| 6/10/2005 12:00:00 AM

Promesa por los aires

WiMax es una de las tecnologías inalámbricas que están dinamizando las telecomunicaciones en Colombia. Sin embargo, su verdadera promesa todavía no es una realidad.

El año pasado, los asistentes a una fiesta en Miranda Latina, una discoteca ubicada en el norte de Bogotá, se llevaron una tremenda sorpresa. Mientras gozaban de la ensordecedora música, el dj proyectado en pantalla grande se dirigió a la multitud: "¡Buenas noches, Bogotá!". Los enrumbados espectadores pensaban que las imágenes y la música eran parte de un video; sin embargo, se estaban transmitiendo en vivo desde la sala del dj canadiense en el puerto de Vancouver, y llegaban vía inalámbrica desde una antena ubicada a 7 Km. del bar bogotano. La transmisión fluida de la inmensa cantidad de información para los rumberos fue una muestra de la tecnología WiMax. La empresa colombiana proveedora de servicios de telecomunicaciones S3 Wireless hizo posible esta transmisión.

Si se cumple lo esperado, WiMax promete dinamizar aún más el mercado de las telecomunicaciones en Colombia porque reduce las barreras de entrada al mercado. Esta tecnología les permite a los operadores pequeños llegar al usuario final directamente (corporativo o residencial), sin tener que utilizar las redes físicas de los operadores públicos, las cuales son celosamente protegidas por sus dueños. Y lo hace con unas cualidades técnicas especiales. La distancia entre una radioestación base y una antena ubicada en las instalaciones del cliente -como el techo o el lado del edificio- puede ser de entre 5 kilómetros y 20 kilómetros sin línea de vista entre los dos equipos y de hasta 50 kilómetros si la hay. WiMax es también relativamente económica de instalar. Un equipo que provea acceso a varios hogares u oficinas en un área determinada cuesta entre US$500 y US$1.000, una fracción de lo que valen equipos similares de otras tecnologías inalámbricas. Como lo resume un experto del sector con amplia experiencia en temas de regulación en Colombia, "los dueños de las redes físicas ya no podrán aprovecharse de los operadores pequeños".

Pocas tecnologías inalámbricas han creado tanta expectativa en el mundo como WiMax y Colombia no es la excepción. En Santa Marta, Avantel, operador de tecnología trunking, ya está ofreciendo internet de banda ancha en un radio de 25 Km. para los hoteles ubicados en El Rodadero, también en el aeropuerto Simón Bolívar y en varias zonas turísticas de la ciudad. Bucaramanga, Cali y Bogotá, entre otras, ya gozan de una oferta de servicios que utilizan WiMax.

Lo curioso es que WiMax no existe. todavía. Como no se han resuelto los aspectos técnicos de su estandarización, a toda solución implementada hasta ahora se la denomina técnicamente "pre-WiMax" o "WiMax-lista". Algunos, como Jaime Lara, vicepresidente de tecnología de Diveo, van más allá y califican cualquier referencia a WiMax como un "sofisma del mercadeo". Pero alejándose de ese debate, la que hoy se está utilizando es muy similar a la que será la verdadera tecnología WiMax, lo último en telecomunicaciones inalámbricas.



Tecnología de salvación

No es ninguna sorpresa que, hasta ahora en Colombia, los operadores pequeños sean los que más rápidamente le han apostado a lo que será WiMax. Ante todo, porque se la juegan a que es una poderosa herramienta para competir y sobrevivir.

Telesat, uno de los mayores proveedores de internet en Cali, se ha visto obligado a buscar el acceso al usuario final por medio de distintas tecnologías inalámbricas ante la imposibilidad de acceder a las redes de las telefónicas públicas en Bogotá, Medellín y Palmira, comenta Enrique Vaiz, su gerente. Hoy, Telesat le apuesta a WiMax. En Cali, dice Vaiz, ya ha instalado 235 nodos que utilizan la tecnología. Desde cada uno, atiende entre 4 y 5 usuarios, el 80% de los cuales corresponde a clientes residenciales, y a futuro se espera que cada nodo atienda hasta diez usuarios. En Pereira ha instalado 13 nodos y en Bogotá planea equipar 50 sectores de la ciudad con WiMax para julio de este año.

Por su parte, Comunicar, proveedor de servicios de datos para clientes bancarios, entendió que WiMax era la mejor manera de sobrevivir en un mercado altamente competido. Como comenta Carlos Eduardo García, "otras tecnologías inalámbricas no son tan económicas como WiMax, la cual nos ha permitido competir con menores precios". Comunicar está migrando a WiMax en Bogotá, Cali, Ibagué y Villavicencio.

El caso de Flycom es un llamado a la prudencia, pero también atestigua el ánimo alrededor de WiMax. Hace años, la firma de telecomunicaciones del Grupo ISA invirtió una millonaria suma en la compra de la otrora promisoria tecnología inalámbrica (LMDS). La tecnología no dio los resultados esperados. "Hoy está reservada para usos muy específicos", dice Aníbal Restrepo Arango, director de planeación de Flycom. Ahora, la empresa está apostando a que WiMax le permitirá complementar su portafolio de tecnologías, además de llegar a más clientes con menores necesidades de ancho de banda como las empresas pequeñas y medianas.

