| 10/15/2010 12:00:00 AM

Proveedores petroleros buscan su propia bonanza

Gremios y empresarios buscan aprovechar la coyuntura de altas inversiones petroleras para fortalecer la producción industrial y los servicios enfocados en este sector.

Los anuncios sobre inversiones petroleras por más de US$50.000 millones en los próximos cinco años han tenido un impacto macroeconómico, generando euforia en los mercados de valores y mejores pronósticos de crecimiento de la economía colombiana.
Pero su efecto también se siente en el ámbito microeconómico. Para cientos de empresas grandes, medianas y pequeñas de bienes y servicios petroleros, estos anuncios se están convirtiendo en el anticipo de lo que podría ser un boom de oportunidades para consolidar sus negocios y generar nuevos empleos.

Un dato da cuenta de la transformación que está viviendo la cadena de bienes y servicios petroleros: mientras de 2006 a 2009 se registraron en Cámara de Comercio alrededor de 200 nuevas empresas dedicadas a la prestación de servicios petroleros, en el último año se constituyeron 80. Extraoficialmente, se sabe que el número de empresas de servicios y bienes se ha duplicado en los últimos dos años, en buena medida gracias al ingreso de firmas extranjeras interesadas en aprovechar la coyuntura de mayores inversiones en el sector.

Para 2011 se estima que la producción petrolera del país llegará al millón de barriles diarios, un pronóstico que está soportado en los nuevos hallazgos, producto de la intensa actividad exploratoria, que el año pasado requirió la contratación de estudios de sísmica en 20.118 kilómetros y ya en el primer semestre de este año llega a 16.739 kilómetros. La perforación de pozos también muestra un fuerte crecimiento: mientras en 2009 se perforaron 75 pozos exploratorios, en lo corrido de 2010 esta cifra llega a 78.
Y, aunque nadie tiene un dato cierto de qué porcentaje de las inversiones petroleras anunciadas se quedará efectivamente en el país, gremios como la Cámara de Servicios Petroleros, Campetrol y la Cámara Fedemetal de la Andi han comenzado a plantear la necesidad de generar una estrategia que permita capitalizar la bonanza y lograr que esta riqueza petrolera se traduzca en mayores oportunidades para empresas y trabajadores colombianos.

Motor para la industria nacional

El objetivo es lograr que la bonanza petrolera jalone sectores industriales y de servicios en el país. Con este fin se busca replicar la alianza que se dio hace más de 15 años entre empresarios y gremios para lograr que buena parte de los bienes y servicios que requeriría la exploración y explotación petrolera de los campos de Cusiana y Cupiagua fueran provistos por compañías colombianas, explica el presidente de la Cámara Fedemetal de la Andi, Juan Manuel Lesmes.

Un modelo que cobra mayor vigencia en momentos en que decenas de compañías adelantan labores de exploración petrolera en los bloques asignados por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), se planean inversiones por cerca de US$8.000 millones en las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja y se construyen nuevos oleoductos e infraestructura para transportar crudos y gas por más de US$1.000 millones.

Jorge Motta, presidente de Campetrol, explica que desde hace cerca de un año los empresarios del gremio trabajan en un programa que permita ampliar la participación de la industria colombiana en la provisión de bienes y servicios para la cadena petrolera. Para el directivo, las empresas deben aprovechar ‘el cuarto de hora’ de las inversiones petroleras, que podría ir hasta 2015, para mejorar sus niveles de producción y consolidarse, de tal manera que más allá de este plazo puedan operar en otros mercados alrededor del mundo.Un estudio promovido por la ANH sobre oportunidades hacia 2020 de la cadena de hidrocarburos para la industria nacional –con el apoyo de Campetrol y la Cámara Fedemetal–, identificó 38 bienes y servicios críticos que concentran cerca del 80% de las inversiones que requiere el sector y que podrían ser provistos por el aparato productivo colombiano.

A partir de este estudio, las empresas han venido trabajando para consolidar alianzas estratégicas que permitan aprovechar estas oportunidades. Una de las primeras acciones para capitalizar estas oportunidades la lidera Fedemetal, con el apoyo de Campetrol, para convertirse en gestor y proveedor del conjunto de bienes y servicios que requerirá la construcción de la nueva refinería de Cartagena, Reficar, cuyo costo total se ha estimado en unos US$4.000 millones.

