Se 'enciende' el fútbol

| 2/2/2001 12:00:00 AM

Se 'enciende' el fútbol

Ante la caída de los patrocinios, los equipos profesionales de fútbol están en la banca, a la espera del dinero de los derechos de transmisión para televisión, que hoy están embolatados.

A Millonarios le sacaron la tarjeta amarilla. El viernes 19 de enero tenía lista toda la 'jugada' para su estrategia comercial de este año. Logró un acuerdo con la firma celular Comcel para el patrocinio de la camiseta por un valor cercano a los $2.300 millones, casi el doble de lo que recibió el año pasado por parte de la firma coreana de electrodomésticos LG.

Sin embargo, ese día se confirmó una noticia que desde octubre de 2000 se venía comentando: Coldeportes Nacional no le iba a entregar el reconocimiento deportivo al club, porque 10 de sus socios, que poseen 850 acciones, no aparecían para justificar el origen del dinero con el que las adquirieron. Para completar, sin el reconocimiento deportivo, el equipo no podría jugar el campeonato profesional que se inicia el próximo 11 de febrero.



El efecto inmediato de esta noticia fue que Comcel decidió suspender la firma del patrocinio hasta cuando se aclare esta situación. Al cierre de esta edición, se esperaba el pronunciamiento de Coldeportes en este sentido. Aunque los socios del club capitalino aparecieron en la última semana de enero, las directivas de la firma celular decidieron dejar momentáneamente en 'fuera de lugar' la negociación hasta cuando el club arregle sus problemas tanto con Coldeportes como con la Superintendencia de Sociedades.



Sin el apoyo de Comcel, las finanzas de Millonarios quedarían en el aire, sobre todo ahora que otra fuente de ingresos, los derechos por la transmisión de televisión de los partidos, está en veremos.



¿Cuál es el escenario?



La situación de Millonarios es muy parecida a la de la mayoría de los equipos profesionales en el país. Se están quedando sin patrocinios, debido al marchitamiento del modelo de apoyo de la Organización Ardila Lülle y del Grupo Empresarial Bavaria, y ahora ven en la televisión su fuente más segura de financiación.



Aunque Santiago Aristizábal, gerente de Millonarios, es optimista frente al futuro de las finanzas de su equipo, el panorama para el negocio no es el mejor.



Los 16 clubes profesionales perdieron el año pasado más de $20.000 millones, producto de la caída en los patrocinios --que fue de más del 40% en relación con el 99-- y de las taquillas --14% menos--, explica Jorge Correa, presidente de la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor).



¿Qué queda? Buscar nuevos patrocinadores como Comcel y LG, y nuevos recursos. Por eso, los derechos de televisión se convierten en una interesante alternativa, que representa, hoy, el 30% de los ingresos del fútbol. Hasta 1999, cada equipo recibía $45 millones por partido transmitido. El año pasado esa cifra se redujo a $12 millones. La diferencia -$33 millones- se empezó a repartir entre los equipos chicos a los que casi nunca se les transmitían partidos.



La oportunidad



Pero como tampoco hay felicidad que dure 100 años, lo que se constituía en la esperanza de los clubes hoy es un mar de incertidumbres, debido al lío jurídico que se armó a raíz de las jugadas que se dieron con el otorgamiento de los pasados derechos de transmisión por televisión.



La historia empezó en 1996, cuando RCN y Caracol compraron, por 5 años, los derechos de transmisión del campeonato profesional a la Dimayor, por cerca de $15.000 millones. Un par de años después, los canales privados licenciaron a Sky los derechos para la televisión cerrada, nacional e internacional, por US$20 millones, sin que uno solo de estos dólares hubiera entrado a los equipos. "Los clubes hicimos un mal negocio y quedamos amarrados", explica Aristizábal, gerente de Millonarios.



Esta operación les abrió los ojos a los clubes en un negocio que 5 años atrás no habían visto. Y, además, generó una demanda por parte de la Dimayor contra los canales privados por supuesto incumplimiento del contrato por la cesión de los derechos y la solicitud de una indemnización por el 50% del valor del contrato. El caso terminó en un tribunal de arbitramento que aún hoy estudia la demanda.



Los canales se defienden aduciendo que no cedieron el contrato y que sus obligaciones con la Dimayor no se sustituyeron con otra persona jurídica. "Nosotros licenciamos ciertos derechos, algunos que legalmente no podemos ejercer y otros que materialmente no podemos desarrollar. Además, en el contrato nos vendieron todos los derechos de explotación del fútbol", explica Jorge Martínez, secretario general del Canal Caracol.



Y es que el negocio de los canales es la comercialización de los derechos, ya que la transmisión de los partidos no tiene un efecto significativo en el rating. Por ejemplo, de 23 partidos transmitidos por el Canal Caracol, solo 7 superaron el promedio de la programación habitual. Los costos de producción llegan a los $70 millones. "Salvo las finales, se pueden perder entre $10 millones y $20 millones por partido", explica un vocero de uno de los canales.



