| 3/4/1998 12:00:00 AM

"Perdón por ser tan optimista"

Así opinó Alberto Verme, de Salomon Smith Barney, sobre el panorama financiero, energético y de telecomunicaciones de Colombia."

Colombia ha estado bien, ha mantenido un crecimiento estable desde hace años. Ahora también está bien, la calificación de riesgo de inversión está a la altura de Chile y Uruguay. Por todo esto, Colombia estará bien en el futuro", fueron las palabras de Alberto Verme, director ejecutivo y jefe de finanzas corporativas de América Latina de Salomon Smith Barney, otrora Salomon Brothers.



Escuchar a un banquero de Nueva York hablar positivamente de Colombia podría sonar extraño para los escépticos, sobre todo cuando afirma que el problema real es que el empresario colombiano vive insatisfecho y no que el país va mal. Pero así sucedió. Verme y sus colegas, expertos en estos tres sectores estrátegicos de Colombia, mostraron un panorama positivo.



Los empresarios colombianos se han sincronizado con la tendencia mundial en los tres campos, energía, telecomunicaciones e instituciones financieras. En energía, invirtiendo en termoeléctricas y atrayendo a la inversión extranjera; en telecomunicaciones, con la privatización y la apertura de larga distancia; y en las instituciones financieras, con fusiones y creando la banca múltiple.



Sin embargo, es la opinión de Verme, al país le falta mucho ahorro. Y no faltó la recomendación de seguir la fórmula mágica: a mayor ahorro, mayor inversión y mayor crecimiento. Los expertos de Salomon Smith Barney también coincidieron en que hace falta más dinamismo en la emisión de bonos de deuda, un factor que debería ser estratégico para un empresario visionario.



Verme fue claro al decir que no sólo se puede pensar en la gran empresa para emitir bonos e ingresar en las bolsas del mundo. Para él, las pequeñas y medianas empresas pueden hacer lo mismo, generando así un alto rendimiento para el país.



Sector financiero



No pueden pasar inadvertidos los consejos de Salomon Smith Barney, una de las empresas más importantes del mundo en banca de inversión, pues lleva años asesorando a empresarios y gobiernos. Su vasta experiencia le ha dejado un profundo conocimiento del mercado mundial, en el que ha capoteado desde una catástrofe financiera hasta una superacumulación de divisas. José García Cantera, su jefe de análisis del sector financiero, les da este consejo a los colombianos: "no intenten inventar la rueda, que ya está inventada". Fusiones y banca múltiple son la tendencia mundial.



Esta misma tendencia muestra que a las instituciones financieras les quedan dos opciones: fusionarse o desaparecer. En el mundo entero las fusiones están a la orden del día, pero también la desaparición de numerosas instituciones financieras. Tan sólo en Argentina operan hoy 140 bancos, mientras en 1994 eran 206. De igual forma en México había 20 y sobreviven cinco. La banca se acomoda a las coyunturas. En Europa la solución para afrontar la unidad monetaria es la fusión entre bancos de distinta nacionalidad. En Japón, la crisis financiera asiática, que tiene al borde de la quiebra a los bancos de ese país, obligó a estas entidades a fusionarse para salvarse.



En Colombia, la situación no puede ser distinta. Las fusiones también se están presentando. Pero más importante aún es el nacimiento de la banca múltiple, como en el Grupo Aval, de la Organización Sarmiento. Para los expertos, ésta será la clave del futuro: oficinas múltiples que faciliten a los clientes hacer transacciones de todo tipo, libremente en cualquier oficina, aunque no tengan su cuenta en ese banco.



Las exigencias del cliente obligan a los bancos a modernizarse, a prestar cada día más y mejores servicios. Por eso, deben ser también versátiles para ofrecer todo un paquete financiero. No debe extrañar que pronto se asiente en el país la banca de seguros o mejor, la fusión entre bancos y aseguradoras.