Para Juan Manuel Lesmes, el trabajo apunta a consolidar un grupo de empresas nacionales y extranjeras con la capacidad técnica, financiera y altos estándares de calidad que provea los bienes y servicios exigidos por Reficar. Hasta el momento, han avanzado en una alianza con Femetal, el gremio que reúne a las empresas del sector del metal de Asturias, la principal provincia industrial de España.

Aprovechar la coyuntura que vive el sector petrolero requerirá de un trabajo coordinado entre los diferentes eslabones de la cadena. El gobierno está consciente de esto. Según explica el viceministro de Desarrollo, Carlos De Hart Pinto, la actual política industrial promueve la transformación productiva impulsando sectores estratégicos que garanticen un mayor volumen de producción y un mejor contenido en cuanto a calidad y valor agregado.

Dónde están las oportunidades

Operación de campos petroleros; mantenimiento de campos de producción y bombeo; construcción de tanques de almacenamiento de crudo y productos; mantenimiento de ductos; tubería de alta y baja presión; sellos mecánicos, rodamientos y empaques; alquiler de equipos y herramientas de perforación; servicios de taladro y actividades asociadas a la perforación; servicios de manejo ambiental; sísmica integral; cementos; filtros; mantenimiento de equipos eléctricos; cableado y pruebas de pozos son solo algunos de los productos y servicios que requiere la industria petrolera en el país.

Aunque algunas de estas actividades ya son provistas por empresas colombianas o extranjeras que operan en Colombia, el aumento en las inversiones exigirá expansiones o el ingreso de nuevas compañías. Y es aquí donde las empresas están viendo las oportunidades.

Joseph Sigelman, presidente de PetroTiger, una de las empresas más grandes en servicios petroleros, es un convencido de las oportunidades de negocios en el país. Por eso, empezará a producir tubería para instalaciones industriales en asocio con la francesa Boccard, una actividad que surgió para aprovechar la expansión de las refinerías en Colombia, y que se adiciona a sus negocios de servicios de hidrocarburos en campo, servicios de ingeniería y construcción y servicios de minería.
“Colombia está pasando por un momento excepcional, pues ha centrado sus expectativas de crecimiento en el desarrollo de tres sectores como minería, petróleo e infraestructura, que involucran un gran movimiento empresarial”, sostiene Sigelman.

La expansión también es la estrategia de Indequipos Group, una firma colombiana con operación en siete países que fabrica equipos como skids de compresión, plantas de tratamiento de gas, sistemas de levantamiento artificial y presta servicios para la operación y manteniemiento de campos y plantas petroleras.

Luis Germán Bustamante, presidente de Indequipos, señala que el crecimiento esperado en el sector petrolero ha llevado a la compañía a continuar su expansión en la planta de fabricación cuya inversión podría alcanzar los US$10 millones en 2011.

También los negocios de energía y software tienen buenas perspectivas. René Varón, vicepresidente de ventas de Energy Solutions Internacional, una compañía de software especializado para la industria petrolera, con presencia en Colombia desde hace 13 años, explica que las actuales iniciativas de exploración y producción de crudo y gas representan oportunidades muy importantes para su compañía.

En el caso de la energía, el descubrimiento de nuevos campos petroleros le ha permitido a Genser Power desarrollar múltiples proyectos de autogeneración con base en gas asociado que permiten a las empresas operadoras mejorar sus costos de energía y confiabilidad, explica el presidente de la compañía, Pablo Tribín.

La expectativa de que nuevos campos petroleros entren en producción hace prever a Tribín un aumento exponencial en la demanda eléctrica y “esto genera muchas oportunidades para que Genser Power siga aumentando su capacidad instalada”, asegura.

Las empresas de bienes y servicios esperan que la bonanza petrolera no sea efímera y les permita consolidar sus negocios para las próximas décadas. Pero lograrlo requerirá un trabajo coordinado y una política industrial que promueva su desarrollo.

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