| 10/13/2006 12:00:00 AM

Plata en el aire

Año y medio después de la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto, el mercado de certificados de reducción de emisiones se estabilizó. ¿Cómo puede participar Colombia?

Después de 4 años de estudios, análisis, pruebas, errores y aciertos, la Corporación Andina de Fomento, CAF, y TransMilenio en Bogotá lograron sacar adelante ante el Banco Mundial, la metodología para que este sistema de transporte masivo sea el primero en el mundo en vender certificados de reducción de emisiones. En abril, Holanda empezará a comprar estos certificados que representan cerca de 270.000 toneladas en los próximos 7 años, bajo un modelo de renovación hasta por 21 años.

La cristalización del negocio se da en un momento en que este joven mercado evoluciona. Tras la entrada en vigencia del Protocolo de Kyoto, en febrero del año pasado, que obliga a los países industrializados —conocidos como Anexo Uno y que han ratificado el protocolo, especialmente los europeos— a reducir sus emisiones de gases 5,2% entre 2008 y 2012, en relación con las que tenían en 1990, este mercado se dinamizó. Estos países pueden cumplir sus metas por dos caminos: uno, negociando entre ellos certificados de reducción de emisiones y dos, comprándolos a proyectos de países en vías de desarrollo que no están obligados a reducir emisiones y se conocen como Mecanismo de Desarrollo Limpio, MDL.

El mercado, según la consultora Point Carbon, creció 2.500% en 2005, al llegar a cerca de US$12.000 millones, la gran mayoría de ellos producto del primer modelo, mientras que en el MDL, las transacciones fueron de US$2.600 millones.

Sin embargo, en abril de este año, el mercado en el mundo recibió su primera sacudida. "Este mercado tiene submercados y el que manejan los países de la Unión Europea experimentó un boom, pero colapsó hace 6 meses. Muchos especuladores entraron y la tonelada de reducción llegó a costar 30 euros, pero cayó a 13", explica Marco Monroy, presidente de MGM International, fondo que maneja proyectos de carbono.

Además, de acuerdo con un documento del Ministerio de Ambiente, en la medida en que se empezó a generar una mayor oferta de proyectos con grandes cantidades de reducciones de emisiones, como en China, Brasil e India, los precios de los certificados empezaron a presentar un comportamiento a la baja. "Esto afectó el mercado colombiano, pues los compradores prefirieron buscar grandes proyectos que generaban menores esfuerzos de negociación y seguimiento", agrega el documento.

"Desde la CAF, estamos motivando a los países de América Latina a que entiendan el tema y lleven posiciones conjuntas, dándole una nueva dinámica a la región. Si se queda aislada, proyectos de otros continentes se pueden llevar todo. Mientras en Asia o África, los proyectos alcanzan dimensiones de reducción de emisiones de 19 millones de toneladas al año, en América Latina muchos proyectos llegan solo a 300.000", señala Claudia Martínez, vicepresidente de desarrollo social y ambiental de la CAF y que ha sido una de las impulsoras de los proyectos en la región.



El entorno

Este boom de un negocio nuevo para los mercados ha generado, además del alza en los precios, una nueva dinámica, con nuevos jugadores en la búsqueda de proyectos para complementar portafolios. Si hace un par de años, solo países como Austria y Holanda miraban estos mercados en América Latina, hoy centenares de empresas los buscan en el mundo en desarrollo.

Se estima que el mercado en estos años hasta 2012, cuando se da la primera etapa de cumplimiento, pueda valer cerca de 15.000 millones de euros, de los cuales, según cálculos de MGM, América Latina puede contribuir con un 20%.

Hasta hace un par de semanas, se habían registrado 305 proyectos ante Naciones Unidas, discriminados así: India (31,48%), Brasil (21,64%), México (8%) y China (5,9%).

Según el Ministerio de Ambiente, Colombia está entre los países que venden por debajo de un millón de toneladas de CO2. Colombia —dice un informe del Ministerio— trabaja hoy en 62 proyectos —muchos de ellos con procesos pendientes en Naciones Unidas— en diferentes áreas y sectores que van desde la generación eléctrica, el aprovechamiento de residuos sólidos, la eficiencia energética, la cogeneración, los sistemas de transporte masivo y proyectos de reforestación, que tienen un potencial de reducción de emisiones de 116 millones de toneladas de CO2. Los precios, en los últimos 3 años, a pesar de la situación de abril ,según MGM, se han triplicado y se ubican entre 8 y 12 euros.

Sin embargo, así como se consolida una interesante posibilidad de negocios, hay algunos retos por enfrentar para convertirlos en oportunidades.

El primero es de tiempo. "Colombia tiene muy buen potencial, pero sus proyectos no son típicos en MDL. Esto significa que, así como lo logró en TransMilenio y en otros modelos, es necesario desarrollar nuevas metodologías, pero estos desarrollos toman al menos dos años", agrega Martínez, de la CAF.

El segundo tema es el tamaño de los proyectos frente a otros mercados, como el asiático. Si bien para algunos es una amenaza, para otros, como Monroy, se convierte en una oportunidad. "Las firmas que conforman portafolios necesitan diversificar los proyectos y los riesgos, y Colombia permite ese complemento. Pero todavía la percepción de seguridad en el exterior es compleja y si un comprador requiere ver un proyecto, prefiere ir a Chile o México", dice.

Y el tercero, como explica un analista, es que aún falta capacitación sobre el mecanismo. "Hay dos modelos. En el multilateral, los compradores —países o fondos— crean portafolios donde por la intermediación las utilidades se reducen. En el segundo, el unilateral, si se genera un mercado transparente y eficiente, cada certificado tiene un valor que se puede transar directamente por el proyecto", agrega el analista.

Hoy, la dinámica del mercado de reducción de emisiones está creando en inversionistas y desarrolladores de proyectos una nueva generación de ambientalistas. Esta es una gran oportunidad de apostarle al desarrollo sostenible con proyectos con gran valor. Ahora podría pensarse en usar esta metodología para el cuidado de otros recursos, como el agua.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?