¿En qué va?



El tribunal de arbitramento tiene plazo hasta marzo próximo para proferir su laudo, y como van las cosas todo parece indicar que se va a tomar su tiempo para darlo a conocer. El problema es que mientras se pronuncia, pueden pasar muchas cosas en la relación contractual entre la Dimayor y los canales privados, debido a una cláusula del contrato que establece los términos de una posible prórroga.



Los canales privados afirman que el contrato les da derecho a una prórroga por el mismo tiempo y en las mismas condiciones, salvo que la Dimayor reciba nuevas propuestas que debe hacer conocer de RCN y Caracol para que hagan uso de su opción de preferencia e igualen o superen las propuestas de terceros.



Por eso, el pasado 2 de enero, los canales enviaron una comunicación a la Dimayor solicitando la prórroga y las propuestas que hubiera recibido el organismo del fútbol profesional. Sin embargo, la Dimayor respondió que el contrato está en entredicho hasta cuando se conozca el fallo del tribunal y, por tanto, no hizo públicas las ofertas.



"Nuestra posición es muy simple: mientras el tribunal se pronuncia y como llegó la fecha de terminación del contrato, la decisión del tribunal tendrá vigencia hacia adelante, no hacia atrás", explica Ricardo Alarcón, presidente del Canal Caracol. ¿Entonces, el 11 de febrero habrá transmisión de fútbol? "Consideramos que sí", agrega. ¿Qué puede pasar? Uno, que el tribunal les dé la razón a RCN y Caracol y, entonces, puedan hacer uso de la prórroga, conocer las otras ofertas y superarlas si es el caso. Y dos, que pierdan los derechos hacia futuro, es decir, la prórroga y, además, la preferencia.



Pero mientras se define el lío jurídico, los nuevos 'jugadores' están en la banca, deseosos de entrar al campo de juego. Sky quiere mantener la transmisión del fútbol profesional colombiano. "Pero queremos quedarnos solo con los derechos de la televisión cerrada para Colombia. Ya conocemos el mercado y su valor", afirma Carmen Lucila Osorno, gerente de Sky. Por eso, nadie cree que la cifra de los US$20 millones se vuelva a pagar. "Sky pagó un derecho de piso fuerte, pero esa plata no entró al fútbol para que mejorara el espectáculo y tuviera más atractivo en la televisión. Hubiera sido la levadura para que la torta creciera. Fue una inversión golondrina que difícilmente se podrá igualar", dice Jorge Correa, de la Dimayor.



Extraoficialmente se supo que cuando la empresa satelital le apostó al fútbol como diferenciador, tenía como objetivo alcanzar, al terminar el contrato, más de 100.000 suscriptores. Sin embargo, a duras penas superó las 12.000 afiliaciones.



Por su parte, Panamerican Sports Network (PSN) también ha hecho coqueteos a la Dimayor para quedarse con los derechos de televisión cerrada internacional. Incluso se ha llegado a insinuar una oferta por US$1,5 millones anuales. Sin embargo, necesitan una definición en términos de tiempo. "Si la Dimayor dice que esto se define en marzo, posiblemente nosotros no podamos aguantar, porque también estamos interesados en otros mercados como el mexicano", explica un vocero de PSN. Su plazo inicial fue hasta noviembre pasado, pero lo han extendido a finales de febrero.



Los próximos días serán de importantes definiciones, en este caso en particular y en el fútbol en general. Por una parte, el laudo dará luces sobre la posibilidad de dar por finalizado el contrato y que el fútbol contrate en forma independiente, como quiere hacerlo, cada uno de los servicios: televisión abierta, cerrada nacional e internacional, entre otros.



Con ello se daría una 'pela'. En el primer semestre posiblemente no comercializaría los derechos para la televisión abierta, con el objeto de analizar si los aficionados responden, mientras que entregaría los derechos de televisión cerrada, para Colombia y para el exterior. O que definitivamente quede 'amarrado' a los canales privados. Como lo explica el vocero de PSN, "si esto no se define, la gente del fútbol puede perder a PSN, Sky y se van a quedar con el mismo contrato con RCN y Caracol", añade.



Tabla de 'posiciones'

Dimayor



Solo cuando el tribunal falle sobre los canales privados y la cesión de los derechos a SKY, se definirá quiénes transmitirán el torneo. Su interés es dividir los contratos: TV abierta, cerrada nacional, internacional...



RCN - Caracol



En el contrato, los canales tienen la prórroga y un derecho de preferencia. Para los canales el acuerdo sigue vigente. El 2 de enero solicitaron la prórroga a la Dimayor y en los próximos días enviarían una minuta del contrato para la firma.



SKY



Pagó US$20 millones por los derechos internacionales de televisión cerrada nacional e internacional. Hoy solo desea los derechos nacionales de televisión cerrada.



PSN



Quiere quedarse con los derechos de televisión cerrada internacional. Pagaría US$1,5 millones anuales. No podría esperar más allá de febrero para tomar la decisión.
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