Otra de las virtudes de WiMax es su músculo. Dada su capacidad y alcance, también puede utilizarse para transportar grandes cantidades de datos para otros operadores cuyas redes no llegan hasta ciertas partes del país. S3 provee estos servicios de transporte para operadores como la mexicana Telmex, oferente de servicios de datos y valor agregado para clientes corporativos. Más aún, como comenta Daniel López, gerente de S3, la empresa está migrando a WiMax, la tecnología que utiliza Telefónica Data para llegar hasta la puerta de sus clientes corporativos. Con WiMax, S3 también le está dando un "aventón" a la operadora española para llegar hasta Ibagué. Y con los mismos equipos que utiliza para darle WiMax a Telefónica Data, S3 ofrecerá internet en la capital tolimense y la idea es hacer lo mismo en Medellín y Cali. En Bogotá, el tipo de WiMax de S3 tiene un alcance de 54 Km. en sentido norte-occidente, limitado por los cerros orientales, con el cual atiende clientes corporativos. Negocia un acuerdo con Asocolflores, gremio de floricultores, para proveer servicios a los cultivos ubicados en la Sabana de Bogotá, al norte del casco urbano capitalino.

Y si bien los chicos amplían su arsenal, los grandes también están tratando de sacarle provecho a WiMax. La ETB la utilizará para extender, de manera más económica, su cobertura hasta zonas de la ciudad donde no la tiene. Como parte de su plan de conectividad, interconectará 16 hospitales en Ciudad Bolívar, en el sur de la capital. También extenderá su alcance hasta el norte de la capital y planea pruebas piloto en otra ciudad intermedia. La estrategia inalámbrica de la telefónica bogotana busca complementar la agresividad con la que últimamente ha comercializado servicios de banda ancha sobre sus redes de cobre. Por su parte, Telebucaramanga está utilizando WiMax para complementar el servicio de banda ancha que ofrece para el hogar, el cual llega por redes de cobre. En parques, por ejemplo, la telefónica pública aprovechará WiMax para ofrecer internet de banda ancha a sus clientes residenciales en lugares públicos de la ciudad.



No todo lo que brilla es oro

A pesar de la incursión de distintos jugadores en este negocio, para muchos, WiMax es apenas una tecnología inalámbrica más y no necesariamente la mejor para Colombia. Como dice Isaías Poveda, gerente de Atila, proveedora de servicios de telecomunicaciones, "es un error pensar que la tecnología es el factor diferenciador en el mercado". Para Poveda, WiMax ha sido más bien un embeleco de los grandes fabricantes de equipos de telecomunicaciones en el mundo, quienes convencen a las operadoras telefónicas de comprar lo último en tecnología. La propuesta de Atila es utilizar tecnologías, también inalámbricas, que se adapten a las condiciones del mercado colombiano y que permitan ofrecer servicios de telecomunicaciones en lugares que pagan precios injustos, dice Poveda. Incluso, Telebucaramanga no cree en utilizar WiMax en la ciudad por la buena oferta de cobre existente. Y para llegar a las afueras de la capital santandereana, utiliza GSM, una tecnología móvil, no WiMax. En todo caso, muchos operadores muestran cautela a la hora de utilizar esta tecnología. Hasta ahora, la ETB solo quiere hacer pruebas con un tipo de WiMax en aras de prepararse para lo que será la versión definitiva.

WiMax ofrecerá mucho más una vez se estandarice y en este sentido todavía habría que esperar. Para Elías Fadul, presidente de Colomsat, proveedor de internet que utiliza múltiples tecnologías en todo el país, "WiMax no debería servir solo para reemplazar a otras tecnologías inalámbricas". Esto porque la verdadera promesa de WiMax está en la movilidad. Porque si bien los usuarios de WiMax pueden estar lejos, deben estar fijos; atados al lugar a donde llegue la señal. La movilidad implica que el dispositivo portátil pueda utilizar la tecnología WiMax directamente. Hoy WiMax se debe "amarrar" de otras tecnologías disponibles en las instalaciones del usuario, como la red de cobre privada de un conjunto residencial o de una universidad o WiFi, antes de llegar al computador del usuario. Para algunos, esto desvirtúa la esencia de la tecnología. Con todo, la movilidad es la promesa más lejana de todas y dependería, además, de los fabricantes de los microprocesadores con que se equiparían esos dispositivos móviles. Los optimistas apuntan a que esto sucederá en 2007. Y en últimas, si un usuario quiere internet móvil hoy, puede aprovechar la conectividad que le da su teléfono celular y conectarlo a su portátil. Por otro lado, la estandarización permitiría una sustancial reducción en los costos de los equipos WiMax. Distintos estimativos apuntan a que pueden bajar hasta US$100. Los optimistas creen que esta primera fase de la estandarización será una realidad en el primer trimestre de 2006. "Pero cualquier fecha es mentira", dice Vaiz, de Telesat. Otras fechas ya se han pospuesto.

El impacto de WiMax también dependerá de su regulación. El verdadero WiMax utilizará la banda de espectro de 3,5GHz, la cual está restringida por el Ministerio de Comunicaciones hasta que defina su uso. Las soluciones de WiMax hoy utilizan otras bandas libres, pero "contaminadas" por cualquier usuario que las quiera usar. A pesar de que operadores de tecnologías inalámbricas en Colombia ya han aprendido a ofrecer buenos servicios en bandas libres, con la ayuda de los desarrollos en la tecnología misma y de su know how, la masificación comercial de WiMax se dará en la banda de 3,5GHz. Por ende, mucho depende de cómo el Ministerio reparta ese pedazo de espectro. Entre otras, tendrá que definir cuántos operadores podrán utilizarla. Más aún, cuánto cobrarles.

Dados los antecedentes fiscalistas del Estado colombiano en estas cuestiones, la cifra puede ser lo suficientemente alta como para dejar por fuera a muchos competidores que no tendrían los recursos. "Queremos que el precio sea justo, que se tengan en cuenta los planes de expansión y los desarrollos ya logrados", dice López de S3.

Para muchos, si esa eventual licitación se queda en manos de los grandes operadores públicos exclusivamente, Colombia habrá perdido la gran oportunidad de WiMax.
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