| 6/26/2014 5:00:00 AM

El hombre de los Gilinski

Julio Caballero es el hombre detrás del proyecto de duplicar las exportaciones de Yupi, la empresa de pasabocas del grupo Gilinski, uno de los más poderosos del país.

Julio Caballero se define como un hombre feliz. Y la razón es que siempre ha tenido la fortuna de hacer lo que más le gusta. Sus fuertes siempre han sido el mercadeo y la estrategia comercial, áreas en las que se formó desde que inició sus prácticas universitarias en la cervecera Bavaria, luego de graduarse como administrador de empresas del Colegio de Estudios Superiores de Administración (Cesa).

Hoy es el presidente de la compañía colombiana de pasabocas Yupi, fundada en Cali hace 35 años por Isaac Gilinski, el patriarca del grupo empresarial Gilinski.

Luego de permanecer durante 22 años fuera del país, –vinculado a la multinacional Nestlé–, en 2010 Caballero regresó para montar una empresa familiar de consultoría en temas de innovación y planeación estratégica.

Hace dos años, mientras estaba en proceso de consolidación de su propia firma, fue reclutado para trabajar en la reconocida firma de snacks, que se ha convertido en una de las empresas mimadas de la familia Gilinski.Un día lo contactó una empresa cazatalentos que lo invitó a participar de un proceso de selección que, si bien al comienzo le pareció curioso, se tradujo después en la oportunidad de liderar una organización que tiene producción, distribución y comercialización en Colombia, Venezuela y Ecuador.

Desde hace año y medio tomó las riendas de la empresa productora de snacks. Hoy, el reto de este ejecutivo, que antes de irse a Nestlé en 1984 también hizo parte de la nómina comercial de PepsiCo, es ejecutar el plan estratégico de la empresa trazado a 2017 y que incluye un agresivo proceso de internacionalización, que llevará a duplicar las exportaciones que hoy representan 6% de las ventas –de $180.000 millones en 2013 y se proyectan para este año en $195.000 millones–.

Caballero es un apasionado por la innovación, que –dice– hace parte de su ADN.

Por eso su perfil profesional encajó perfectamente en las pretensiones de Yupi, pues la innovación ha sido el hilo conductor que le ha permitido competir frente al principal jugador del mercado, curiosamente la misma PepsiCo, de la cual Caballero formó parte. Actualmente la multinacional americana tiene 53% de participación en el negocio de snacks en el país, mientras Yupi alcanza 15%.

Es un trabajador incansable. Puede hacerlo durante 13 horas al día pues sus jornadas se extienden desde las seis de la mañana hasta las siete de la noche. Se la juega no solo por alcanzar los objetivos comerciales de la compañía sino también por tener contentos a sus colaboradores porque tiene claro que el salario emocional muchas veces incentiva más que el económico.

Le gusta trabajar en equipo y no escatima esfuerzos para hacerles entender a sus colaboradores la importancia de ser muy eficientes en cada una de sus tareas. Bajo estos lineamientos, la cadena de valor es manejada milimétricamente pues asegura que mientras más eficiencia haya al interior de la organización, más competitivos podrán ser en el mercado.

Pese al duro ritmo de trabajo que le imponen sus funciones y la responsabilidad de brindarles a los consumidores un producto de calidad, se considera una persona tranquila. Conquistar al consumidor, más que una frase de cajón es su biblia.

En su periplo internacional que lo llevó por Suiza, –en donde se especializó en mercadeo–, Brasil, Perú, Chile y México, entendió que 99% de la base de su éxito la logró gracias al apoyo de su familia, compuesta por su esposa y sus dos hijos, quienes siempre lo han animado y lo acompañan en los diferentes destinos por el mundo.

Este hombre, que en sus tiempos libres escucha música, monta bicicleta de montaña y juega golf, tiene una responsabilidad enorme: hacer crecer la empresa y alcanzar ventas de $300.000 millones en 2017. Su sentido del pragmatismo lo lleva a asegurar que para lograr esta meta es posible que no sea suficiente con el crecimiento orgánico, por lo que no descarta las compras internas o externas.

Hoy Julio Caballero está concentrado en encontrar nuevas oportunidades que sumen al negocio y apalanquen su plan estratégico en el que viene trabajando para consolidar un proyecto de familia que nació hace 35 años. La experiencia, con seguridad, le permitirá alcanzar sus objetivos.
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