| 1/23/2004 12:00:00 AM

Peugeot acelera en Latinoamérica

A pesar de que sus ventas en América Latina han caído, la multinacional francesa Peugeot Citroën abrirá este año dos nuevas plantas en Brasil y Argentina. Dinero dialogó con Jean-Louis Chamla, responsable de la estrategia.

Peugeot empezó el año con una movida estratégica para atender el mercado en América Latina: cerró la planta que operaba en Chile, pero en forma simultánea abrirá dos nuevas ensambladoras: una en Brasil y otra en Argentina, con inversiones que ascienden a US$1.000 millones.

Esta determinación obedece al nuevo escenario de libre comercio y a la realidad, cada vez más cercana, de consolidación de tratados comerciales y eliminación de barreras entre países y bloques comerciales, lo cual obliga a la conformación de ejes de producción que le permitan a la empresa alcanzar mayores economías de escala para competir en mercados cada vez más abiertos.

La situación de Peugeot es particular. Su principal mercado es Europa Occidental, donde su participación ha sido estable, pero el total del mercado cayó 2%. Por eso, ha enfocado sus esfuerzos a otras regiones, como Europa Central y Oriental y China donde viene consolidando su operación, y a América Latina que, a pesar de haber registrado caídas en sus ventas en 2003, cercanas al 2%, representa una gran oportunidad de negocio. De hecho, para esta multinacional, Colombia es un mercado muy interesante y espera que en el mediano plazo, con los acuerdos comerciales y la apertura del mercado, podrá ser más competitivo. Dinero dialogó con Jean-Louis Chamla, director para América Latina de la multinacional francesa, quien revela sus planes para la región.



¿Cuál es el interés de Peugeot en América Latina?

Para nosotros, América Latina, entendida desde México hasta la Tierra del Fuego, es una región muy interesante porque es un mercado muy similar al europeo por su cultura y gusto, mientras que Estados Unidos, Japón o Australia son distintos. Es una prioridad en nuestro desarrollo hacia fuera. Por eso hemos tomado la decisión de acelerar las ventas internacionales e invertir en industria en Argentina y Brasil para comprar plantas con la meta de fortalecer la marca Peugeot en toda América Latina.



¿Por qué?

El tema de las fronteras cambió y otras muchas cosas van a cambiar en los próximos años. La Comunidad Andina está negociando un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, Mercosur se acerca a la Comunidad Europea y situaciones como estas van a producir cambios muy importantes en los mercados.



¿En qué sentido?

Nuestra experiencia muestra que para que una planta sea rentable -sin ningún tipo de protección-, tiene que armar entre 50.000 y 100.000 autos de una misma plataforma. Para buscar este tipo de economías de escala, hay dos opciones: un mercado local robusto o, cuando el mercado no lo permite, un mercado de exportación para proyectarse.



¿Qué pasó en Chile?

Chile lo estamos cerrando, justamente por esa problemática. Las fronteras se abrieron de una forma brutal: al bajar los derechos de aduanas, al suprimir las ayudas a las exportaciones de forma gradual, a la integración, etc. Y, entonces, no tenía sentido armar vehículos en Chile para el mercado interno, que es casi el doble del actual mercado colombiano.



¿Por qué?

Porque en un mercado totalmente abierto, de un día a otro, se pasa de 3 marcas que hacían el 70 u 80% del mercado, a 40 marcas para hacer los mismos porcentajes.



¿En Brasil y Argentina sí encontraron las posibilidades?

En Mercosur tenemos una visión ahora más y más regional. Cuando armamos un vehículo en Argentina, podrá venir de ese país o de Brasil y lo mismo desde Brasil. Cuando Argentina se recupere, será un mercado de 400.000 autos, mientras que Brasil está entre 1,4 y 2 millones. Cuando los países tienen una economía vigorosa, con mercados grandes, se pueden hacer muchas cosas. Por ejemplo, Brasil está exportando gran parte de su producción en América Latina y está buscando otros mercados como China y Sudáfrica.

Al añadir todos estos elementos se pueden generar economías de escala comparables a las de Estados Unidos o Europa.



¿En qué modelos se van a enfocar para lograr esa participación?

Con los modelos 206 y 307 hacemos gran parte de nuestras ventas. A mediano plazo, la planta de Río de Janeiro, en Brasil, se especializará en vehículos tipo 206 y la planta de Argentina lo hará para los vehículos de tamaño medio, como el 307.



Además de Brasil y Argentina, ¿tienen pensadas plantas en otros países de América Latina?

Por el momento no...



¿Cuál va a ser la estrategia comercial para ampliar el mercado?

Trabajar más y más con los modelos disponibles. Por ejemplo, el 206 es un vehículo muy moderno de una importancia muy fuerte y con él hemos atacado por la parte alta del mercado en muchos países. Pero se puede expandir ese modelo, con carros de mejor precio, un poco menos de equipamiento, pero siempre con las calidades y los criterios que hacen que la inversión sea buena.



¿Cuáles son las expectativas y proyecciones en América Latina?

En Argentina, la participación natural de Peugeot es de 15%, es decir, unos 75.000 autos. En Brasil, con una participación del 5%, serían unos 100.000 autos más. Más otros países, serían unos 200.000 autos en total. Pero ya hemos visto el drama que ha vivido Argentina y las dificultades de Brasil y Venezuela. Hacer proyecciones en la región es muy difícil.
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