La eficiencia del sector financiero debe aumentar. Para García Cantera, el rendimiento del capital en este sector en términos reales debe duplicar el crecimiento económico del país. Así, si Colombia crece al 5%, el rendimiento en el sector financiero debería crecer por lo menos el 10% en términos reales, pues debe ser un gran captador de ahorro. Allí está la clave de una banca eficiente que quiera atraer inversión extranjera.



Pero en el país estos niveles de rentabilidad aún no se han alcanzado y la profundización bancaria (cartera total/PIB) está debajo del promedio mundial. Sin embargo, la solución también está a la mano: examinar los casos de otros países para saber qué camino tomar. La rueda ya está inventada.



Adelante en telecomunicaciones



Uno de los sectores para mostrar es el de las telecomunicaciones, en el cual las oportunidades son inmensas. Aunque el proceso de desarrollo de la competencia ha sido más lento de lo necesario, la apertura es muy atractiva para los inversionistas extranjeros.



Terry Talley, la vicepresidente de telecomunicaciones para América Latina de Salomon Smith Barney, advierte que hay US$8.000 millones disponibles en el mundo para invertir en telecomunicaciones. La pregunta es ¿cómo atraer parte de ese capital a Colombia? Y la respuesta es sencilla: con privatización y liberalización.



"La competencia es fundamental para desarrollar el sector", afirma Talley. Y para atraer esa competencia es necesario tener las reglas de juego claras y precisas. En este sentido, hay un vacío en el país que debe superarse para que la apertura de larga distancia, el siguiente paso de las telecomunicaciones colombianas, sea un éxito.



La analista de Salomon Smith Barney se mostró complacida con el desarrollo de la telefonía celular en el país, al punto de dudar de que el sistema de comunicación personalizado, PCS, pueda ser una gran competencia para ellos. Al mismo tiempo, aseguró que el lunar continúa siendo la larga distancia, en la que hace falta mayor competitividad.



Sector eléctrico en buen camino



Andrew Dyson, director jefe del sector eléctrico para América Latina, dijo que Colombia ha hecho una correcta reestructuración del sector eléctrico. Dyson aseguró que, ante un sistema hidrológicamente dependiente como el colombiano, el desarrollo de termoeléctricas es vital para compensar los avatares del clima, tal y como se viene haciendo en el país. La moraleja es que no se debe depender más de las hidroeléctricas.



También destacó la independencia entre generación, transmisión y distribución de energía y el sistema regulatorio nacional, al afirmar que: "Colombia es de los países más avanzados en regulación competitiva".



La privatización independiente de la generación, transmisión y la distribución es garantía saludable para el inversionista, aunque Dyson no descarta que en el futuro cercano se vean las fusiones en el sector.



Los cuellos de botella



Alberto Verme identificó cuellos de botella que se deben superar en el país para atraer inversionistas en los tres sectores estratégicos. Claro que hizo una acotación importante: "Colombia tiene una gran capacidad de adaptación frente a todo cambio".



Son varios los problemas por solucionar, como el encaje sobre el endeudamiento externo, la subutilización de la inversión externa, la falta de claridad en la regulación del sector eléctrico, el exceso de dólares en circulación que puede presentarse en un momento dado y la falta de estímulo a la pequeña y mediana industria para que vayan a Wall Street, dejando a un lado el tabú de que llegar a la Bolsa de Nueva York es sólo para la gran empresa.



Pero el factor más importante es la confianza. Los inversionistas extranjeros están interesados en el país, pero subsiste un grado importante de desconfianza. Y éste es el cuello de botella más importante. No se puede pensar en grande, en desarrollo o en crecimiento si no existen reglas claras del juego. Para hacer negocios, la transparencia y la confianza son vitales. Y en ello cuenta la equidad que permite a todas las partes interesadas tener las mismas condiciones para participar. La información debe llegar a tiempo a los interesados y, ante todo, debe ser veraz.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?