| 5/14/2015 5:00:00 AM

El negocio de la paz

Este empresario es el primer colombiano que gana el premio Business For Peace. Su mérito: fundar compañías que ayudan al sector privado a trabajar de forma ética.

A sus 32 años, Juan Andrés Cano se precia de nunca haber sido empleado. Y no es porque no lo haya intentado, pues desde que se graduó como abogado en la Universidad de los Andes se presentó a varias entrevistas de trabajo, pero por algún motivo ninguna de esas opciones cuajó.

Mientras intentaba convertirse en asalariado, continuó haciendo empresa a su manera e impulsado por el espíritu que lo motivó, desde cuando estaba en el colegio, a venderles dulces a sus compañeros para ganar su propio dinero. “Mi mamá era mi ángel inversionista, pues me prestaba para comprar el surtido”, dice con una sonrisa este bogotano que se convirtió en el primer colombiano en ganar el premio Business For Peace, que otorga la fundación del mismo nombre y que en años anteriores galardonó a empresarios como el inglés Richard Branson, fundador del conglomerado Virgin; Ratan Tata, líder del grupo indio Tata, y el mexicano Roberto Servitje Sendra, director del Grupo Bimbo.

A Cano le fue entregado el premio el pasado 6 de mayo en Oslo por ser fundador de empresas que le ayudan al sector privado a trabajar de forma ética, así como por promover una iniciativa que busca desarrollar negocios a partir del proceso de paz.

Todo comenzó cuando, siendo aún universitario, montó con unos compañeros un bufete de abogados con el que cometió todos los errores del empresario novato (como alquilar una oficina muy costosa), pero que también le sirvió para hacer escuela como emprendedor y para desarrollar su activismo ambiental, dado que con la firma instauró una acción popular (la más grande que se ha presentado en el país) para evitar la contaminación del sistema hídrico del embalse de Tominé. Demandaron a 17 entidades del Estado y, tras siete años de pleito, obtuvieron un fallo a favor.

De la firma de abogados, Cano pasó a crear Semilla Consultores, con el objetivo de ayudar a sus clientes en la adopción de los estándares del Dow Jones Sustainability Index, que es el indicador de referencia global en prácticas de sostenibilidad para el sector privado. Su primer cliente fue la filial colombiana de Petrobras, que debía seguir estas indicaciones como parte de un programa de su casa matriz. Esto les abrió la puerta a Cano y a sus socios de un cliente muy grande: la venezolana Empresas Polar. Con tan solo 23 años, tenía un cliente que envidiarían muchas empresas de consultoría de mayor trayectoria.

Las cosas funcionaban bien con Polar hasta que cambió la situación económica venezolana. Lo que parecía una mala pasada del destino, terminó convirtiéndose en otra oportunidad, pues las credenciales de Semilla les sirvieron para conseguir otro cliente de quilates: Hocol, una de las empresas del Grupo de Ecopetrol, que luego los contactó con el resto de filiales de la mayor compañía de Colombia.

Trabajar como consultor le dio la flexibilidad a Cano para irse a estudiar en la Escuela de Cultura de Paz en la Universidad Autónoma de Barcelona. Allí algunos de sus compañeros eran desmovilizados o desplazados que le mostraron la otra cara del conflicto colombiano y lo motivaron a crear otra empresa. Decide participar en un startup weekend, un evento en el que se reúnen emprendedores que usan la tecnología para desarrollar en 24 horas una idea de negocios. Allí nace Value4chain, su segunda empresa, la cual desarrolla un índice de sostenibilidad que se aplica mediante una herramienta tecnológica que les permite a las empresas y a sus cadenas de suministro registrar, valorar y comparar su gestión de responsabilidad social.

Value4chain, que fue creada en 2012, recibe el apoyo del Gobierno a través de Apps.co y también entra a la aceleradora Hubbog, que los llevó a Silicon Valley a buscar inversionistas. Su ventaja es que, además del Grupo Ecopetrol, tienen como clientes a 450 de sus proveedores y acaban de desarrollar una alianza con PricewaterhouseCoopers para ofrecer su índice de sostenibilidad.

El siguiente paso fue meterle el tema de paz al índice. Value4chain hace una investigación en la que identifica 15 macroproblemas derivados del proceso de paz que pueden ser solucionados con tecnología; crean el evento PeaceStartup para que asistieran emprendedores y de allí ya salieron varias ideas de negocio viables financieramente y con patrocinadores.

Afortunadamente, Cano nunca pasó las pruebas psicotécnicas, ni tuvo la ‘suerte a favor’ para ser empleado.
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