| 11/10/2016 12:00:00 AM

Canal Uno tiene un solo proponente: ¿Será una apuesta rentable?

Solo un proponente llegó para la licitación de los espacios de televisión del Canal Uno. ¿Qué tan buen negocio será esta apuesta? Innovación y bajos costos serán la clave del negocio.

El proceso de adjudicación de los espacios de televisión del Canal Uno había generado mucha expectativa, especialmente por la posibilidad de que el hombre más rico del país, Luis Carlos Sarmiento Angulo, se quedara con esta licitación.

Sin embargo, el pasado 8 de noviembre se cerraron las urnas para presentar propuestas para este proceso y la sorpresa fue que solo un consorcio llegó con su sobre cerrado en el que estaban sus propuestas económica y de contenido.

Se trata de la Promesa de Sociedad Futura Plural Comunicaciones SAS, integrada por CM&, NTC, RTI y Hemisphere, este último un fondo estadounidense de capital especializado en inversiones en compañías de televisión y tecnología.

Jorge Acosta, gerente de NTC, una de las empresas que conforman el consorcio, explicó que cuentan con integrantes de altas calidades que garantizarían, en caso de hacerse a la licitación, buenos contenidos. “Queremos ofrecer una parrilla competitiva, que garantice pluralismo informativo e independencian y también contenidos que satisfagan las necesidades del público las 24 horas”, comentó momentos después de cerrarse la urna.

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Según Acosta, su propuesta se fundamenta en las condiciones establecidas por el pliego de condiciones que fijó la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV). La ecuación del proyecto implica establecer un nivel de ingresos suficiente para cubrir las siguientes variables: primero, pagar los costos de transmisión de RTVC, el sistema de medios públicos que ofrece la red para la transmisión del Canal Uno; segundo, cubrir los costos asociados a la televisión digital terrestre, pues Colombia tendrá apagón analógico en 2019, lo que significa que toda la televisión en el país será digital; y, tercero, garantizar utilidades al proyecto, de las que también participará el Estado, en una proporción que se conocerá cuando se abra la oferta a finales de noviembre.

Entendemos que el modelo de la televisión abierta está enfrentando desafíos, pero creemos que con la posibilidad de tener un canal programado integralmente por un único operador, de manera coherente y con buenas inversiones vamos a tener una participación importante que garantice la rentabilidad del proyecto”, señaló Acosta.

¿Buen negocio?

La pregunta que queda en el aire es por qué no hubo otros oferentes, como por ejemplo, el grupo Sarmiento Angulo, que tendría todo el músculo para hacerse a esta licitación. Es claro que son muchas las dudas que se ciernen sobre el mercado de la publicidad, pues, en el caso de la televisión abierta, la pauta no ha crecido sino que, por el contrario, tiende a contraerse.

El mercado total de publicidad en la televisión nacional fue de $1,1 billones y se ha mantenido congelado en las vigencias de 2014 y 2015, según Asomedios y Andiarios.

Con la entrada de un tercer competidor por la misma torta publicitaria, la pregunta que queda en el ambiente es cómo se va a redistribuir este mercado que ha mostrado pocas posibilidades de crecimiento.

El asunto es que los grandes anunciantes en Colombia son muy pocos y como la oferta de medios para publicar anuncios o estrategias publicitarias ha venido creciendo con la entrada de los medios digitales, las tarifas de publicidad muestran tendencia a la baja. De hecho, la pauta digital viene registrando crecimientos importantes. Pero eso no significa que el mercado sea mayor, sino que los recursos de publicidad se desplazan de los medios tradicionales hacia las nuevas tecnologías.

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El año pasado la publicidad digital alcanzó los $278.000 millones y este año se considera que podría rondar los $400.000 millones. Esos recursos no corresponden a nuevos anunciantes, sino a los que están utilizando más los nuevos medios, en detrimento de los tradicionales.

Así, el otro interrogante es de qué manera podría una opción alternativa para la publicidad en televisión, como es el caso del Canal Uno, ser tan atractiva como para quitarles tajada a los canales privados Caracol y RCN. Tal vez la respuesta esté en los menores costos de entrada que deberá pagar quien se haga al Canal Uno y la innovación que se podría implementar con la televisión digital.

Costos e innovación

La ANTV se decidió por adjudicar toda la programación de este canal a un único oferente. Actualmente hay tres programadoras privadas y una pública desarrollando los contenidos de estos espacios: CM&, Jorge Barón y NTC son los privados, que cuentan cada uno con 25% del tiempo al aire y, finalmente, RTVC, la entidad encargada de la producción audiovisual pública, que retomó los espacios abandonados por RTI.

Con la adjudicación a un único operador, se abre la posibilidad de generar una estrategia comercial integral.

Esto hace que los costos de inicio para el nuevo operador no impliquen grandes necesidades de inversión en una nueva red, pues el operador de lo que hoy se llama Canal Uno utilizará las redes públicas que han sido modernizadas en los últimos años y que a partir de 2019 operarán exclusivamente con la tecnología de la Televisión Digital Terrestre, que ofrece señal de alta definición y el uso de la red para prestar otra clase de servicios, inclusive multicanales. En 2019 ocurrirá lo que los expertos han llamado el apagón analógico, para abrir las puertas completamente a la era de la televisión digital en Colombia.

Así, quien llegue al Canal Uno tendrá una primera ventaja: no desgastarse en diseñar y construir una nueva red para transmitir, pues contará con la última tecnología, gracias a la red que ya el Estado construyó.

Cabe recordar que tanto Caracol como RCN tuvieron que pagar US$95 millones para hacerse al espectro; además de hacer la inversión en la construcción de la red. La inversión en tecnología es una de las mayores necesidades de esta industria. Solo en el caso de modernizar la red y adecuarla para la televisión digital y de alta definición, los canales privados tuvieron que invertir $80.000 millones cada uno.

El otro gran desafío es la innovación, pues justamente que se pueda utilizar una red digital abre nuevas posibilidades. Por ejemplo, Hemisphere, el fondo de capital que participa del único consorcio que se presentó, tiene inversiones en empresas que ofrecen servicios, por ejemplo, de Second Screen Content que articulan contenidos entre distintos dispositivos como televisión y celulares. Igualmente, este fondo ha impulsado iniciativas para mediciones de audiencias en televisión y para plataformas multimedia. Así que la innovación va a ser clave en el modelo de negocio del Canal Uno si quiere competir de tú a tú en un escenario turbulento para la industria de la publicidad.

Mantener la rienda apretada a los costos y combinar esto con altas dosis de innovación en la industria de la televisión van a ser las claves para el nuevo operador del Canal Uno, si se concreta la adjudicación.

Si el próximo 30 de noviembre, al conocerse la oferta económica, el precio ofrecido por el único proponente es superior al señalado por la ANTV, el Canal Uno quedará adjudicado. Así, la llegada de un tercer gran competidor al mercado de la publicidad va a significar un enorme desafío para las finanzas de los canales tradicionales que para enfrentar esta nueva circunstancia deberán mostrar mucha creatividad con el fin de mantener y crecer su flujo de caja. En materia de televisión en Colombia, la película se puede poner más interesante.

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