" El consumo de gas natural libera petróleo para exportar a precios internacionales. " Javier Hernández, gerente general Gas Natural.

| 8/23/2002 12:00:00 AM

Riqueza pura

El desmonte del subsidio de la gasolina y la creciente preocupación por la contaminación ambiental le darán un fuerte impulso al gas natural vehicular.

Hace unos años, pocos tomaban en serio la idea de que el gas natural podría ser un combustible apropiado para vehículos. Sin embargo, las perspectivas para esta alternativa energética son cada vez más interesantes. Factores como la reducción del poder adquisitivo, que hace que los usuarios se preocupen por ahorrar en combustible, y la educación de la comunidad, que ha aprendido sobre las ventajas y desventajas de esta alternativa, están abriendo el camino para el gas natural vehicular. "La gente tiene hoy una imagen positiva del gas natural, mientras que hace algunos años no sabía mucho al respecto", dice Juan Carlos Pulido, director comercial de Colombiana de Hidrocarburos. Por otro lado, el diferencial de precios entre la gasolina y el gas tiende a aumentar, a favor del gas.

Esta conjugación de circunstancias estimuló a los inversionistas, que estaban poniendo su energía en desarrollar otros eslabones más gruesos de la infraestructura de explotación del gas natural, a dedicar mayor atención al GNV. En los años que vienen, esta alternativa ocupará un lugar cada vez más importante en el consumo de energéticos en el país.



Potencial



En la Costa Atlántica ocurrió un crecimiento significativo cuando, hace 16 años, Promigas comenzó a convertir a gas natural la totalidad de los casi 4.000 buses que operaban con gasolina en Barranquilla. La capital del Atlántico era la ciudad con la mayor flota de buses alimentados con gas natural y solo perdió el lugar este año, cuando Seúl, capital de Corea del Sur, la superó con su preparación para el Mundial de Fútbol.



Bogotá ha emprendido un desarrollo ordenado del tema y su programa ha sido reconocido por la Unión Europea de Gas como el mejor en Latinoamérica. La capital promete aportar la mitad del crecimiento nacional durante los próximos tres años. "Con Bogotá desarrollado, las demás ciudades seguirán el camino", señala Javier Hernández, gerente general de Gas Natural S.A.



"La idea no es masificar el GNV, sino llegar con una alternativa muy conveniente para algunos consumidores de combustible", comenta un alto ejecutivo de GNC, Gas Natural Comprimido, una división de Promigas. Según datos de Ecopetrol, menos del 1,5% del gas natural consumido el año pasado fue gas natural comprimido, el tipo que se utiliza como combustible para vehículos automotores. El potencial de crecimiento es grande y se espera que en tres años se triplique el volumen consumido.



Actualmente, GNC tiene entre el 60% y el 75% del mercado; Gas Natural (multinacional española), que ha invertido cerca de $35.000 millones en infraestructura y piensa invertir $25.000 millones más en los próximos 3 años, ya tiene entre el 20% y el 40%; y el resto lo vende EPM. Bogotá tiene 9 estaciones en funcionamiento, pero se espera que serán entre 20 y 25 estaciones para final del 2003.



El crecimiento de la flota que consume gas se estima y entre 6.000 y 8.000 carros convertidos por año. Los 13.000 vehículos que funcionan en Colombia con gas natural comprimido obtienen el combustible en 41 estaciones expendedoras al público, y también en algunas estaciones que proveen a flotas privadas de empresas grandes como el IDU, Intercor y Coca-Cola. La disponibilidad de un sistema de distribución, requisito para la expansión del servicio, está mejorando, pues las petroleras han abierto sus puertas al desarrollo de estaciones mixtas de gasolina y gas natural. Algunas empresas más pequeñas han entrado a participar en la última parte de la cadena con algunas estaciones expendedoras. El mejor ejemplo es Colombiana de Hidrocarburos, que factura una tercera parte de los 3 millones de pies cúbicos de gas natural que se venden mensualmente en Bogotá.



La perspectiva del GNV es más promisoria, si se tiene en cuenta su abundancia en el país. Según cifras de la unidad de planeación minero energética del Ministerio de Minas y Energía (UPME), existen reservas comprobadas de 7.489,7 gigapies cúbicos, suficiente para el abastecimiento del consumo nacional durante los próximos 34 años. El suministro nacional, que proviene en un 80% de la Guajira con 500 millones de pies cúbicos diarios, es inferior a la capacidad productiva.



