| 3/5/2015 7:00:00 AM

¿Cómo hizo la ETB para volver a pararse?

Después de años de dificultades, durante 2014 la ETB obtuvo los mejores resultados en las últimas dos décadas. La apuesta es convertirse en un jugador relevante de fibra óptica, movilidad y televisión. ¿Petro tenía la razón?

Por estos días, Saúl Kattan, presidente de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB), está orgulloso. Aunque al cierre de esta edición no se habían hecho públicos los resultados obtenidos por la compañía el año pasado, las cifras iniciales que se manejan son las responsables de esta alegría.

Según sus cálculos, la empresa obtuvo la mayor utilidad en 20 años, por encima de $300.000 millones, y se invirtieron más de $660.000 millones, también la más alta de las últimas dos décadas. “La deuda financiera es de $530.000 millones, y terminamos con más de $1 billón en caja. Además, no hay pasivo pensional porque ya se conmutó”, asegura Kattan.

El año pasado los ingresos apenas crecieron 1%, y se situaron en cerca de $1,4 billones. Después de 7 años de caída, este es el segundo año en que crecen, rompiendo –como dice el ejecutivo– la tendencia que traía.

Desde finales de la década de los 90, y tras el proceso de democratización accionaria, la posibilidad de vender a la ETB estuvo en la agenda de las diferentes administraciones de la ciudad. “Eso le generó mucho daño a la compañía –dice Kattan–. Durante muchos años no se invirtió en ella y la imagen era que estaba quebrada. Esta es una situación muy difícil, en especial en el sector de servicios, porque a los grandes clientes les generaba incertidumbre”.

Hoy, cuando en la agenda del Distrito el tema prioritario es el metro y las críticas abundan sobre la gestión del alcalde Gustavo Petro –que termina este año–, los resultados de la ETB sobresalen.

En medio de un mercado muy competido, ETB hizo el año pasado varias tareas fundamentales, unas de corto plazo y otras de largo aliento. En las primeras buscó eficiencias en sus negocios tradicionales, como la telefonía fija, consolidó nuevos negocios corporativos y en sus ingresos ya aparece la gestión por ser un carrier, lo que en el sector se denomina portador de portadores. El peso de cada uno de estos negocios es: fija, 50% pero en descenso; corporativo 45% y carrier 5%. Además salió de activos que, en su concepto, no le estaban generando valor, como la participación en el 25% de Tigo, tras la fusión de Millicom y Une, operación que le representó cerca de US$250 millones.

Y en las de largo plazo, lanzó en el último trimestre del año tres nuevos productos: fibra óptica, que representa cambiar la red de cobre en Bogotá y entrar directamente a negocios de movilidad y televisión.

Pero además, estas acciones se complementan con una mayor presencia en las regiones y en las principales ciudades del país y una apuesta más agresiva en la mejora al servicio al cliente.

Estos pilares hacen parte de su plan estratégico a 2022, cuya meta es triplicar los ingresos –alcanzar los $4,5 billones– y que 30% de ellos provengan de fuera de Bogotá –hoy esa presencia se acerca apenas a 10%–. El plan de inversiones proyectado de 2012 a 2016 es de US$1.000 millones.

Para Daniel Escobar, analista de Global Securities, los nuevos negocios de ETB aún no se evidencian en los resultados, pues estos se conocerán a mediados de marzo, pero es un hecho que le van a ayudar a compensar la esperada caída de sus ingresos por telefonía fija. Esto en parte podría explicar porqué la acción no ha sido tan golpeada como el resto de los títulos que cotizan en Bolsa, que han tenido en 2015 resultados negativos. Entre enero y febrero, la acción de ETB se ha desvalorizado 3,6%, mientras el Colcap perdió casi 10%.

En qué va

¿Cuál es la diferencia en la propuesta frente a sus competidores? Según Kattan se trata de una oferta diferencial. Por ejemplo, en el caso de internet, ofrece 150 megas de bajada y 75 de subida, “que nadie más ofrece en el país”. Agrega que además de la oferta televisiva de más de 60 canales y servicios como el fútbol profesional colombiano, la calidad es muy alta y los precios competitivos.

En la actualidad, ETB tiene conectados 20.000 hogares con fibra óptica, pero la fibra ya pasa por frente a 850.000 viviendas; es decir, que aún no están conectados. De esos 20.000 usuarios, ya 5.000 se conectaron a la televisión de ETB. Además, cuenta con 20.000 nuevos usuarios de telefonía móvil.

Por eso lo que viene es un crecimiento exponencial. Este año la meta es llegar a 140.000 hogares conectados a la fibra óptica, 80.000 usuarios de televisión y alcanzar 350.000 clientes en telefonía móvil. Esto representará, a juicio de la compañía, tasas de crecimiento en los ingresos superiores a 6% o 7% este año e incluso vislumbran la posibilidad de crecer a doble dígito, en momentos en que uno de sus principales negocios –la telefonía fija– sigue cayendo, como está pasando en todos los mercados.

En el caso regional, la ETB está completando los anillos de fibra en las 7 principales ciudades del país para seguir fortaleciendo su presencia en el mercado corporativo y de gobierno a nivel nacional.

La venta de su participación en Tigo no solo le significó salir, como lo llama Kattan, de “una inversión pasiva que no representaba ni dividendos ni sinergias para los clientes”, también parte de la utilidad neta, recursos para la inversión en nuevos negocios y dos grandes beneficios. Uno, la unión temporal con Tigo para ir a la subasta de 4G pagando la mitad por el espectro. Y el segundo, un acuerdo para compartir infraestructura.

Retos y pendientes

A pesar de que el panorama pinta bien, la ETB tiene varios retos enfrente. Por un lado, monetizar rápidamente los nuevos negocios para que los ingresos que, si bien crecen, aún lo hacen de manera muy baja, por el gran peso que todavía tiene la telefonía fija.

Y, por otro, ajustarse en su operación a lo que le significará esta transformación de ingresos a la compañía, pues durante décadas su operación y enfoque estuvo representado en las redes de cobre. Ahora tendrá que proyectar una nueva estructura hacia el futuro.

La tarea no será fácil. Tendrá que competir contra pesos pesados del sector, unos ya fusionados –como Tigo y Une– y los tradicionales gigantes como Claro y MoviStar, y los entrantes que buscan nichos rentables y eficientes para su operación, en segmentos como el móvil y el de televisión, que tienen amplias coberturas de mercado. A su vez, en el internet móvil, hacia donde todos se están moviendo, ya Claro empieza a marcar una distancia grande frente a sus competidores al punto que la Comisión de Regulación de Comunicación está analizando esta situación.

Por el lado de los pendientes, está por definirse qué va a pasar en el conflicto jurídico con Claro que, según Kattan, ya se acerca a los $250.000 millones que le deben a ETB y que espera termine este año.

Y la otra definición es si va o no a participar en la subasta de espectro que anunció el Gobierno el año pasado. La empresa está definiendo si las frecuencias se complementan con las que ya tiene o prefiere entrar en una subasta posterior, como la del dividendo digital.

Por ahora el panorama de la ETB está cambiando y sus cifras también. Adecuarse al nuevo entorno será fundamental y un desafío de marca mayor para mantenerse en un mercado donde, como señaló el ministro de las TIC, Diego Molano, el largo plazo se construye cada tres meses.
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