| 11/25/2015 7:00:00 PM

¿Se acerca la edad dorada de las inmobiliarias en Colombia?

Un año 2016 de grandes oportunidades, debido a la llegada de inversionistas extranjeros, prevén las empresas que se dedican a la venta o arriendo de inmuebles. ¿Llegan las vacas gordas?

Dicen que la tristeza de unos es la felicidad de otros. Y en esto coinciden los empresarios del sector inmobiliario del país, que celebran las nuevas circunstancias que se abren para sus negocios en materia de inversión extranjera y dinamización del mercado.

La llegada de compañías internacionales como Keller Williams, que acaba de oficializar su ingreso al mercado local; el interés de nuevos inversionistas extranjeros por invertir en Colombia, ahora que los bienes raíces les resultan 40% más baratos por efectos de la devaluación, y el creciente flujo de misiones internacionales que buscan establecer alianzas o negocios con firmas locales, son algunas noticias que tienen celebrando al sector.

Mientras otros actores de la economía se lamentan por la fuerte devaluación del peso y la caída en los precios de los commoditties, la situación es distinta para los empresarios inmobiliarios, que han visto cómo esta actividad comienza a ganar una dinámica que no se veía hace años.

Este cambio de tendencia se refleja no solo en el volumen de negocios, que crecía 7% hasta el cierre de septiembre, sino también en el empleo. De acuerdo con el Dane, en el tercer trimestre del año las actividades inmobiliarias generaban empleo para 1,6 millones de colombianos, y conjuntamente con los empleos generados en la construcción, representaron 13,7% del empleo total del país, según el ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, y aportaron 30% de los nuevos empleos del último año.

César Augusto Llanos, presidente de Fedelonjas, explica que en la actual coyuntura el sector tiene muchas razones para celebrar, pues pese al ajuste económico por el lado mineroenergético, en la industria inmobiliaria las cosas van bien. En el caso de los estratos 1 y 2 se mantiene la dinámica inducida por las políticas de vivienda del Gobierno, mientras en los estratos 3 y 4 los estímulos a la tasa de interés y la mejora en el ingreso generan optimismo. Solo en el estrato 6, y particularmente en Bogotá, se nota un menor dinamismo.

Esto ha provocado correcciones en los precios de mercado que, según Llanos, se han dado en segmentos muy específicos, como es el caso de la vivienda de estratos 6 –que en Bogotá había alcanzado precios estratosféricos– y que han bajado en promedio 15%. Estos niveles de corrección también se han aplicado en algunas oficinas, locales comerciales o bodegas ubicadas en sectores donde ya se comienza a ver algún grado de saturación.

Pero, más allá de las correcciones en segmentos puntuales, la coyuntura de precios de bienes raíces más favorables por efectos de la tasa de cambio está atrayendo a jugadores internacionales que, con su incursión, puede dinamizar aún más el mercado y mejorar algunas prácticas comerciales, asegura el presidente de Fedelonjas.

Por eso, la llegada de Keller Williams despierta interés. Esta compañía con sede en Austin, Texas, es considerada la inmobiliaria en régimen de franquicia más grande del mundo, con 125.000 agentes. Su ingreso significa que en el país ya estén las ‘cinco grandes’ del sector, encabezadas por Coldwell Banker, Colliers y Century 21, que llegaron hace una década, y Re/Max, que entró hace cuatro años.

En 2012 Keller Williams inició un proceso de expansión global que la ha llevado a 13 países. En sus planes está abrir operaciones en Bogotá y extender sus Centros de Negocios Inmobiliarios –Market Center– en el primer trimestre de 2016 a Cali e Ibagué.

Las colombianas

Pero no solo las extranjeras han activado sus planes de expansión. La creciente competencia ha llevado a que las principales firmas inmobiliarias del país estén avanzando en planes de transformación, inversión y capacitación para aprovechar las oportunidades afuera. De hecho, en los dos últimos años 153 inmobiliarios locales obtuvieron el reconocimiento como Especialistas Internacionales Certificados en la Negociación de Propiedades (Cips, por su sigla en inglés), que les permitirá asesorar inversionistas extranjeros en sus negocios de compra y renta en Colombia.

De acuerdo con datos de Fedelonjas, en el país están inscritas por lo menos 35.000 empresas que cumplen funciones inmobiliarias, pero menos de 7.500 se dedican efectivamente a esta actividad, y de ellas no más de 3.500 lo hacen permanentemente.

En el país, RV Inmobiliaria, la mayor compañía del sector por el número de inmuebles que maneja –cerca de 10.000– también tiene planes ambiciosos y extenderá su presencia en otras regiones del país. Con 39 años en el mercado, esta firma bogotana tiene 24 oficinas en Bogotá, Chía, Soacha, Villavicencio y Barranquilla.

Gabriel Eduardo Prada Silva, su gerente, asegura que vienen buenos tiempos para este sector, particularmente por los planes de renovación urbana que adelantan ciudades como Bogotá, Barranquilla y Bucaramanga y por los proyectos de transformación que avanzan en otras capitales del país.

Un estudio contratado por RV Inmobiliaria confirma que las oportunidades siguen siendo inmensas, pues todavía un alto porcentaje de familias no tiene vivienda propia. El estudio indica que al cierre de 2013 43% de los colombianos vivía en vivienda propia, 35% vivía en renta, otro 17% en usufructo o con permiso del propietario y 5% estaba pagando una vivienda nueva.

El crecimiento de los ingresos de las familias y la consolidación de la clase media en el país, que pasó, según el Gobierno, de 26,6% en 2011 a más de 30% este año, es uno de los ingredientes que favorecen los negocios inmobiliarios. Sin embargo, el sector enfrenta grandes desafíos, como los cambios que experimentan los jóvenes, cuyo consumo es muy diferente a los de las generaciones que los preceden.

Por eso RV Inmobiliaria decidió a partir de este año dotar a todos los asesores comerciales con un smartphone para comunicarse con sus clientes. En momentos en que crece la participación de los millenials, que quieren comprar o arrendar un inmueble sin tener que acudir a una oficina y prefieren hacer los procesos a través de sus teléfonos inteligentes, las firmas han empezado a transformarse. “Ya se está dando una transición importante y hay que adaptarse a estas nuevas exigencias del mercado”, explica Prada Silva.

La gran competencia interna, la llegada de extranjeros y los cambios generacionales marcan nuevos desafíos. Todo ello representa también grandes oportunidades para los actores en este sector.
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