| 5/27/2009 12:00:00 AM

Pringles sí son papas

Tras meses de disputas, la Corte de Apelaciones británica determinó que Pringles son papas fritas y deben pagar impuesto al valor agregado.

Cuando Procter & Gamble (P&G) lanzó al mercado sus pasabocas Pringles, en 1968, rápidamente los posicionó como 'las papas fritas perfectas'. Sus hojuelas no solo tenían exactamente el mismo tamaño y forma, sino además una consistencia que las hacían crujientes. Para completar, venían perfectamente alineadas en un novedoso tubo de cartón y aluminio que las protegía contra los impactos y garantizaba su frescura.

Cuarenta años después, esta idea generalizada terminó por convencer a la Corte de Apelaciones del Reino Unido que Pringles son efectivamente papas fritas y, en ese sentido, deben pagar impuesto al valor agregado (VAT, por su sigla en inglés), equivalente al 17,5% de su precio final. Aunque las normas británicas eximen del pago de impuestos a la mayoría de comidas, existen algunas excepciones a esa norma, entre las cuales están las papas fritas.

La revista Advertising Age calcula que esta decisión de la corte le costará a P&G unos US$31 millones anuales, los cuales se reflejarán en los precios del producto o en una reducción significativa del presupuesto que destina para su mercadeo. Esto también significa que la empresa no recuperará cerca de US$150 millones de impuestos acumulados que había pagado por anticipado mientras salía un fallo definitivo.

Aunque P&G suele comparar a las Pringles con las papas fritas tradicionales en sus campañas publicitarias, en el Reino Unido decidió tomar cierta distancia para evitar este impuesto.Según los representantes de la firma, estos pasabocas son más parecidos a las galletas, por estar elaborados a partir de masa que sólo contiene 42% de papa, mientras el resto del producto se compone de harinas de trigo y maíz, conservantes, grasa y sabores. Para la empresa, Pringles tiene sabores consistentes, colores uniformes y formas regulares, "características que no se pueden encontrar en la naturaleza".

Justamente, el diario británico The Guardian dice que, en julio del año pasado, una alta corte de ese país ya había aceptado estas explicaciones para excluirlas de la lista de productos que deben pagar VAT. Sin embargo, la autoridad impositiva británica no estuvo de acuerdo con el fallo y decidió apelarlo.

Ahora, la Corte de Apelaciones desestimó todos los argumentos de la compañía y estipuló que "hay más que suficiente contenido de papa para llegar a la conclusión razonable de que están hechas de ese tubérculo". La corte también explicó que no es su trabajo responder dudas sobre "la composición científica o técnica" de los productos. "Un niño estaría en capacidad de darnos una respuesta más relevante y sensible que un científico de comidas", dijeron al servicio de noticias de Bloomberg.

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