Relevo en el GEA

| 7/25/2003 12:00:00 AM

Relevo en el GEA

Con el nombramiento de José Alberto Vélez en Argos, el Grupo Empresarial Antioqueño agilizará su estrategia de desenroque empresarial en la rama cementera.

La decisión de Juan Manuel Ruiseco de retirarse de la presidencia de Argos, la holding cementera del Grupo Empresarial Antioqueño, precipitó un relevo no solo generacional sino de ritmo en este conglomerado de empresas, que tradicionalmente ha sido el más conservador del grupo.

Ruiseco fue uno de los grandes estrategas de la internacionalización de la industria cementera, primero desde Cementos Caribe, donde trabajó por más de 40 años, y después desde la presidencia de Argos, que asumió en 1999. El grupo tiene hoy inversiones en Cemento Andino en Venezuela, Corporación Incem en Panamá, Cemento Colón en República Dominicana y Le Ciment d'Haïti, en Haití.

Sin embargo, la rama cementera es la más atrasada en la estrategia de desenmarañar las inversiones cruzadas entre las empresas del sector. Aunque Argos ya hizo la tarea de abandonar su actividad industrial y convertirse en la holding de las empresas de cementos (Nare, Caribe, Rioclaro, Cairo, Valle, Paz del Río y sus compañías relacionadas), todavía hay inversiones cruzadas entre sus empresas.

Por eso, el nombramiento de José Alberto Vélez como sucesor de Ruiseco ha sido visto con muy buenos ojos en el mercado. Vélez tiene una amplia experiencia en el desentrecruzamiento accionario, ya que desde Suramericana vivió todo el proceso de escisión de la compañía, que empezó en 1996, y posteriormente el montaje de Inversura en 1999, la compañía que agrupa a las empresas de seguros generales, vida y capitalización, y seguridad social (Suratep y Susalud) y que presidió desde su fundación.

La mayor claridad que se logró en las inversiones en seguros y seguridad social fue decisiva para que la multinacional alemana MunichRe adquiriera el 19,5% de Inversura en 2001, y para que la International Financial Corporation (IFC), brazo financiero del Banco Mundial, entrara a comienzos de 2002 como socio financiero.

La participación de la IFC ha sido clave en la eliminación de los cruces accionarios en seguros, y en el desarrollo de mecanismos transparentes de manejo con los accionistas minoritarios, así como en el establecimiento de un código de gobierno corporativo basado en principios internacionales.

Ahora Vélez, quien debe empezar el empalme en las próximas semanas, deberá completar el desentrecruzamiento accionario en la industria cementera y trabajar en el gobierno corporativo, para abrirle de esta manera el camino a Argos al capital internacional. Si bien conseguir un socio extranjero no es una prioridad inmediata, está demostrado que para poder estar en la mira de cualquier inversionista estratégico o de capital es indispensable que se pueda identificar claramente que las utilidades o pérdidas que se generan en la empresa obedecen a su operación. Y con el cruce accionario actual entre Argos y sus empresas, es muy difícil separar los resultados de la operación de los provenientes de las inversiones.

Hasta el momento, Argos ha tenido el músculo financiero para hacer su expansión en el exterior, y la visión para hacer rentable la exportación de cemento. Pero como la industria cementera en el mundo es de multinacionales de gran tamaño, si Argos quiere seguir creciendo como grupo cementero no puede cerrarse las puertas a la financiación internacional.

Desde Argos, Vélez también tendrá que consolidar las inversiones en Panamá, Venezuela, Haití y República Dominicana, y en el mercado interno seguir ganando eficiencias y aprovechar de la mejor manera el nuevo dinamismo que está adquiriendo el sector de la construcción para compensar los 7 años de crisis que ha atravesado la industria.



Los otros movimientos

El nombramiento de Vélez en Argos también causó sorpresa, porque se había dicho que era el más firme candidato a suceder a Nicanor Restrepo en Suramericana de Inversiones cuando él se retirara. Si bien Restrepo no le ha puesto fecha a su salida del grupo, sí ha dejado entrever en diferentes ocasiones que estaría dispuesto a dejar la presidencia de Suramericana. De hecho, con el retiro de Ruiseco, los únicos líderes de la "primera generación" que quedan en el GEA son Restrepo y Darío Múnera, presidente de Coltabaco.

El paso de Vélez a Argos plantea, entonces, dos nuevos movimientos en el GEA. En primer lugar, implicará un reacomodamiento en el área de seguros, de donde provendrá muy seguramente su reemplazo en Inversura. Y en segundo lugar, fortalece la hipótesis de que el futuro sucesor de Nicanor Restrepo sería Carlos Alberto Piedrahíta, actual presidente de la Compañía Nacional de Chocolates, y quien fue el artífice del desentrecruzamiento accionario en la rama de alimentos del GEA.

Si bien no es una regla, los últimos sucesores en la presidencia de las compañías más importantes del grupo han venido de las juntas directivas, y Carlos Alberto Piedrahíta está actualmente en la junta de Suramericana. De hecho, Piedrahíta era miembro de junta de Nacional de Chocolates cuando lo nombraron en reemplazo de Fabio Rico. Por su parte, Jorge Londoño estaba en la del BIC (hoy Bancolombia) y José Alberto Vélez había estado en las juntas de Cementos Caribe, Río Claro y Paz del Río.

Los otros miembros de la junta de Suramericana son Juan Manuel Ruiseco, Luis Fernando Vergara (Cementos del Valle) y Darío Múnera (Coltabaco) por parte del GEA. Y en representación de los externos están Santiago Mejía y Maristela Sanín.

En Inversura, el sucesor se debe nombrar el próximo 30 de julio, cuando se reúna la junta directiva de la entidad. En este caso, lo más probable es que su reemplazo esté entre las personas formadas en el sector asegurador del grupo.

En el sonajero están David Bojanini, presidente de Protección; Gonzalo Pérez, vicepresidente de seguros y capitalización de Suramericana de Seguros; Juan David Vieira, vicepresidente de inversiones de Suramericana de Inversiones y Fernando Ojalvo, vicepresidente administrativo de Suramericana de Seguros.

El reto en Inversura es consolidar las participaciones de la compañía en Panamá (Interoceánica) y en Ecuador (Equivida), e internamente consolidar el negocio de seguros y riesgos profesionales, que atraviesa un buen momento.

El GEA ha sido un grupo que siempre ha estado dispuesto a adaptarse a las nuevas condiciones del mercado. En los últimos años, su visión estratégica ha estado enfocada en la internacionalización y en la transparencia en la propiedad de las empresas, como se ve en los negocios de seguros, alimentos y cemento.

Los nuevos sucesores en Argos e Inversura serán los encargados de seguir desarrollando estos lineamientos y, en el caso de Argos, de acelerar la claridad accionaria.
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