| 10/30/2009 12:00:00 PM

Petroquímica: reacción en cadena

La ampliación de las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja permitirá que, tras 20 años de espera, la industria petroquímica y plástica cuente con materia prima suficiente para su desarrollo.

En 2015 Colombia aspira convertirse en la segunda potencia suramericana en producción petroquímica, detrás de Brasil. Para ese año está previsto que las dos refinerías de Ecopetrol, la de Cartagena y de Barrancabermeja, además de producir más combustibles, procesen 2,7 millones de toneladas en productos petroquímicos; es decir, más de cuatro veces la producción actual, de 600.000 toneladas, y cuenten con una infraestructura más competitiva.

Hacer realidad este sueño requerirá un trabajo fuerte en dos frentes: modernizar las refinerías y definir las materias primas que se producirán para la cadena petroquímica. En el primer caso, la compañía avanza en la compra de tecnología de punta para aumentar la capacidad actual de procesamiento que, además, le permitirá optimizar la extracción de productos petroquímicos.

Este plan tiene previsto ejecutar inversiones que, en el caso de Cartagena, están alrededor de los US$3.800 millones y en el de Barrancabermeja de los US$3.900 millones que permitirán aumentar la producción combinada de combustibles de 330.000 barriles por día a 650.000 barriles diarios en 2015. Además de una mayor producción habrá un beneficio adicional: los combustibles se fabricarán con menores niveles de contaminación y, por ende, su precio será mejor en los mercados internacionales, que actualmente penalizan algunos productos colombianos porque se fabrican con procesos obsoletos.

Pero, quizá el programa que mayor impacto tendrá a futuro es la definición de las materias primas que se fabricarán a partir del crudo, y que aumentarán la actual oferta para las compañías que producen bienes intermedios o finales, tales como pinturas, fertilizantes, plásticos, tuberías, materiales de construcción, envases, fibras sintéticas, juguetes y solventes, entre otros.

La cadena arranca en la refinación, donde se toma la decisión de producir combustibles o materias primas -petroquímica básica- que luego llega a transformadores que incluyen plástico, placas y láminas, telas vinílicas, películas de polietileno, láminas acrílicas o láminas de celulosa que se utilizan para la fabricación de productos finales.

Hoy la cadena de empresas transformadoras de productos de la petroquímica está integrada en el país por más de 2.000 empresas que generan alrededor de 120.000 empleos y representan casi el 2% del Producto Interno Bruto del país, según Acoplásticos. Las exportaciones de esta cadena han pasado de US$404,5 millones en 2005, a US$734,1 millones en 2008.

Hasta el momento, buena parte de la materia prima que consumen estas empresas para fabricar sus bienes finales tiene que importarse. Carlos Alberto Garay, presidente de Acoplásticos, explica que la consolidación del proyecto petroquímico de Ecopetrol dará un impulso definitivo al sector, pues el contar con materia prima local hace más competitivas a las empresas nacionales.

"Desde los años 90 hemos venido promoviendo que el país cuente con unas refinerías adecuadas y modernas, tanto para la producción de combustibles, como también para que puedan disponer de unas fracciones destinadas a la fabricación de petroquímicos básicos", asegura Garay, quien cree que en estos momentos el país está a 3 ó 4 años de lograr el objetivo.

Para este experto, el tener fácil acceso a la materia prima en condiciones de precio, calidad y oportunidad adecuadas, les permite a las compañías transformadoras reducir sus exigencias de capital de trabajo, porque no es lo mismo importar varios contenedores a tener la posibilidad de comprar materia prima a la medida de las necesidades. También elimina la vulnerabilidad generada por el mercado internacional de materias primas, abre la posibilidad de desarrollar nuevas empresas y atrae más inversión extranjera.

Incluso, el anuncio de la modernización de las refinerías motivó a los empresarios del sector de plásticos a formular en noviembre de 2007 la creación del primer cluster de la petroquímica, que planea consolidarse este mismo año con la entrega de los 12 lotes de un área total de 200.000 m2, en los que se comenzarán a construir a partir del próximo año nuevas empresas, cuyas inversiones, se anticipa, superarán los US$150 millones y generarán más de 1.200 empleos directos y al menos 5.000 indirectos.

Entre las empresas que harán parte de este cluster se destacan Plásticos Rimax, Carboquímica, Polybarq, Preflex, Aditivos y Servicios, Surtiminas, Ciplas, Geon Polímeros Andinos, PVC Gerfor, Inversiones Sanford, Producciones Quimic y Plásticos Truher.

El salto petroquímico

Estudios contratados por Ecopetrol han planteado la conveniencia de desarrollar tres líneas básicas de negocios: polietilenos, productos aromáticos y propileno. En el caso de los polietilenos, la propuesta es pasar de una producción actual de 50.000 toneladas al año a un millón de toneladas, aunque todavía no se ha definido si este proceso se hará solo en una o en las dos refinerías.

Para los productos aromáticos, la idea es que de las 180.000 toneladas diarias que hoy se producen se pase a un millón de toneladas al año, mientras que en la tercera línea, el propileno, se busca llegar a producir 700.000 toneladas de propileno, desde las 150.000 toneladas que hoy se fabrican y que casi en su totalidad van a Propilco, la compañía adquirida por Ecopetrol a finales de 2007.

