| 8/6/2009 12:00:00 AM

Se frenan nuevas plantas de etanol

Las dificultades para acceder a créditos internacionales, la cautela de los inversionistas y la incertidumbre frente a la estabilidad jurídica retrasan los proyectos.

Pese a estar considerados entre los negocios más promisorios para el país en los próximos años, los nuevos proyectos en el sector de biocombustibles están prácticamente 'en el congelador'.

La dificultad para conseguir crédito, la excesiva cautela de los inversionistas extranjeros e, incluso, un cierto temor que persiste frente a la estabilidad de algunas normas expedidas por el Gobierno para promover los negocios de biocombustibles son las principales causas de esta situación.

En estos momentos, tres de los mayores proyectos para la producción de etanol en el país, que involucran inversiones por más de US$300 millones, y que fueron formulados desde hace un par de años, están parados o en espera de una mejoría en el panorama financiero mundial.

Ellos son Etanol Consortium Board, un proyecto en el departamento de Bolívar para producir 300.000 litros diarios de etanol, con una inversión proyectada de US$140 millones y de unos 7.000 empleos, que no alcanzó a obtener los créditos y las inversiones requeridas y está a la espera de que se despeje el panorama financiero internacional.

Otra de las iniciativas que espera mejores tiempos es el proyecto de Maquiltec para producir etanol a partir de remolacha en el municipio de Tuta, en Boyacá, con una inversión proyectada de US$132 millones, y la expectativa de producir 300.000 litros diarios. Sus socios internacionales ED&F Man, así como losnacionales invirtieron cerca de US$20 millones en la fase de investigación, pero ahora han decidido abrir un compás de espera hasta que se estabilice la economía internacional.

Una tercera iniciativa que espera el despegue de la economía es la planta en Zarzal, Valle, para producir 300.000 litros de etanol a partir de caña de azúcar, promovida por el ingenio Riopaila, que todavía no ha terminado la estructuración del proyecto y no está definido cuándo arrancaría.

Jorge Bendeck, presidente de la Federación de Biocombustibles, reconoce que "hoy no se ve ningún proyecto nuevo a la vista" en materia de producción de etanol o biodiesel en el país, aunque reconoce que hasta ahora se mantiene firme la política del Gobierno de promover este tipo de iniciativas.

Luis Fernando Londoño, presidente de Asocaña, asegura que en el país "se ha vendido la idea que producir etanol es una panacea, que es un negocio maravilloso, pero uno se pregunta: si es tan bueno ¿por qué no hay nuevos proyectos? ¿Por qué los ingenios no aumentan la capacidad de sus plantas y en vez de exportar azúcar no producen más etanol?".

Por ahora, el abastecimiento de 1,05 millones de litros diarios de etanol y de una cifra similar de biodiesel está garantizado con más de diez plantas que están en operación, y cuyas inversiones se acercan a los US$500 millones y generan más de 50.000 empleos.

En marcha continúan los proyectos de Ecopetrol: Ecodiesel en Barrancabermeja, para producir biodiesel y Bioenergy en Puerto López para etanol a partir de caña. También en Pivijay, Magdalena, avanza un proyecto promovido por el grupo israelí Merhav. Este arrancó con la siembra de 3.000 hectáreas de caña, -de 10.000 planeadas-. Su costo total se estima en más de US$140 millones y podría estar listo antes de dos años.

Pero, hay quienes se preguntan si este ritmo de producción será suficiente para el crecimiento que se espera en el consumo de biocombustibles a partir de 2012, cuando los nuevos vehículos podrán utilizar mayores mezclas de combustibles renovables.

Bendeck, explica que "los inversionistas quieren certeza de que las políticas serán estables y no ocurrirán cambios en el marco regulatorio".

Los empresarios de biocombustibles están preocupados por lo que pueda ocurrir con normas como las que exigen a los vehículos que produzcan o vendan en el país a partir de 2012 contar con motores Flex (con capacidad de mezclar hasta 85% de etanol y hasta 20% en biodiesel); y las relacionadas con la fórmula para calcular los precios de los biocombustibles.

Las fuertes controversias que se han desatado por la promulgación de estas medidas los han llevado a pensar que el Gobierno pueda revisarlas.

Leonidas Tobón, asesor del Ministerio de Agricultura y experto en el tema de biocombustibles reconoce la preocupación de los empresarios del azúcar por el manejo de la fórmula de precios.

"Les preocupa que se cambien las reglas de juego en el camino, pero este Gobierno se ha mantenido firme porque hay una política para estimular los biocombustibles no solo para sustituir combustibles fósiles sino también para generar pautas ambientalmente sostenibles".

Para los empresarios, la estabilidad de las reglas y una mayor claridad en el panorama económico mundial son asuntos clave en la formulación de nuevos proyectos de biocombustibles, que de paso reactivan el sector agropecuario y la generación de empleo en el país.

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