Guerra a la contaminación



La contaminación del aire afecta la salud de más de 80 millones de habitantes en América Latina, según la Cepal. Por su cuenta se pierden cerca de 65 millones de días laborales al año y es la principal causa de casi 2,3 millones de decesos infantiles anuales por afecciones respiratorias y más de 100.000 casos de bronquitis crónica en adultos en la región. En Bogotá, las cifras de la Secretaría de Salud indican que las enfermedades e infecciones del sistema respiratorio causadas por la contaminación del aire representan cerca del 19% de la morbilidad. Por otra parte, los casos de neumonía tuvieron un incremento del 211% en la década pasada. Las estadísticas son alarmantes y América Latina está entendiendo la necesidad de actuar en serio y con urgencia para reducir la contaminación del aire en las ciudades.



Esto abre el camino al gas natural como alternativa energética poco contaminante para vehículos. En este terreno, el gas sigue siendo una alternativa superior al diesel. Si bien se cree que los desarrollos de la tecnología permitirán pronto que este combustible alcance niveles tecnológicos comparables en algunos aspectos al gas natural, esos logros aún están lejanos y exigirán combustibles de alta calidad. Esta es una desventaja importante del diesel, pues perjudica este energético que existe desde hace tiempo en el país, y ya tiene una infraestructura instalada y funcionando.



Por otra parte, el anuncio de Luis Ernesto Mejía, ministro de Minas, respecto al próximo desmonte del subsidio de la gasolina y el diesel, implicará un incremento de la diferencia de precio con el gas natural de hasta $800 por galón de combustible, según Donato Pascali, gerente de GNV de Gas Natural S.A. Esto aceleraría el avance del país hacia una política que aproveche la abundancia de gas en Colombia y en países vecinos, como Venezuela y Brasil, y que aumente el consumo doméstico de gas natural para liberar crudo para exportaciones y venderlo a precios internacionales. Además, el Estado tendría que hacer inversiones para actualizar las refinerías, que están en el máximo de su capacidad productiva y, por un atraso tecnológico, están produciendo un combustible que no cumple los estándares internacionales. Según cifras de Gas Natural S.A., se podrían liberar hasta US$300 millones anuales procedentes del petróleo al reemplazar su consumo nacional por gas natural, lo que aliviaría la presión de la demanda sobre las refinerías.



Todo apunta a que el despegue en serio del gas natural vehicular en Colombia está cerca. Tenemos la necesidad, los recursos, la voluntad y la tecnología. Si los planes se cumplen, estaremos viendo cada vez más estaciones de gas natural en nuestras ciudades.



La conversión

Es posible convertir un vehículo que funciona con gasolina para que lo haga con gas natural sin perder la opción de usar gasolina. Esto se conoce como un vehículo dual. Esta conversión es posible solamente para vehículos que funcionan con gasolina, pues los diesel no la permiten. El costo depende del tipo de vehículo, pero está entre $2.650.000 para un taxi con carburador hasta $7.900.000 para una buseta de 30 pasajeros. La conversión se financia cada vez que se llena el tanque. El 80% del valor del gas comprado va a cubrir la deuda y el resto paga el gas que se compra. Así, un taxi que gastaba $20.000 diarios de gasolina, al hacer la conversión gasta $10.000 de gas y $8.000 en el pago del crédito, para un total de $18.000. Así, aún tiene un ahorro de $2.000.



" La riqueza del país depende en gran medida del equilibrio

de sus recursos energéticos. "

Juan Carlos Pulido, gerente comercial de Colombiana de Hidrocarburos




Verde con amarillo

Los taxistas bogotanos tienen ahora un importante estímulo para convertir sus vehículos a gas natural. El Departamento Administrativo de Medio Ambiente (Dama) ha otorgado a compañías como Imagen Móvil, 3.000 licencias para que los taxis que funcionan con Gas Natural Comprimido puedan llevar vallas publicitarias. "A partir del próximo mes, veremos cada vez más vehículos con publicidad. Es un paso importante para la descontaminación del aire de las ciudades", afirma Camilo Montes, gerente de Imagen Móvil. "Esta fuente de ingresos adicionales es un estímulo para que los taxistas contaminen menos".



Los taxistas recibirán gratuitamente la conversión a gas natural, a cambio de portar una valla durante un año; y si el carro ya está convertido, la compañía paga el seguro del carro. Finalmente, si ya funciona con gas y ya está asegurado, existe la alternativa de recibir $130.000 en efectivo por cada mes que la valla esté instalada en el carro.

Camilo Montes, gerente de Imagen Móvil.
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