiero -hay un total de 16.269 demandas presentadas pero cientos de inversionistas desistieron de hacerlo-, la labor desarrollada por el fideicomiso está haciendo historia en el ámbito legal en Estados Unidos.

A la cabeza del proceso de recuperación de los dineros está Irving Picard, un curtido abogado de 69 años, especializado en temas de fraude financiero, que se ha convertido en 'la tenaza' de Madoff y de decenas de inversionistas, empresarios y banqueros que se beneficiaron de los negocios non sanctos del ex financista, hoy condenado a 150 años de prisión.

Los resultados de Picard han superado las expectativas: dos años después del escándalo financiero desatado el 10 de diciembre de 2008, cuando Madoff confesó a sus hijos que el fondo de inversiones que manejó por cerca de 20 años no era más que una pirámide fraudulenta, este abogado y su equipo han recuperado cerca de US$10.000 millones. ¿Cómo lo han logrado?

La primera etapa de la estrategia desplegada por Picard y su bufete de abogados, Baker & Hosteller LLP, fue recuperar los activos de Madoff y su círculo más cercano, incluidos su esposa, hijos y familiares, a través de los cuales se habían hecho traspasos para evadir la responsabilidad. Estos activos van desde lujosas residencias en Manhattan, Florida, Francia y los Hamptons, hasta joyas y yates.

El siguiente paso fue instaurar alrededor de 1.000 demandas contra inversionistas que se lucraron de los malabares financieros de Madoff, bancos y empresas. Aunque no todas las demandas han prosperado, una de ellas se ha convertido en la gran proveedora de recursos para el fideicomiso que reparará a las víctimas.

Se trata de la demanda instaurada contra Jeffrey Picower, uno de los mayores socios de Madoff y quien habría sido al mismo tiempo el principal beneficiario de la estructura fraudulenta. Picower era reconocido por sus millonarias inversiones, pero también por sus obras filantrópicas.

Tras su muerte en 2009 y un extenso proceso de negociación con su viuda, Barbara Picower, el abogado Picard logró un acuerdo para que ella devolviera US$7.200 millones, cifra que había ganado su marido por los artificios financieros de Madoff.

Pero, aunque es la de mayores resultados, no es la única demanda con la que este acucioso abogado espera recuperar los US$20.000 millones defraudados. También son famosas las demandas interpuestas por el fideicomiso contra prestigiosas entidades financieras como J.P.Morgan Chase, el banco suizo UBS y el HSBC, entre otros.

Quizá una de las querellas que ha trascendido con mayor impacto en los medios de comunicación es la que presentó este abogado, a nombre del fideicomiso, contra los accionistas de Los Mets, equipo de béisbol de Nueva York.

Picard dijo en su alegato contra estos inversionistas que "ganaron tanto dinero fácil con Madoff durante tanto tiempo que, pese a los numerosos indicios de fraude que se les presentaron, decidieron simplemente mirar hacia otro lado".

Aunque inicialmente esta demanda buscaba recuperar unos US$300 millones, en febrero pasado el abogado decidió elevar hasta los US$1.000 millones el pedido de devolución de recursos. Para Picard, los accionistas de Los Mets son "unos de los mayores beneficiarios del fraude de Madoff, al haber ganado cientos de millones de dólares en beneficios de la relación de más de un cuarto de siglo que mantuvieron con su firma de inversión".

Los dueños del equipo han salido a los medios a defenderse e insisten en que no eran 'inversionistas sofisticados', no tenían una idea clara de lo que estaba pasando con el fondo y por esa razón se confiaron de las promesas que les había hecho Madoff. Al mismo tiempo, han atacado a Picard diciendo que el abogado está preocupado solo por conseguir fondos para el fideicomiso "sin tener en cuenta el daño que sus engañosas alegaciones puedan causar en nuestras reputaciones".

Los pequeños ganadores
Lo cierto es que el reto de Picard es recuperar no solo la cifra reconocida por la defraudación -unos US$20.000 millons-, sino un monto adicional para cubrir el costo del trabajo del fideicomiso y de otros acreedores. Por ahora, en la lista de elegibles para compensar hay un total de 2.408 inversionistas, a los que se les compensarán US$6.580 millones. Sin embargo, la lista total incluye a 16.269 personas -entre naturales y jurídicas-.

En las demandas rechazadas hasta el momento se ha tenido en cuenta que provienen de terceros inversionistas; es decir, lo hicieron a través de un esquema de hegde founds, que no utilizan técnicas de cobertura autorizadas en los fondos tradicionales de inversión y, por lo tanto, no cuentan con el respaldo de la SIPC (Securities Investor Protection Corp.), el organismo que ofrece protección financiera.

La batalla que libra el equipo de Picard en Estados Unidos por rescatar los fondos para sus inversionistas permitirá que algunos recuperen más del 50% de lo que perdieron. Una brecha grande si se compara con el fraude ocasionado a más de 600.000 personas por unas 40 pirámides que operaron en territorio colombiano en 2008. Pero, la gran diferencia es que de los cerca de $4,8 billones que se perdieron apenas se podría recuperar un 9,7%. Una buena razón para creer que la lección está aprendida.

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