La selección de estos tres grupos de productos se dio tras un exhaustivo trabajo de identificación de las materias primas que pueden producir las refinerías de Ecopetrol, y que dio como resultado una lista de 50 productos que nuevamente fue depurada y llegó a 12, de los cuales se definieron estos tres grandes grupos por su rentabilidad y mayor facilidad para ser colocadas en los mercados regionales.

La producción de estas materias primas pasa además por una 'integración' de las dos refinerías, a partir de la construcción de un tubo que las conectará. Se trata de un poliducto para productos petroquímicos, que hará las veces de 'cordón umbilical' y por el cual se transportarán de una a otra refinería los productos que se requieran para abastecer a los empresarios del país o para la exportación.

Jorge González Soler, presidente de la firma de consultoría Multidinamics, explica que la puesta en marcha de esta iniciativa de interconectar las refinerías dinamizará la inversión extranjera, las exportaciones, la producción y el empleo. "Mientras la refinación y las industrias de petroquímica básica se establecieron en la Costa Atlántica, el sector plástico se ubicó en el interior del país para abastecer principalmente el mercado nacional. Ahora que se busca establecer sinergias entre las dos refinerías, se abren nuevas posibilidades para las empresas que buscan exportar, porque contarán con mayor competitividad", explica González Soler.

Propilco será una de las empresas más beneficiadas con esta integración. Actualmente, la compañía adquiere de Ecopetrol apenas el 25% de sus necesidades de materia prima, unas 120.000 toneladas de propileno, y el resto lo tiene que importar. La garantía de abastecimiento seguro ha llevado a esta compañía a formular nuevas ampliaciones de su capacidad de producción, actualmente en 450.000 toneladas, y que llegará en el segundo trimestre del año entrante a 500.000 toneladas, tras un proceso de ampliación que se adelanta con una inversión que arrancó hace dos años y que asciende a US$36 millones.

También se verán favorecidas otras empresas de petroquímica básica, como Mexichem, Dow Química, Ajover, Monómeros Colombo Venezolanos, Enka de Colombia, Andercol y Carboquímica, entre otras, que contarán con mayor abastecimiento de las materias primas que hoy utilizan en sus procesos.

El avance de las ampliaciones

En Cartagena y Barrancabermeja los trabajos ya arrancaron para tener a punto el proceso de modernización que actualizará tecnologías de más de tres décadas.

Pedro Rosales, vicepresidente de Downstream, de Ecopetrol, explica que el foco es aumentar la petroquímica en Cartagena, aprovechando el puerto y la refinería y potenciar Barrancabermeja para la producción de insumos petroquímicos, a partir de gas licuado proveniente de Cusiana y Cupiagua, en el departamento de Casanare.

El nuevo desarrollo de la refinería de Barrancabermeja tendrá tres ejes. En primer lugar, está la planta de hidrotratamiento, en la que se invierten cerca de US$700 millones para modernizar su operación, de tal forma que la calidad del combustible que allí se procese cumpla con los estándares internacionales; es decir, menos azufre en gasolinas y diesel.

Este proyecto está en marcha y quedará listo en 2010, permitiendo, por ejemplo, que el diesel que se entregue a Bogotá tenga apenas 50 partículas por millón de azufre.

Un segundo eje de inversiones tiene que ver con el plan maestro de servicios industriales, cuyo costo aproximado es de US$400 millones y busca aumentar la confiabilidad de la operación y reducir impactos ambientales, utilizando tecnologías de punta.

El tercer frente de inversiones en Barrancabermeja tiene un costo aproximado de US$2.800 millones y está enfocado en la modernización del proceso de refinación de productos, aumentando la capacidad de conversión, que actualmente es del 70% y pasará a un 90,95%. Esta conversión mide el porcentaje de productos livianos que se pueden extraer de un barril de crudo, e implicará la construcción de por lo menos seis nuevas unidades, cuya operación está programada para 2013.

Cartagena también pasará por un cambio extremo. Orlando Cabrales, presidente de la Refinería de Cartagena, Reficar, explica que la modernización se basa en tres pilares: primero, aumentar la capacidad de refinación, de 80.000 a 160.000 barriles por día; en segundo lugar, mejorar la calidad de los productos, que ahora saldrán con calidad internacional reconocida y, en tercer lugar, su factor de conversión pasará del 75% actual al 97%, lo que significa un mejor aprovechamiento del crudo para la producción de destilados blancos -gasolina, Acpm y kerosene-, que son los de mayor valor.

"El presupuesto está definido, el proyecto se está ejecutando, ya estamos trabajando en las ingenierías básicas y esperamos arrancar con las ingenierías de detalle a comienzos de noviembre", explica Cabrales, quien señala que en este mismo mes empezarán a hacerse las órdenes de compra de los equipos, pues la meta es comenzar a operar en enero de 2013 la ampliación de la refinería.

El grueso de las inversiones, calculadas en US$ 3.800 millones para la Refinería de Cartagena, se ejecutará en los años 2010 y 2011.

Para el presidente de Reficar, los proyectos de modernización de refinerías y aumento en la producción de materias primas para la petroquímica potenciará la creación de nuevas empresas alrededor de esta cadena, ya que da tranquilidad a los empresarios en cuanto a surtir el mercado nacional y exportar. "Ahora sí el cluster va a ser un hecho", asegura Cabrales.

Para los empresarios de plástico y de petroquímica básica, los avances que se han dado constituyen una buena cuota inicial de lo que será el desarrollo de esta cadena en el país. Ahora falta que el capital privado responda a esta iniciativa y amplíe la base industrial.

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